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¿Qué aprendemos de la tentación de Jesús?

Bosquejos Biblicos

Bosquejos Bíblicos.. Lectura Biblica: Mateo 4:1-11

Introducción

Algo un poco extraño sucedió en la vida de nuestro Salvador. Jesús fue tentado por el diablo. Es un poco extraño, porque no sabemos muy bien con qué propósito Dios permitió esto en su vida. ¿Acaso no era Dios? ¿Acaso no había pecado en Él? ¿Entonces, cómo pudo ser tentado?

La respuesta es sí, sí, y sí podía. El punto es que Jesús fue tentado, pero de una manera diferente a la nuestra. Porque nosotros somos tentados por nuestros pecados, pero Jesús no tenía ningún pecado en Él (Santiago 1:13-15; 2 Corintios 5:21).

Un dato importante es que todos los evangelios, excepto Juan, registran la tentación de Jesús (Marcos 1:12; Lucas 4:1).  Lo cual hace de la tentación algo digno de estudio. La Biblia nos dice en alta voz: ¡Esto es importante! Es por eso que, en bosquejos bíblicos, hoy expondremos el significado de la tentación de Jesús para nuestras vidas.

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Desarrollo

I. Jesús es tentado como nuestro fiel sacerdote.

a. Jesús fue tentado como parte del plan de Dios.

Ahora bien, es erróneo pensar que esto fue algo fortuito, o que, en la tentación del Señor, el diablo tenía algún tipo de control. Ciertamente, no podemos negar la maldad de Satanás al intentar hacer caer al Señor.

No obstante, la Escritura es clara en que esto fue planeado por Dios. Por eso el versículo 1 comienza diciendo que el Espíritu Santo llevó a Jesús al desierto para ser tentado.

Pero, entonces, nos preguntamos, ¿por qué el Espíritu haría expondría activamente a Jesús a la tentación? ¿Acaso Dios no dice la Biblia que Dios no tienta a nadie? Sin embargo, Dios permitió esto para nuestra salvación.

b. Jesús fue tentado en los mismo que el pueblo de Israel.

Es interesante notar que Jesús fue tentado con las mismas tentaciones que Israel mientras estuvo 40 años en el desierto. De hecho, por eso Jesús estuvo cuarenta días en el desierto. Hay una similitud entre ambos sucesos.

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La vanidad, la tentación al Señor, y la idolatría fueron los tres pecados con que Israel fue tentado durante los cuarenta años en el desierto. Y es interesante, que las respuestas que da el Señor Jesús, son citas de aquellos pasajes, donde Dios exhorta a Israel por tales pecados.

La primera respuesta de Jesús (verss. 3-4) es una cita de Deuteronomio 8:3. Con eso, Dios reprende la vanidad de ellos. Así también las otras citas (Comparar Mateo 4:6-7 con Deuteronomio 6:16 y Éxodo 17:7; y Mateo 4:8-10 con Deuteronomio 6:16 y Números 25).

Jesús hizo porque era nuestro sumo sacerdote que debía ser tentado en todo como nosotros, pero sin pecado (Hebreos 4:15).

II. Jesús es tentado para librarnos del pecado y del maligno.

a. Para librarnos del pecado.

Ahora, el Señor tuvo que padecer estas cosas para poder librarnos del pecado. Como sumo sacerdote, Jesús debía ser tentado para poder socorrernos. Él debía padecer las mismas tentaciones, no sólo de Israel, sino las nuestras. En esencia, Jesús fue tentado igual que Adán y Eva, y que todos nosotros.

Debía padecer las mismas cosas que todos nosotros, pero salir victoriosos sobre el pecado. Sólo de esa manera, sería poderoso para socorrer a los que estábamos bajo el pecado (Hebreos 2:17-18). Jesús dio una estocado al pecado, al vencer la tentación.

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b. Para librarnos del diablo.

Pero no sólo para librarnos del pecado, sino también del poder del diablo. La carta a los Hebreos dice que Jesús padeció todo lo mismo que nosotros, la tentación, y luego, el castigo que merecíamos, para librarnos del poder del diablo (Hebreos 2:14-15).

De este modo, así como el diablo dejó a Jesús tranquilo y se fue, habría de dejarnos en libertad a nosotros, y seríamos librados de su poder maligno.

Acerca de Miguel Angel Robles

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