Somos salvos en un solo nombre

Francisco Hernández

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Bosquejos Biblicos.. Un solo nombre por el cual somos salvos

Bosquejos Biblicos: Un solo nombre por el cual somos salvos

Texto de la predicación: 1 Pedro 1:20-21

Introducción

En las iglesias, a veces hacemos mucho énfasis en Cristo Jesús. En nuestros sermones mencionamos mucho a Cristo. Hablamos demasiado sobre Cristo. Decimos constantemente que Cristo es nuestro todo, y que sin Él nada podríamos hacer.

Esto puede llegar a ser repetitivo para muchos. Nunca falta quien pregunte: ¿por qué tanto énfasis en Cristo? ¿Por qué no podemos hablar de otras cosas?

Sin embargo, este pasaje quiere refrescar esta verdad en nuestros corazones. Qué Cristo sea todo para nosotros no es un capricho. En este pasaje, Pedro nos muestra la centralidad que Jesucristo tiene para la fe cristiana.

Desarrollo

I. ¿Qué significa que Cristo fue predestinado por Dios?

A. Cristo es el escogido por Dios para ser el Salvador (vers.20).

El texto dice que Cristo fue “destinado” (προγινώσκω – proginōskō – Strong’s G4267), que significa: “Tener conocimiento de antemano” antes de la fundación del mundo. Primero debemos responder para qué fue “destinado”. En el pasaje Pedro ha dicho que Cristo es el Cordero sin mancha, por cuya sangre tenemos salvación. Eso significa que Cristo fue predestinado para ser el sacrificio por nuestros pecados. O para entenderlo mejor, fue predestinado para ser nuestro Salvador.

La implicación de esto es que Jesús es el único que fue escogido para ser el Salvador del mundo. No hay caminos alternos, no existen otros salvadores. Algunos tienen la creencia de que todas las religiones son lo mismo, y que todas provienen de Dios. Es más, que cualquiera puede adorar a Dios a su manera.

Sin embargo, este pasaje es claro en que Cristo es el único camino para llegar a ser salvos. Por eso la Escritura dice:

“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

No hay otro nombre dado a los hombres. Ni Mahoma, ni buda, ni ningún otro hombre, ni ninguna otra religión, más que la que tenga a Cristo, tal y como es, como el centro, puede llevar a las personas hacia a Dios. Él es el camino, la verdad, y la vida. Sólo a través de Él se puede llegar al Padre.

B. ¿Qué significa que fue antes de la fundación del mundo? 

Y es interesante que dice que esto es desde antes de la fundación del mundo. O sea, no fue algo que Dios hizo improvisadamente. No fue algo que hizo deliberadamente, o con prontitud. Lleva una gran planificación. Es parte del plan de Dios.

Esto es importante porque, cuando enseñamos esto a las personas, ellos alegan que es una opinión personal. Tienden a creer que es una actitud sectaria nuestra, que somos soberbias, al decir que sólo Cristo puede otorgar salvación. Sin embargo, no es invento nuestro, ni del cristianismo. Según la Palabra de Dios, esto es parte de su plan desde antes de que las cosas fueran creadas.

Esto es lo que alegaban los judíos en el primer siglo, cuando los apóstoles predicaban en el nombre de Jesús. Prácticamente, les decían que todo era un invento humano, y que estaban siguiendo de hombres. Sin embargo, aunque ciertamente Cristo se manifestó hace dos mil años, y sus milagros y señales, y sus enseñanzas fueron conocidos por todos. Todo esto ya era parte del plan de Dios en la eternidad.

C. Cristo fue manifestado por amor a nosotros.

Ahora, el texto dice que, en este tiempo, Cristo fue manifestado por amor a nosotros. ¿Qué significa exactamente que fue por amor a nosotros? Bueno, para esto hay que entender el contexto de los receptores de Pedro.

Para los incrédulos, Cristo no tenía nada atractivo. Hasta cierto punto, era un poco tedioso y fastidioso escuchar a los cristianos decir que el Mesías Salvador ya se había manifestado. Esto era un claro rechazo al evangelio de Cristo. Y por supuesto, esto avergonzaba a estos hermanos.

Con esto, Pedro les muestra que decir que Cristo vino para Salvarnos, no debe ser motivo de vergüenza para nosotros, sino motivo de alegría y gran gloria. Porque Dios hizo que se manifestara para nuestra salvación.

¿Se imaginan que Cristo nunca hubiese venido? ¿Se imaginan que Cristo nunca hubiese llegado a manifestarse? ¡Los hombres estaríamos muertos en nuestros delitos y pecados!

Así que, cuando Cristo vino, y murió por nosotros. Fue por su amor a nosotros. Así que, su manifestación es digna de gloria y alegría, y no de vergüenza para nosotros.

II. ¿Qué significa que por medio de Cristo creemos?

A. Por medio de Cristo creemos.

Este pasaje también muestra una hermosa verdad. Cristo no sólo es el objeto de nuestra fe, también es el autor de nuestra fe. Esto significa que Cristo no sólo es Aquel en quien creemos, sino que también es Aquel por quien creemos.

Es decir, Cristo es el que produce en nosotros la fe. Efesios 2:1 dice que nosotros estábamos muertos en delitos y pecados. Un muerto no tiene la capacidad de creer en Dios. Y ese mismo pasaje, dice que con Cristo Dios nos dio vida (vers. 5). Y esa vida implica la nueva fe.

Por eso, Hebreos 12:2 dice que Jesús es “el Autor y Consumador” de nuestra fe. Es decir, Jesús es quien produce la fe en nosotros. Jesús es quien perfecciona nuestra fe. Y Jesús es el que hace que alcancemos la meta de nuestra fe. Y todo esto eso logra, cuando ponemos la fe en Jesús. En otras palabras, toda la fe cristiana, de principio fin es de Cristo, por Cristo, en Cristo y para Cristo.

III. ¿Cuál debe ser nuestra respuesta a esto?

Ahora, ¿con qué fin Pedro dice estas cosas? ¿Cuál es el fin de decir que Cristo fue escogido por Dios? ¿Cuál es el fin de mostrar que Cristo resucitó y fue glorificado? El texto termina diciendo: “para que vuestra fe y esperanza sean en Dios” (vers. 21).

El fin de esto es que pongamos completamente nuestra fe y esperanza en Dios. Y no en cualquier dios, sino en el Dios Verdadero, Aquel que entregó a su Hijo a la muerte, lo resucitó y lo glorificó.

Es cierto que el texto dice que debemos poner nuestra fe en Dios. Pero, ¿qué relación tiene todo lo que se dijo de Cristo, con Dios? Bueno, para eso hay que entender que no hay ninguna contradicción entre poner nuestra fe en Cristo, y ponerla en el Padre. Confiar en el Padre es confiar en el Hijo, y viceversa. Por eso, muy fácilmente Pedro puede decir que el hecho de que Cristo tenga un lugar central en nuestra salvación hace que confiemos en Dios. Porque el Hijo y el Padre son uno sólo.

A. Tener fe.

Esto significa que nuestra fe y nuestra esperanza deben estar puestas en Dios. Porque Dios nos envió a Cristo. No debemos confiar en nosotros mismos, ni en ningún otro hombre, sino solamente en Cristo Jesús. Jesús es el único enviado por el Padre para que seamos salvos. Por eso, sólo creyendo en él para ser salvos, y crecer en nuestra salvación.

B. Tener esperanza.

La esperanza aquí se refiere a la espera de lo que recibiremos en el futuro, a esa herencia de la que Pedro habla en el principio de la carta. La idea de este es que nuestra seguridad de que seremos salvos al final, no debe estar en las cosas que nos suceden, en las persecuciones o en alguna otra cosa. Sino en que Dios nos ha prometido estas cosas en Cristo. Y si están en Cristo, son seguras para nosotros.

Conclusión

Por tanto, hermanos, que nuestra fe y esperanza estén en Cristo Jesús. No hay otro Salvador, no hay otro camino. ¡Cristo lo es todo para nosotros!

© Francisco Hernández. Todos los derechos reservados.

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Autor

Francisco Hernández

Sirviendo a Jesucristo desde hace más de 20 años. No soy pastor de una iglesia, pero me gusta estudiar la biblia y redactar mensajes cristianos para ser participe de la gran comision.

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