La omnipotencia de Dios – Parte II

Estudios Bíblicos

Prédica de Hoy: La omnipotencia de Dios – Parte II

Biblia Reiva Varela en Línea

Introducción

En nuestra prédica La omnipotencia de Dios (Primera parte) exploramos algunas de las distintas formas en las que Dios manifiesta su omnipotencia. Vimos, entre otras cosas, que Dios es omnipotente dado su poder para crear con su sola palabra.

En Génesis, por ejemplo, leemos que, para separar el día de la noche, le bastó a Dios decir que existieran lumbreras, para que, efectivamente, existieran (Cf. Génesis 1: 14-15).

También comprendimos que Dios muestra su omnipotencia influyendo sobre su propia creación según los designios de su santa voluntad. A modo de ilustración, el Éxodo nos cuenta que Jehová lanzó una plaga de langostas sobre Egipto para afirmar su omnipotencia ante el faraón (Cf. Éxodo 10: 12-15).  

En esa prédica, finalmente exploramos el significado de la omnipotencia de Dios como signo de su amor. Concluimos que siéndole posible todo por su omnipotencia, Jehová usa su poder solo para nuestro beneficio.

Así, pudiendo mentir, pues nada le es imposible, decide no hacerlo, ya que su naturaleza divina es perfecta. Esta perfección, además, es un modelo a seguir en nuestra espiritualidad (Cf. Mateo 5: 48).   

En los siguientes apartados abordaremos otras formas en las que la omnipotencia de Dios nos es revelada.   

I. La omnipotencia de Dios como signo de su poder sobre las fuerzas del mal

La historia de Job ofrece un testimonio de la fe de un hombre, descrito como recto y perfecto, en la omnipotencia de Dios.  El primer capítulo nos dice que, probando la fidelidad de Job, Jehová autoriza a Satanás para acercarse a él sin tomar su vida (Cf. Job 1:12).

El libro resalta, así, el poder que Dios tiene sobre el destino de sus hijos. Dicho en otras palabras, ordenó a Satanás someterse a unas condiciones si quería probar a Job. Pero sabemos que, como hijos de Dios, Satanás es nuestro enemigo y, por eso, acecha como cazador para hacernos caer en el pecado (Cf. 1 Pedro 5: 8).  

Observemos, entonces, que, al ser adversario de Dios, Satanás representa el mal. Por eso, es llamado ‘el enemigo’, y se le caracteriza como el sembrador del mal (Cf. Mateo 13:39).

Al condicionar el alcance de Satanás sobre Job, Dios está imponiéndole un límite al mal. Dicho de otro modo, la voluntad de Jehová está por encima de Satanás y de los hombres. De Satanás, por una parte, porque lo autoriza a actuar. De los hombres porque decide el grado de proporción en que sus hijos son sometidos a prueba.  

Satanás no puede llegar a Job sin contar previamente con la autorización Dios para hacerlo. Por lo tanto, no es omnipotente, pues el infinito poder de Dios está por encima de él.

En lo que a ellos concierne, sin embargo, los hombres no tienen poder total sobre su porvenir.  Job, por ejemplo, no tenía control total sobre la llegada de una prueba a su vida. Por ende, su poder, como el de todos los hombres sobre la faz de la tierra, es limitado, es decir, no es omnipotente

II. Jesús como signo de la omnipotencia de Dios en la tierra

La llegada de Jesús a la tierra ya es, por sí mismo una prueba irrebatible de la omnipotencia de Dios. Con Jesús se hace realidad la profecía de la llegada del hijo de Dios a este mundo.

Acerca Predicas Biblicas

Predicas Biblicas un central de sermones cristianos dedicado a evangelizar a las naciones a través de predicas cristianas, estudios biblicos, y mensajes cristianos.

También Revise

La omnipresencia de Dios

La omnipresencia de Dios

Estudios Bíblicos.. Para comenzar, atenderemos al significado de la palabra omnipresencia para que podamos entender lo que significa decir que Dios es..

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *