Bosquejos Biblicos
Bosquejos para Predicar Texto Bíblico: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5:18
Introducción
En esta vida debemos aprender a ser agradecidos con todas las cosas que recibimos. Muchos no lo son, piensan que lo que obtienen será para siempre o sencillamente no deben agradecer. Creen que el esfuerzo que han realizado es suficiente y no necesitan agradecer a nadie. Pero tarde o temprano nos damos cuenta que debemos dar gracias a Dios por todo.
I. Dios es bueno (Marcos 10:18)
Dios es bueno, nuevas son sus misericordias cada día sobre nosotros. El sol sale diariamente y nos alumbra con su luz, la lluvia cae sobre todos por igual. Pero todo esto sucede gracias a la misericordia de Dios. Dios es bueno y nos da de sus bendiciones, debemos aprender a verlas cada día, no las demos por sentado, son gracias a Dios.
a) Lo que Dios creó es Bueno (1 Timoteo 4:4)
En el principio creó Dios todas las cosas y vio Dios que era bueno, porque lo que Dios hace es bueno. Dios es el creador de todas las cosas, todas las cosas entonces son buenas para los seres humanos. Pero lo hemos corrompido y algunas cosas que nos dañan ha sido por esa contaminación de pecado que han tenido. Pero lo que Dios hizo no es malo.
b) El que hace lo bueno es de Dios (3 Juan 1:11)
Si hacemos lo bueno muestro que Dios está con nosotros, que somos hijos suyos. Sin embargo cuando hacemos lo malo muestra que Dios no está en nosotros. Dios es bueno y cuando estamos en Él hacemos solamente el bien.
II. Él es digno (2 Samuel 22:4)
Dios es digno, el único digno de ser glorificado. Así lo declaraba David, así lo declaran los primeros cristianos, así lo decimos todos los que le hemos conocido. Solo él es bueno y digno de ser glorificado.
a) De ser alabado (Salmo 18:3)
Toda la alabanza es de Dios. Nadie merece ser alabado, solo Él nos ha creado, nos ha bendecido y sigue glorificandose en nuestra vida.
b) De toda gloria (Apocalipsis 4:11)
Toda la gloria es de Él. Ha creado todo lo que existe, nos ha dado la vida, quien ha hecho esto es dignos de toda gloria. Ningún hombre ha hecho esto, ningún hombre merece ser glorificado.
3) Debemos dar gracias
Dios tiene suficientes motivos por los que debamos agradecerle, he aquí algunos de ellos.
a) Gracias por la gracia (1 Corintios 1:4)
Somos salvos por su gracia, por su misericordia. Es el mayor regalo que podemos recibir, pasar de muerte a vida, por lo tanto debemos agradecer a Dios por su perdón.
b) Gracias por los dones (2 Corintios 9:15)
Dios envió a su Espíritu Santo para que nos guiará en el camino a Cristo. El Espíritu Santo nos ha dado de sus dones espirituales para afrontar las diferentes pruebas en este mundo, Gracias a Dios por sus dones.
c) Dar gracias en las peticiones (Filipenses 4:6)
En medio de las peticiones sabemos que tenemos un abogado, tenemos a alguien que nos escucha. Cuando estamos necesitados podemos doblar rodillas y buscar al creador de todo. Gracias a Dios porque podemos venir ante Él.
d) Gracias por los santos (Efesios 1:16)
Gracias a Dios porque siempre hay personas que aceptan ser usadas por Él, para dar una palabra de aliento, para dar el mensaje de salvación, para simplemente estar ahí como testigos de Dios.
Dar gracias al Señor por los misioneros, por los pastores, quienes dedican su vida a ayudar a otros en su caminar con Dios. Gracias por esas personas que aceptan el llamado del Señor y son de bendición para otros. Gracias a ellos hemos escuchado el mensaje de salvación y hemos conocido al Señor.
e) Gracias por todo (Efesios 5:20)
Por todo debemos dar gracias al Señor. Él es quien nos da la vida, quien nos corona de favores y misericordias, quién nos llena de bendiciones. Él es quien nos permite disfrutar de un nuevo día cada día. Por todo debemos dar gracias al Señor.
IV. Para agradar a Dios
Podemos seguir enumerando sus bendiciones y los motivos por los que debemos agradecerle: por su abundancia, por su palabra, por la victoria, por su fortaleza. Por todo debemos darle gracias. Esto agrada al Señor, cuando somos humildes y reconocemos que todo le debemos a Él. Dios quiere que le agradezcamos, que no demos las cosas por sentado, las bendiciones de Dios son eternas.
Conclusión
Las bendiciones de Dios sobre nuestra vida son eternas, no cesan, desde que sale el sol hasta que se pone, la bendición de Dios está sobre nuestra vida.
Dios se agrada cuando nosotros reconocemos todas sus bendiciones y le damos gracias. Aun en medio de la tribulación debemos dar gracias a Dios, pues sabemos que Él no quiere nada malo para nosotros. Y si Dios permite alguna tribulación en nuestra vida algún propósito tendrá, algo nuevo nos está esperando.
Solo debemos estar firmes en la fe sabiendo que Dios está de nuestro lado y que su propósito en nosotros es una realidad.
Gracias sean dadas a Dios para siempre.
© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.






