¡¡¡Unicitarios!!!

Estudios Bíblicos

Estudios Bíblicos Prédica de Hoy:¡¡¡Unicitarios!!!

Estudios Bíblicos Lectura Bíblica de Hoy:Pero si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió. 18 Aun en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. 18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí.”  Juan 8:16-18 (LBLA)

Introducción:

Cuando meditamos en la siguiente cita bíblica:  “Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.Apocalipsis 4:11

Nos damos cuenta que solo Dios creó todas las cosas, porque “tu” está en singular; lo cual demuestra que los ángeles, los querubines, serafines, arcángeles, principados y potestades “no pueden crear” sino que ellos fueron creados por Dios.

Pero la biblia enseña que Dios dijo:

hagamos” al “hombre” a “nuestra imagen”, conforme a nuestra semejanza.” (Génesis 1:26; 5:1; Santiago 3:9) ¿Por qué dijo?: “hagamos” (plural) si solo “Él” es creador? Luego sigue diciendo: “a nuestra imagen, conforme nuestra semejanza“. Si Dios me hizo a su imagen y semejanza y la biblia me enseña que “yo” soy una Trinidad:

“y todo vuestro “ser”: espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro señor Jesucristo. (1 Tesalonicenses 5:23).

Evidentemente, noto, ¡¡¡ y claramente !!!, que todo mi “ser” está compuesto por “tres” entidades que son independientes una de otra, porque dice que se requiere que todo mi “ser” (espíritu, alma y cuerpo) sea hallado irreprensible para recibir a Cristo. Concluyo entonces que “yo” soy una Trinidad.

Si Dios me hizo a su imagen y semejanza, (y yo soy una Trinidad) entonces, es evidente que también todo el “ser” de Dios también es una Trinidad: Padre, Verbo y Espíritu Santo.

La biblia me enseña que todo mi “ser” puede ser separado sin dejar de ser “yo” por ejemplo:

“mi cuerpo puede ser separado de mi alma” (Mateo 10:28; 1 Reyes 17:21-22) “mi alma puede ser separada de mi espíritu” (Hebreos 4:12; 1 Corintios 2:11; Proverbios 20:27; Zacarías 12:1) (2 Reyes 2:9)

Y cada una de mis partes son independientes y con caracteres “personales” sin dejar de ser “yo”

El cuerpo de “Nilbia”, el alma de “Nilbia” y el espíritu de “Nilbia”, que intrínsecamente componen “todo mi ser”.
Y es bíblico que un espíritu tiene dependencia propia (1 Reyes 22:21-22) (2 Crónicas 18:20-21) (Proverbios 20:27) (1 Corintios 2:11) (Zacarías 12:1)

Pues de la misma manera es Dios: “Padre” “Verbo” y “Espíritu Santo, sin dejar de ser un solo Dios. Tal y como nos hizo a cada uno de nosotros a su imagen y semejanza; cada “uno” de nosotros es “una Trinidad”, (espíritu, alma y cuerpo). Así mismo es Dios siendo uno es: Padre, Verbo y Espíritu Santo.

Nuestro Dios al igual que cada uno de nosotros es una “Trinidad”. Dios es: Padre, Verbo y Espíritu Santo. Y nosotros somos: espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23). Él nos hizo a su imagen y semejanza (Génesis 1:26).

El término “Dios hijo” y “Dios Espíritu Santo” no existe en la biblia. Esto solo lo usan los trinitarios y unicitarios que no conocen a Dios. Lo correcto es decir: “el Verbo de Dios” nunca “Dios hijo”; tampoco se debe decir: “Dios Espíritu Santo” estos términos solo confunden la verdad y se prestan para dar la impresión de que son tres dioses; y esto no es verdad; y esto lo aprovechan los indoctos unicitarios para ridiculizar a los indoctos trinitarios.

En la biblia nunca jamás aparece el término “Dios Padre fue manifestado en carne” solo dice: “Dios fue manifestado en carne” está hablando del “Verbo de Dios ” el cual no estimó el ser igual a Dios (el Padre) como cosa a que aferrarse, sino que se despojó así mismo tomando forma de siervo hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Por lo cual Dios (el Padre) también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús (el Verbo) se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo (el Verbo) es el señor, para gloria de “Dios Padre”.

Venido el cumplimiento del tiempo Dios (el Padre) envió a su hijo (el Verbo) nacido de mujer, bajo la ley, a fin de redimir a los que estaban bajo la ley, y nosotros recibiésemos la adopción de hijos.

El que fue encarnado no fue el Padre sino el Verbo, el cual mediante el espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios (el Padre). Todas las cosas por él (el Verbo) fueron hechas, y sin él (el Verbo) nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

El que fue crucificado no fue el Padre sino el Verbo (el que “era”, el Cordero, la luz, la vida eterna la cual “estaba” (pasado, antes) con el Padre, y se nos manifestó);

El termino hijo solo surge cuando Dios por medio del profeta Natán, le hace el juramento a David que de su descendencia en cuanto a la carne levantaría al Cristo, para que se siente en su trono para siempre; este Mesías le seria por “hijo” a él; y el le seria por “Padre”

(1 Crónicas 17:11-14.) – y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus Padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. El me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente. Yo le seré por Padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti; sino que lo confirmare en mi casa y en mi reino eternamente, y su trono será firme para siempre.

(Hebreos 1:5.) – porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy, y otra vez: yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo?

A partir de este juramento (Salmos 89:3-4; 89:34-36; 132:11) (Hechos 2:30; 13:34-35) etc. Etc., David y los profetas escribieron por el espíritu los padecimientos de Cristo y de su gloria venidera.

El Verbo una vez encarnado adquirió el término de hijo.

El Verbo por causa del juramento permanecerá eternamente, aunque en la eternidad él se sujetará al Padre, nunca dejará de ser por causa del juramento; cuando Dios jura por sí mismo, su juramento es inmutable, fíjese en este ejemplo:

Génesis 22:16 – por mi mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo;

Hebreos 6:13-19 – porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, diciendo: de cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa. Porque los hombres ciertamente juran por uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento para confirmación. Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, ahora fíjese en el juramento de Jehová a David

1 Crónicas 17:11-15 – y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus Padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. El me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente. Yo le seré por Padre y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti; sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente, y su trono será firme para siempre. Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.

No se debe confundir (como hacen muchos) a: (1 Crónicas 17:11-15) con: (1 Crónicas 22:9-11) la primera se refiere al Mesías y la segunda se refiere a Salomón ….. (Seguimos con más pruebas del juramento a David)

Salmos 89:35: una vez he jurado “por mi santidad”, y no mentiré a David.

Salmos 89:3: hice pacto con mi escogido; juré a David mi siervo, diciendo:

Salmos 132:11. En verdad juro Jehová a David, y no se retractará de ello: de tu descendencia pondré sobre tu trono.

Hechos 2:30-36: pero siendo profeta (David), y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo (el Verbo) para que se sentase en su trono. Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo (el Verbo encarnado), que su alma no fue dejada en el hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús (el Verbo) resucitó Dios (el Padre), de lo cual todos nosotros (los apóstoles) somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios (el Padre), y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: dijo el señor (el Padre) a mi señor (el hijo): siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús (el Verbo) a quien vosotros crucificasteis, Dios (el Padre) le ha hecho señor y Cristo.

Hechos 2:25-27 – porque David dice de él: veía al señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aun mi carne descansará en esperanza; porque no dejarás mi alma en el hades, ni permitirás que tu santo vea corrupción.

Salmos 16:10: porque no dejarás mi alma en el seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.

Hechos 13:34: y en cuanto a que le levantó de los muertos para nunca más volver a corrupción, lo dijo así: os daré las misericordias fieles de David.

Hechos 13:37 – más aquel a quien Dios levantó, no vio corrupción. .

Por causa del juramento y la promesa de que el Cristo no vería corrupción. (Salmos 16:10) su carne nunca más se corromperá (Hechos 13:34-35), sino que permanecerá para siempre en gloria (Lucas 24:26) (Mateo 19:28; 25:31) (Marcos 10:37) (Juan 1:14; 17:5) etc. Etc. Etc.

Otro juramento de Dios, en gran manera inmutable, es cuando Dios (el Padre) le jura al Verbo (el hijo) de que sería: “sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”. Salmos 110:4: Hebreos 6:20: Hebreos 7:21:

Aunque al final de todas las cosas el Verbo se sujetará a aquel que le sujetó a él todas las cosas, el Verbo (el Cordero) nunca dejará de ser por causa del juramento. Estará con el Padre eternamente. Y recibe también, adoración igual al Padre.

Fijémonos.

Apocalipsis 5:8-13 – y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero (el Verbo); todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado (el Verbo), y con tu sangre nos has redimido para Dios (el Padre), de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios Reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: el Cordero (el Verbo) que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: al que está sentado en el trono (el Padre), y al cordero (el Verbo), “sea” (singular en la deidad) la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.

Apocalipsis 7:9-10 – después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero (el Verbo), vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: la salvación pertenece a nuestro Dios (el Padre) que está sentado en el trono, y al cordero (el Verbo).

(Apocalipsis 7:14; 7:17; 12:11; 14:1; 14:4; 17:14; 19:7; 19:9; 21:14; 21:22; 21:23; 21:27; 3:21; 22:1; 22:3; 22:16) etc. Etc. Etc.

Nuestro Dios es una Trinidad (Padre, Verbo y Espíritu Santo) como tú y como yo y como todos los hombres (espíritu, alma y cuerpo).

El Verbo siendo en forma de Dios no estimó el ser igual a Dios (el Padre) como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios (el Padre) también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús (el Verbo) se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo (el Verbo) es el señor, para gloria de Dios Padre.

El Verbo se despojó de todo atributo igual al Padre (Filipenses 2:6) haciéndose igual a nosotros, y cuando fue niño comió mantequilla y miel hasta que aprendiera a desechar lo malo y escoger lo bueno (Isaías 7:14-16) y por todo lo que padeció, aprendió la obediencia (Hebreos 5:8) y actualmente el Verbo sigue siendo un hombre santo e inocente pero glorificado por el Padre; en calidad de sumo sacerdote inmortal e incorruptible, intercediendo por todos los que por medio de él (el Verbo) se acercan a Dios (el Padre) (Romanos 8:34) (Hebreos 7:25; 9:24).

Y el Padre le ha dado “toda potestad” en los cielos y en la tierra (Mateo 28:18); y “ él ” (el Verbo) es el único mediador entre Dios (el Padre) y los hombres “Jesucristo hombre”; fíjese que dice “Jesucristo hombre” no dice “Jesucristo espíritu” sino “Jesucristo hombre” de carne, huesos y sangre (1 Juan 5:6) (Lucas 24:39) (Juan 20:27) etc. Etc. Etc.

El Verbo una vez encarnado se humilló hasta lo sumo en obediencia al Padre; y estando en “ la condición de hombre ” (Filipenses 2:6) porque fue hecho un poco menor que los ángeles (Hebreos 2:7); Dios el Padre le preparó cuerpo al Verbo (Hebreos 10:5) (Salmos 40:6-7) y el Espíritu Santo es testigo de que Jesucristo (el Verbo) vino mediante agua y sangre y no solamente de agua sino de agua y sangre (1 Juan 5:6); y aquel Verbo fue hecho carne (Juan 1:14) y habitó entre los hombres. Y es por tal razón que Jesucristo siendo el Verbo de Dios y estando en la condición de hombre podía decir:

– Porque el Padre mayor es que yo (Juan 14:28).
– Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, “ni el hijo”, sino el Padre. (Marcos 13:32)
– No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. (Juan 20:17) etc. Etc. Etc.

Y siempre se refería al Padre como “mi Padre” (Mateo 7:21; 10:32-33; 11:27; 16:17; etc.) (Lucas 10:22; 24:49; etc.) (Juan 5:17; 8:49,54; 14:23; 15:1 etc.) (Apocalipsis 2:27; 3:5,21;) etc. Etc. Etc. Etc.

El Verbo hecho carne es el cumplimiento del juramento que Dios hizo a David por medio del profeta Natán (1 Crónicas 17:11-14) (2 Samuel 7:12-16) (Hebreos 1:5) (Salmos 89:3-4; 89:34-37; 132:11)

“David siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo (el Verbo) que su alma no fue dejada en el hades, ni su carne vio corrupción (Hechos 2:30-31) (Salmos 16:10). Y en cuanto a que el Padre por el espíritu (Romanos 8:11) resucitó al Verbo en la carne para nunca más volver a corrupción fue profetizado de esta manera “os daré las misericordias fieles de David” ((Hechos 13:34-35)

Por causa del juramento de Dios a David, el Verbo permanecerá en la carne para siempre en “gloria” (1 Timoteo 3:16) (Lucas 24:26; 9:26) (Mateo 25:31) (Juan 12:16) etc. Etc.

Cuando el apóstol Juan habla del Verbo en su evangelio, lo pone en el tiempo pasado usando el sustantivo “era”; “en el principio “era” el Verbo, y el Verbo “era” con Dios, y el Verbo “era” Dios. ….. “este” (el Verbo) “era” en el principio con Dios (el Padre) (Juan 1:1-2). Connotando así “¿quién?” Era el Verbo antes de ser encarnado.

El que fue encarnado no fue el Padre sino el Verbo, el cual es Dios (1 Timoteo 3:16) (Hebreos 1:8) (Juan 20:28).

Porque todo el “ser” de Dios es: Padre, Verbo y Espíritu Santo “ semejante a nosotros “espíritu, alma y cuerpo” (una Trinidad intrínseca) y cada una con identidad personal independientes; conformando un solo “ser”.

Y aquel Verbo “fue hecho carne”, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre) (Juan 1:14); “lo que “era” desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida .” (1 Juan 1:1). “porque la vida (Jesucristo, Juan 14:6) fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual -estaba- (pasado) con el Padre, (no está hablando del Padre sino del Verbo) y se nos manifestó. 

Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su hijo Jesucristo (el Verbo)” (1 Juan 1:2-3). Todas las cosas por “ él ” (el Verbo) fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho (Juan 1:10) en el mundo estaba, y el mundo por él (el Verbo) fue hecho; pero el mundo no le conoció (Juan 1:3). “Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: el Verbo de Dios” (Apocalipsis 19:13)

Por causa de la naturaleza caída del hombre terrenal, fruto del primer Adán, en la muerte todos volvemos al polvo (el cuerpo de carne), no el alma ni el espíritu.

Pero en el segundo Adán que es el señor (el Verbo) su cuerpo, por causa del juramento del Padre a David, no vio corrupción sino que el Padre lo resucitó en gloria para nunca más volver a corrupción (Hechos 13:34-35) sino que permanece para siempre (Hebreos 7:22-28)

Jesucristo (el Verbo) corporalmente (Colosenses 2:9) es la imagen del Dios invisible (Juan 12: 45) (Colosenses 1:15) (2 Corintios 4:4).

el Padre es espíritu y habita en luz inaccesible a quien ninguno de los hombres a visto ni puede ver (1 Timoteo 6:16); pero Jesucristo (el Verbo) es la única forma visible de toda la deidad de Dios; y sin embargo no son una misma persona (Juan 8:16-18).

El que no tiene al espíritu de Dios no tiene al hijo (Romanos 8:9) y el que no tiene al hijo no tiene al Padre (1 Juan 2:23) y el que no tiene a uno de los tres no tiene a ninguno.

-mas vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu (el Espíritu Santo), si es que el espíritu de Dios (el Padre) mora en vosotros. Y si alguno no tiene el espíritu de Cristo (el Verbo), no es de él. (Romanos 8:9).

1 Juan 2:23: todo aquel que niega al hijo (el Verbo), tampoco tiene al Padre. El que confiesa al hijo (el Verbo), tiene también al Padre.

Si tú no tienes el “espíritu” de Cristo, no tienes a Cristo, y al no tener a Cristo, pues, tampoco tienes al Padre. En otras palabras: el que no tiene a uno de los tres, no tiene a ninguno

Los que hablan descomedidamente de la Trinidad, están blasfemando de uno de ellos, del Espíritu Santo. Porque cuando se expresan diciendo: “la doctrina satánica o diabólica de la Trinidad” están incluyendo al Espíritu Santo el cual es naturaleza divina de Dios; y la blasfemia contra el Espíritu Santo nunca será perdonada.

Dios el Padre le llama “Dios” al Verbo (el hijo); y el apóstol Tomás también le llamó “Dios” a Jesús: y aquí la traducción es con “D” mayúscula para ambos casos.

(Hebreos 1:8) – más del hijo dice: tu trono, oh “Dios”, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino.
(Salmos 45:6) – tu trono, oh “Dios”, es eterno y para siempre; cetro de justicia es el cetro de tu reino.
(Juan 20:28) – entonces Tomás respondió y le dijo: ¡señor mío, y “Dios” mío!. (Jesús no lo negó, ni le reprochó).

El hijo (el Verbo) siendo Dios (1 Timoteo 3:16) no es el Padre; Cristo recurrió a la ley para probar que “ el ” no era solo “

Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo soy el que doy testimonio de (mí mismo), y el Padre que me envió da testimonio de (mí). (Juan 8:16-18)

Fíjese que el Verbo da testimonio de sí mismo y el Padre que lo envió dio testimonio de él (dos testigos como la ley lo requiere)

Si Jesús fuera el mismo Padre le estaría mintiendo a los judíos porque ellos le decían: -tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero (Juan 8:13)

Con solo estos versículos (Juan 8:16-18) quedan sepultados los “Jesús solo” o “unicitarios” y todas las iglesias de la unicidad o (los del nombre) la respuesta de Cristo (el Verbo) debería de darle reflexión a los unicitarios, porque ellos se hacen llamar “los Jesús solo” y el mismo Cristo que ellos profesan conocer, les dice: “no soy yo solo” sino yo y el que me envió, el Padre (Juan 8:16-18)

En la “ley” por el dicho de dos o de tres testigos la persona era enjuiciada y podía hasta morir; no moría por el dicho de un solo testigo…. El testimonio de los testigos es de suma importancia para emitir juicio tanto en la ley como en la gracia (Dios no puede mentir ni transgredir su palabra ni su ley. Ver: (Deuteronomio 17:6; 19:15) (números 35:30) (Mateo 18:16) (1 Timoteo 5:19) etc. Etc.

El Espíritu Santo también es testigo del Verbo hecho carne, y lo dijo de esta manera:

-este es Jesucristo (el Verbo), que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el espíritu es el que da testimonio; porque el espíritu es la verdad. (1 Juan 5:6). Fíjese que dice que “ da ” testimonio (presente continuo)

Ahora no son tan solo “ dos ”sino “tres” los que dan testimonio: “Jesucristo (el Verbo), el Padre que le envió y el Espíritu Santo”.

1 Juan 5:9: si recibimos el testimonio de los hombres, “mayor” es el testimonio de Dios (el Padre); porque este es el testimonio con que Dios (el Padre) ha testificado acerca de su hijo (el Verbo).

Seguir insistiendo en la doctrina de “los Jesús solo” es hacer mentiroso a Dios y los mentirosos jamás entrarán en el reino de los cielos.

Dios no puede mentir ni transgredir su palabra ni su ley

Ver: (Deuteronomio 17:6; 19:15) (Números 35:30) (Mateo 18:16) (1 Timoteo 5:19) (Juan 8:16-18) etc. Etc.

Más ejemplos del Verbo como “persona” en relación al Padre

1) Hebreos 10:5-10 – por lo cual, entrando en el mundo (el Verbo) dice: sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije (el Verbo): he aquí que vengo, oh Dios (el Padre), para hacer tu voluntad, (como en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero: sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), y diciendo luego: he aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad (la del Padre) somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo (el Verbo) hecha una vez para siempre.

2) Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo:

Dijo el señor (el Padre) a mi señor (el Verbo): siéntate a mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. (Salmos 110:1) (Marcos 12:36) (Lucas 20:42) (Hechos 2:34) (Hebreos 1:13) (Hechos 2:25) etc. Etc.

– el que está sentado a la diestra de Dios el Padre: no es una manifestación o parusía; o una apariencia o fantasma;
– tampoco es el Padre haciendo el papel del hijo al mismo tiempo (simultáneamente).
(Como piensan los unicitarios). Sino que es: la “persona” de Jesucristo (el Verbo) el hijo de Dios resucitado ; una persona de carne y huesos y sangre con las cicatrices de los clavos en sus manos y en su costado;
– es el juramento cumplido, que Dios juro por su “santidad” a David;
– es el Verbo de Dios hecho carne; el cual reinará visible en el trono de David como se lo juro Dios (el Padre) a David su siervo.

El que está a la diestra de la majestad en los cielos es el Verbo de Dios; un hombre glorificado, incorruptible e inmortal de carne y huesos y sangre “intercediendo” por nosotros como sumo sacerdote a la diestra de Dios (el Padre). Porque no entró Cristo (el Verbo) en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios (el Padre); (Hebreos 9:24). Y el Padre le dio toda “potestad” al hijo (el Verbo). (Mateo 28:18)

En 1 Timoteo 3:16. Dice: “Dios fue manifestado en carne”. No fue el Padre quien fue encarnado sino el Verbo de Dios, el cual es Dios (Juan 1:1,14; 20:28) (Hebreos 1:8) y tampoco fue el Padre el que fue crucificado, sino el hijo (el Verbo) (Juan 3:16).

“testigos entre sí ”

El Espíritu Santo dando testimonio del Verbo, y no está hablándose o refiriéndose a sí mismo como si fuera una misma manifestación:

“este es Jesucristo (el Verbo), que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el espíritu es el que (da) testimonio; porque el espíritu es la verdad.” (1 Juan 5:6).

Aquí el Espíritu Santo está dando testimonio, no de si mismo sino de otro (del Verbo hecho carne), por lo tanto, aunque en la deidad son uno, sin embargo no son dos manifestaciones al mismo tiempo de una misma persona. (Como creen los unicitarios)

Los apóstoles oyeron el testimonio del Padre sobre su hijo (el Verbo)

“porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro señor Jesucristo (el Verbo) siguiendo fábulas artificiosas, sino como “habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad”. Pues cuando él (el Verbo) recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: este es mi hijo amado, en el cual tengo complacencia. Y nosotros “oímos esta voz enviada del cielo”, cuando estábamos con “ él ” (el Verbo) en el monte santo”. (2 Pedro 1:17) (Mateo 3:17; 17:5) (Marcos 9:7) (Lucas 9:35).

Aquí el Padre testifica del hijo (el Verbo) y también los apóstoles testifican, demostrando que no son la misma persona (como creen los unicitarios).

El Verbo testificando del Espíritu Santo

– “pero cuando venga el espíritu de verdad, “ él ” os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Juan 16:13).
– “el me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber” (Juan 16:14).
– “todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que “ tomará ” de lo mío, y os lo hará saber” (Juan 16:15)

Fíjese que el Espíritu Santo no hablará “por su propia cuenta” lo cual demuestra, que es una persona con dependencia propia. (Porque oye, habla, etc. Etc.)

Todo el “ser” de Dios, es: Padre, Verbo y Espíritu Santo ¡¡¡ aleluya !!!!.

Y nosotros fuimos Hechos a su imagen y semejanza; todo nuestro “ser” es: espíritu, alma y cuerpo.

El Espíritu Santo es Dios en Isaías 6:5-12 quien habla es Jehová pero en Hechos 28:25-27 el apóstol Pablo dice que quien hablo fue el Espíritu Santo. (Notemos)…

-entonces dije: ¡ay de mí! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al rey, Jehová de los ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: he aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del señor, que decía: ¿a quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: heme aquí, envíame a mí. Y dijo: anda, y di a este pueblo: oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Y yo dije: ¿hasta cuándo, señor? Y respondió él: hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra-

Ahora en (Hechos 28:25-27) el apóstol Pablo dice que quien hablo fue el Espíritu Santo

-bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros Padres, diciendo: -ve a este pueblo, y diles: de oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis; porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyeron pesadamente, y sus ojos han cerrado, para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.

El Espíritu Santo siendo Dios no es el Padre

Hechos 19:2 – les dijo: ¿recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. estas personas conocían a Jehová el Dios de Israel porque ellos habían recibido primeramente el bautismo de Juan, pero desconocían al Espíritu Santo; luego, fueron bautizados en el nombre de Jesús, y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo.

El Verbo es sempiterno igual al Padre; Colosenses 1:17: y él es “antes de todas las cosas”, y todas las cosas en él subsisten.

Con esto probamos que el Verbo es sempiterno igual al Padre.

El Espíritu Santo es sempiterno igual al Padre.

Hebreos 9:14: ¿cuánto más la sangre de Cristo (el Verbo), “el cual” mediante el espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios (el Padre), limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Con esto probamos que el Espíritu Santo es sempiterno igual al Padre.

¡Gloria a Dios!

Todo esto nada tiene que ver con el concilio de Nicea, ni el concilio de Constantinopla, ni teología moderna; ni filosofía; ni conocer sabelianismo o modelismo; ni arrianismo; ni conocer de los escritos prenicenicos; ni los escritos de Atanasio; ningún compendio o referencia católica; ni de mucha hermenéutica y apologética. Etc. Etc.

Solamente necesitamos la espada del espíritu que es la palabra de Dios; para dar respuesta a todos los oponentes, diciendo esto:

“ que así como cada uno de nosotros es una Trinidad (espíritu, alma y cuerpo) (1 Tesalonicenses 5:23) así mismo es nuestro Dios una Trinidad (Padre, Verbo y Espíritu Santo)
(1 Juan 5:7)”

La Trinidad de Dios es totalmente apostólica; auténticamente apostólica; en gran manera apostólica.

Nótese como los apóstoles reconocen concomitantemente (uno tras otro) la Trinidad del inalcanzable e inescrutable Dios único.

2 Corintios 13:14 – la gracia del señor Jesucristo (el Verbo de Dios), el amor de Dios (el Padre), y la comunión del Espíritu Santo (el espíritu de Dios) “sean” (plural) con todos vosotros. Amén. (fíjese que: (sean está en plural, en vez de sea para singular) está connotando la inter-relación entre tres y la co-relación de los tres en gracia, amor y comunión para con nosotros.)

Romanos 15:30 – pero os ruego, hermanos, por nuestro señor Jesucristo (el Verbo) y por el amor del espíritu (el Espíritu Santo), que me ayudéis orando por mí a Dios (el Padre).

Judas 20-21 – pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo (el espíritu de Dios), conservaos en el amor de Dios (el Padre), esperando la misericordia de nuestro señor Jesucristo (el Verbo de Dios) para vida eterna.

2 Tesalonicenses 2:13-14 – pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros hermanos amados por el señor, de que Dios (el Padre) os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el espíritu (el espíritu de Dios) y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro señor Jesucristo (el Verbo).

1 Juan 5:7 – porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. (de aquí se deduce la palabra Trinidad)

Mateo 28:19 – por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del hijo (el Verbo), y del Espíritu Santo (el espíritu de Dios).

Marcos 12:36 – porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo (el espíritu de Dios): dijo el “señor” (el Padre) a mi “señor” (el hijo (el Verbo de Dios). Siéntate a mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.

Juan 14:26 – mas el consolador, el Espíritu Santo (el espíritu de Dios), a quien el Padre enviará en mi nombre (el Verbo), “él” (el espíritu de Dios) os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que “yo” (el Verbo) os he dicho.

Lucas 2:26: y le había sido revelado por el Espíritu Santo (el espíritu de Dios), que no vería la muerte antes que viese al ungido (el hijo (el Verbo) del “señor” (el Padre).

Hechos 10:38: cómo Dios (el Padre) ungió con el Espíritu Santo (el espíritu de Dios) y con poder a Jesús de Nazaret (el Verbo de Dios), y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios (el Padre) estaba con “él” (el Verbo).

Mateo 12:28: pero si yo (el Verbo) por el espíritu (el Espíritu Santo) de Dios (el Padre) echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

Hechos 7:55: pero esteban, lleno del Espíritu Santo (el espíritu de Dios), puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús (el Verbo) que estaba a la diestra de Dios (el Padre).

1 Corintios 6:11 – y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del señor Jesús (el Verbo de Dios), y por el espíritu (el Espíritu Santo) de nuestro Dios (el Padre).

Hechos 5:31-32 – a “éste” (Jesús (el Verbo)), Dios ha exaltado con su diestra por príncipe y salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo (el espíritu de Dios), “el cual” (pronombre para persona) ha dado Dios (el Padre) a los que le obedecen.

Juan 15:26-27 – pero cuando venga el consolador, a quien “yo” (el Verbo) os enviaré del Padre, el espíritu de verdad, “el cual” (pronombre para persona) “procede” (no es creado) del Padre, “él” (pronombre personal) dará testimonio acerca de “mi” (el Verbo). Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

1 Pedro 1:2 – elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del espíritu (el Espíritu Santo), para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo (el Verbo de Dios).

Hebreos 9:14-15 – ¿cuánto más la sangre de Cristo (el Verbo de Dios), el cual mediante el espíritu eterno (el espíritu de Dios) se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios (el Padre), limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?.

Hebreos 10:29 – ¿cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al hijo (el Verbo) de Dios (el Padre), y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al espíritu de gracia (El Espíritu Santo)?.

Efesios 2:18 – por que por medio de “el” (Jesús (el Verbo), los unos y los otros tenemos entrada por un mismo espíritu (el Espíritu Santo) al Padre.

Juan 1:32-34 – …. “ése” es el que bautiza con el Espíritu Santo y yo le vi, y he dado testimonio de que “éste” (el Verbo) es el hijo de Dios (el Padre).

Mateo 3:16,17 – ….. Y vio al espíritu (el Espíritu Santo) de Dios (el Padre) que descendía como paloma y venia sobre “él” (el Verbo); y hubo una voz de los cielos (la del Padre) que decía: este es mi hijo amado (al Verbo) en quien tengo complacencia.

Hechos 2:32-33 – a este Jesús (el Verbo) resucitó Dios (el Padre), de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo (el espíritu de Dios), ha derramado esto que vosotros veis y oís.

1 Corintios 12:4-6 – ahora bien, hay diversidad de dones, pero el espíritu (el Espíritu Santo) es el mismo. Y hay diversidad de ministerios pero el señor (el Verbo) es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios (el Padre) que hace todas las cosas en todos, es el mismo.

Colosenses 2:2-3 – para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el “misterio” de Dios (el Padre), y de Cristo (el Verbo), “en quien” (singular en la deidad de todo el ser de Dios) “están” (plural en la unidad) “escondidos” (plural en la Trinidad) “todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”.

“ ¡oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del señor? ¿O quién fue su consejero? ”

Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios nos oye; el que no conoce a Dios no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.

¡A Dios sea la gloria!

Posdata

Así como los edificadores desecharon la piedra que vino a ser cabeza del ángulo (Salmos 118:22) (Mateo 21:42) (Marcos 12:10) (Lucas 20:17) (Hechos 4:11) (1 Pedro 2:7) ;

Así y de la misma manera la cita bíblica 1 Juan 5:7 que consideraron como: “la cita apócrifa” es la espina dorsal de todo el “ser” de Dios.

– porque tres son los que “dan” (presente continuo) testimonio en el cielo “el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo” y “estos tres” “son uno”. (1 Juan 5:7).

Nuestro Dios al igual que cada uno de nosotros es una “Trinidad”. Toda la deidad de Dios es: Padre, Verbo y Espíritu Santo. Y nosotros somos: espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23)

Esta es la razón por la cual Dios dijo: “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza (Génesis 1:26).

Toda persona que tiene el “Espíritu Santo” reconoce que Jesucristo (el Verbo) es el hijo de Dios y que fue resucitado por el “Padre” (Romanos 10:9-10; 8:11) Dios no es Dios de confusión.

Así como el apóstol Pablo entregó a himeneo y a Alejandro a Satanás para que aprendan a no blasfemar (1 Timoteo 1:20),

Así mismo y de igual manera es reprobado el payaso de las 21 tesis por blasfemo, y todos los que como él han maldecido y blasfemado del Espíritu Santo junto con el Verbo y el Padre, cuando insultan todo el bendito “ser” de Dios diciendo: “la doctrina satánica o diabólica de la Trinidad”.

Las incongruencias de los líderes unicitarios es en gran manera abrumante, desconcertante y herética.

Aunque hayan cientos de iglesias unicitarias en el mundo, esta doctrina es falsa y herética llevando a muchos – líderes – al infierno por mentirosos (no las ovejas) (digo – líderes – porque la mayor parte de las ovejas son inocentes). La apostasía es gigante y mundial.

¡¡¡A Dios sea la gloria!!!

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