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¡¡Ahora es tu turno!!

Bosquejos Biblicos .. Bosquejos para Predicar

A Dios, mi roca, diré: “¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?” Como quien quebranta mis huesos, mis adversarios me afrentan, Mientras me dicen todo el día: “¿Dónde está tu Dios?” ¿Por qué te desesperas, alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues Lo he de alabar otra vez. ¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!” Salmos 42:9-11

Alguien ha dicho que los Salmos son como espejos donde podemos mirarnos y vernos reflejados. Los cánticos de pruebas y tribulaciones que pasaron los siervos de Dios los inspiraron para escribirlos. Podría asegurarte que el Salmos 42 es realmente un espejo en el que me he mirado muchas veces.

El Salmo describe una gran lucha interna entre el alma y el espíritu. Cuando uno esta atravesando problemas difíciles los pensamientos del alma corren, traen desánimo y desaliento a nuestra vida. Las crisis y los problemas nos hacen pensar que Dios se ha olvidado de nosotros. Al verse en esa condición uno comienza a preguntarse: “¿Se olvido Dios de mi?”. En alguna oportunidad de nuestra vida todos hemos estado ahí, batallando con nuestro espíritu y haciéndonos la misma pregunta del Salmista “Señor, ¿por qué me has olvidado?”.

Los enemigos se burlaban del salmista frente a las circunstancias difíciles. Esa es un arma poderosa del reino de las tinieblas, primero te a taca y te tiene acorralado y después te pregunta “¿Dónde está tu Dios?”.

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Pero es importante saber contestarle al enemigo ante una situación similar porque nuestro Dios está por encima de nosotros, él está reinando y nadie puede mover su trono por que es la roca inconmovible. Ese Dios es quien sostiene mis pies rodeando todo lo que obtengo. El rodea mi casa, mi familia, mis hijos y mi ministerio “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen” Dice La palabra del Señor… Pero el no solamente está alrededor de mí sino que también dentro de mí. Él camina conmigo, por eso puedo mirar al enemigo cara a cara y decirle: “Yo sé donde esta mi Dios. El está arriba de mí, debajo de mí, alrededor de mí y dentro de mí”. Esta debajo de mí porque es la roca de la que me tomo cuando vienen las tempestades que quieren moverme. Cuando pasamos por circunstancias difíciles nos sentimos desanimados, infructuosos, improductivos, desalentados, abandonados y a veces hasta olvidados.

Muchas personas se esconden dentro de una cueva y comienzan a culpar la iglesia, al pastor y a los hermanos. Porque es de la manera que se sienten internamente, se sienten solos y abandonados.

Durante muchos años has visto cómo Dios promovió a otro y tú te has quedado esperando. Has visto cómo Dios ha bendecido a otros y tú te has quedado mirando. Has visto cómo Dios le ha contestado a otros pero tu oración no fue respondida. Has visto cómo otros sembraban y al instante eran prosperados y tú todavía estás esperando. Pero hay buenas noticias para ti, tú eres el próximo. Este es tu turno, este es tu momento. Dios no se olvidará de ti. Hay algunos textos que declaran una tremenda verdad. Como:

  • Salmo 94:14El Señor no rechazará a su pueblo; no dejará a su herencia en el abandono.”
  • Salmo 37:28Porque el Señor ama la justicia y no abandona a quienes le son fieles. El Señor los protegerá para siempre, pero acabará con la descendencia de los malvados.”
  • Isaías ías 49:14Pero Sión dijo: «El Señor me ha abandonado; el Señor se ha olvidado de mí.» « ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes.”

En cada uno de estos textos la verdad del amor de Dios a sus hijos aflora inevitablemente. Dios declara que él no se olvida de ti. Los hombres pueden olvidarse, aun las madres pueden olvidar a sus hijos, pero Dios no se olvidará nunca de ti. El no abandona a sus Hijos.

La primera razón por la cual él no te dejara es porque ha esculpido tu nombre en la palma de sus manos. Algunos creen que al mirar las manos de Jesús encontraran una herida, pero descubrirán tu nombre y mi nombre esculpidos. Él nunca se olvida de ti.

La segunda razón por la cual Dios no puede olvidarse de ti es porque él es amor y misericordia. El amor nunca deja de ser. Todas las cosas pasarán pero el amor siempre  prevalece. El amor nunca puede olvidar, tú eres su creación, eres su hijo. Mientras otro te abandonan cuando las cosas van mal, el amigo verdadero de tu alma, Cristo Jesús, nunca te dejará.

La tercera razón por la cual Dios no puede olvidarse de ti es porque el es fiel e inmutable. La palabra “Inmutable” significa que no puede haber cambio en él. El libro de Santiago dice que en él no hay sombra de variación. Dios es el mismo siempre. Si te amo ayer, hoy te ama también.

La cuarta razón por la cual Dios no puede olvidarse de ti es porque él es verdadero. Dios no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta. Lo que él dijo que haría contigo, lo hará. Él es un Dios verdadero, no puede mentir, porque en él está la verdad. Todo lo que dijo que haría lo hará.

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Yo sé que él no se olvidara de mí, aunque parezca que han pasado muchos años, que a otros se les ha cumplido y a mí no, mientras yo esté respirando sobre esta tierra veré las promesas cumplidas porque él lo ha prometido.

Dios de retribución

Salmos 77:7 “¿Acaso nos desechará el Señor para siempre? ¿Ya no volverá a ser propicio? ¿Se ha agotado para siempre su misericordia? ¿Se han acabado sus promesas por generación y generación? ¿Se ha olvidado de ser clemente? ¿En su ira ha cerrado su compasión? (Selah)

Este es el Dios que no se olvida de su misericordia, que te ama eternamente, que te ha jurado fidelidad y será fiel. Él no se ha olvidado de ti. Debes enfrentar tus pensamientos y decirle como el salmista: “Alaba alma mía a Jehová porque todavía voy a ver cosas grandes”. Algo tremendo vendrá a tu vida. Aun cuando tu mente te diga que él se olvidó de ti, tú serás el próximo. El siguiente es tu turno. La Bendición que llega es para ti y llega con retribución.

Isaías 35:3-6 “Fortaleced las manos débiles, afirmad las rodillas temblorosas; decid a los de corazón temeroso: «Sed fuertes, no tengáis miedo. Vuestro Dios vendrá, vendrá con venganza; con retribución divina vendrá a salvaros.» Se abrirán entonces los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; saltará el cojo como un ciervo, y gritará de alegría la lengua del mudo. Porque aguas brotarán en el desierto, y torrentes en el sequedal.

La arena ardiente se convertirá en estanque, la tierra sedienta en manantiales burbujeantes. Las guaridas donde se tendían los chacales, serán morada de juncos y papiros.

Todo lo que has sembrado y hecho, todo lo que has caminado en piedad mientras otros no les ha importado mantenerse fiel para el Señor, será recompensado. El Señor te dice: “yo vengo con retribución, vengo con pago. Yo pagare”.

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Este es el tiempo en que Dios hará algo tremendo en tu vida. Tienes que quitar de tu mente que Dios te ha olvidado y escribir en tu memoria que él viene a tu vida con retribución. Hay personas que creen que Dios las ha olvidado, pero quiero decirte que el mensaje de Dios es: Isaías 54:1Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz, ¡grita de alegría! Tú, que nunca tuviste dolores de parto, ¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo!

El Señor cambiará la atmósfera en tu vida. Él irrumpirá en tu casa, en tu trabajo y en tu ministerio. Él cambiara la atmósfera de tu matrimonio, transformará todo lo infructífero en fértil. Este es el tiempo para tu vida.

Cuando Dios irrumpe en un área en tu vida, todo cambia. Porque él hace que lo que no es fructífero tenga fruto. Él es el Dios que trae la bendición, la abundancia. Él es quien te dice: “Espérame, alábame, glorificame, gózate, porque en los próximos tiempos haré esto por ti. Plantare mis pies en medio de tu casa y bendeciré todo lo hay allí”.

Lo que era improductivo, Dios lo hará productivo. Desde ahora en adelante él vendrá con retribución a tu vida. Él te dice: “El próximo en la línea eres tú”. Este es tu turno, ahora es tu momento.

Hacia la bendición

La bendición de Dios estará a arribando a tu vida.

Dios hará grandes cosas contigo y nada podrá impedir que eso ocurra: El reino de las tinieblas no podrá detener lo que Dios hará contigo. La edad no podrá detener lo que Dios hará contigo. Los estudiosos declaran que después de lo 30 años el hombre ya no tiene potencial para hacer nada en la vida. Pero los cristianos somos Caleb, y a los 80 años le diremos a ese monte: “ahora viene mi bendición, este es mi turno”. No importa si no eres joven, Dios te va a visitar de una manera sobrenatural.

Tu pasado tampoco podrá detenerlo. Algunos dicen que no pueden alcanzar sus sueños como consecuencia de haber vivido un pasado terrible. Sin embargo, él nos dice que abrirá caminos en el desierto. El pasado no puede detener lo que Dios hará contigo. El único que mira hacia atrás y nos recuerda nuestro pasado es el enemigo de las almas. Pero nuestro Dios nos recuerda nuestro presente y nuestro futuro.

Las circunstancias naturales de la vida no podrán detener lo que Dios hará contigo. Las guerras no podrán detenerlo, ni la aflicción, ni las tormentas, ni las depresiones económicas. Nada podrá detener lo que Dios te ha prometido. Él lo hará por encima de las circunstancias naturales de la vida.

Las personas no podrán detener la bendición que viene sobre tu vida. Cada vez que Dios ha querido levantarte a otro nivel, siempre hubo alguien que intentó meterse en el medio. La excelencia en la obra trae celos en las personas. Hay quienes se llenan de celos cuando Dios usa a alguien, pero ni aun los celos y las envidias detendrán la mano de Dios que te bendice.

Cuando José empezó a tener sueños de Dios, los hermanos comenzaron a llenarse de celos. Pasó por diferentes tipos de dificultades, aun fue a prisión, pero la bendición de Dios llegó a su vida en la edad y el momento justo. Dios te dice: “Hijo, tu eres el próximo”

© Ángel Oyarzún C.

Acerca de Ángel Oyarzún C.

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