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¿Robará el Hombre a Dios? – Capitulo 1

Estudios Bíblicos… Estudio Bíblico sobre el diezmo – Malaquías 3:8

¿Es obligatorio el diezmo para los cristianos, es decir, dar el diez por ciento de sus ingresos? Este primero de una serie de dos artículos investiga esta cuestión mediante el estudio de todas las referencias al diezmo en la Escritura.

La discusión comienza con referencias en el Antiguo Testamento, el diezmo con anterioridad a la promulgación de la ley mosaica, la ley mosaica, y los libros históricos y proféticos. Esto es seguido por un estudio de los tres principales pasajes del Nuevo Testamento sobre el diezmo. El artículo concluye que ninguno de los pasajes del Antiguo ó del Nuevo Testamento legítimamente se puede utilizar para argumentar a favor de la continuación del diezmo en el período del nuevo pacto.

Palabras clave: diezmar, diezmo, el diezmo levítico, fiesta del diezmo, el diezmo de los pobres, el diezmo del bienestar, la Ley mosaica, nuevo pacto, la ley y el evangelio, Malaquías 3:8, Mateo 23:23, Hebreos 7.

La pregunta ominosa, “¿Robará el hombre a Dios?” Se ha pegado en boletines, sobres de ofrendas, y títulos de sermones, y se ha predicado lo suficiente para hacer parecer de su interpretación bastante sencillo. Es cierto que es un pecado robar a Dios lo que es suyo, y por supuesto tenemos que dar nuestros diezmos y ofrendas. Sin embargo, las cuestiones en juego son bastante más complejas de lo que muchos sermones sobre el tema pueden sugerir.

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La cuestión de si deben dar o no los creyentes de hoy por lo menos el diez por ciento de sus ingresos involucra temas como la continuidad o discontinuidad entre los dos Testamentos, el grado en que la ley mosaica es aún aplicable a los creyentes en el período del nuevo pacto, la relación entre el antiguo y nuevo testamento en general, y la naturaleza de la revelación progresiva y la historia de la salvación. [i]

Si bien se está de acuerdo que las leyes del Antiguo Testamento, los alimentos y la práctica de la circuncisión del Antiguo Testamento no se trasladan a la época del Nuevo Testamento, hay menos consenso sobre otras prácticas del Antiguo Testamento tales como el diezmo. En un intento de resolver la cuestión de si todos los creyentes del Nuevo Testamento están obligados a dar el diez por ciento o más de sus ingresos hoy, vamos a estudiar todas las referencias pertinentes al diezmar [ii] en el Antiguo y Nuevo Testamento y evaluar la aplicabilidad de esta práctica a los creyentes del Nuevo Testamento a la luz de algunos de los grandes temas antes mencionados. También vamos a discutir los principios del Nuevo Testamento para dar que están en vigor o no involucran dar el diez por ciento de sus ingresos.

DIEZMAR EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

Por conveniencia, vamos a dividir la discusión del Antiguo Testamento sobre el diezmo en tres secciones: el diezmo antes de la ley mosaica, y su descripción en la ley mosaica, y los pocos textos que mencionan el diezmo después de la promulgación de la ley mosaica. En un principio, cabe señalar que la reflexión global del diezmo en la ley mosaica no estaría completa sin la colocación de esta práctica en el contexto de la adoración Israelita de Yahweh. Mientras que el diezmo era parte del culto israelita en general,[iii] limitaremos nuestra discusión a los pasajes que se refieren explícitamente al diezmo, reconociendo el contexto general en el que se llevó a cabo el diezmo.

El Diezmo Antes de la Ley Mosaica

Tres conjuntos de textos se han aducido para obtener apoyo para la aplicación del diezmo en la era del nuevo pacto, que rodean las prácticas de Abel, Abraham y Jacob. Las preguntas que se presentan son las siguientes. En primer lugar, ¿Demuestran estos textos la “práctica” del diezmo antes de la promulgación de la Ley? En segundo lugar, ¿La presencia o la práctica del diezmo con anterioridad a la promulgación de la Ley hacen necesario que esa práctica continúe?

Por último, ¿Existe algo paralelo al diezmo que se practicara con anterioridad a la promulgación de la ley y que se incorporó a la Ley, que pueda servir como punto de comparación? Nuestro argumento en esta sección es el siguiente: Los textos que tratan sobre el diezmo antes de la ley mosaica no retratan el diezmo como una práctica sistemática y continua, sino como una forma ocasional, incluso excepcional de dar.

Abel. ¿Por qué Dios aceptó el sacrificio de Abel pero no el de Caín? Esta pregunta ha sido contestada en un número de maneras diferentes: [iv] (1) Abel sacrificó un animal en vez de traer otro tipo de ofrenda,[v] (2) la calidad del sacrificio era inferior;[vi] (3) el sacrificio de Caín era inaceptable debido a una deficiencia en su carácter;[vii] (4) Caín no era el objeto de la elección soberana de Dios,[viii] y (5) la ofrenda de Abel era un diezmo. El Nuevo Testamento añade la idea de que la ofrenda de Abel fue hecha “por la fe”, y Caín no lo fue (Hebreos 11:4).

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La base para el entendimiento de que el sacrificio de Abel era un diezmo es la interpretación de Gen. 4:7 encontrada en la Septuaginta,[ix] lo que sugiere que el sacrificio de Caín no fue aceptado porque no estaba “dividida correctamente.”[x] Sin embargo, hay varios retos para los defensores de este punto de vista. No sólo tienen que argumentar que la versión LXX de Génesis 4:7 es más antigua que la MT, también deben mostrar cómo esta lectura es coherente con Heb 11:4 que refleja la MT.

Sin embargo, nadie ha dado una demostración convincente de esto, y con razón, la mayoría de los estudiosos optan a favor del MT por encima de la LXX en esta coyuntura.[xi] En cualquier caso, “ciertamente no podemos deducir del relato de Caín y Abel que el diezmo” era un requerimiento de Dios en ese tiempo.[xii]

Abraham. Abraham (Abram) construyó un altar para Dios en Génesis 13:18. El contexto muestra que Abraham lo hizo en respuesta a Dios por la promesa que Dios le dio en Génesis 13:14-17. Aunque el diezmo no se menciona en este pasaje, la próxima vez que Abraham se muestra adorando a Dios, el diezmar se menciona. Génesis 14:20 afirma que Abraham “dio a Melquisedec la décima parte.”[xiii]

¿Este ofrecimiento se refiere a un diezmo antes de la ley? Génesis 14 no dice nada acerca de un sistema o modelo del diezmo que se había convertido en parte de la adoración de Abraham a Dios.[xiv] El resto del relato sobre Abraham no se discute el diezmar. [xv]Algunos factores están presentes, que argumentan en contra de que esto sea una referencia sistemática al diezmo.

En primer lugar, la ofrenda en Génesis 14:20 se hizo a Melquisedec, el sacerdote. Si Abraham estaba diezmando consistentemente, ¿Quién recibió los otros diezmos? ¿Estaba Melquisedec participando en un ministerio itinerante y levantando diezmos en nombre de Dios?[xvi] En segundo lugar, el mismo versículo establece que Abraham dio el diezmo de lo que “recuperó.” Hebreos 7:4 se refiere a Abraham dando una décima parte de los “despojos” [botín] no de forma continua dando una décima parte de todas sus posesiones para el resto de su vida.

El presente pasaje también no indica que Abraham dio el diezmo continuamente de sus ingresos.[xvii] La frase modificativa “recuperó” también sugiere que se trataba de una acción de una sola vez en lugar de un patrón continuo. En tercer lugar, algunos han argumentado que Abraham estaba siguiendo la ley mosaica antes de ser dada, por así decirlo. Sin embargo, de acuerdo con Num. 31:27-29, las personas recibieron la orden de “y partirás por mitades el botín entre los que pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la congregación. Y apartarás para Jehová… De la mitad de ellos [del botín] lo tomarás; y darás al sacerdote Eleazar la ofrenda de Jehová.” De ahí la cantidad de botín ganado en la victoria estipulado en la ley mosaica es diferente de lo que en realidad Abraham ofreció Melquisedec en Génesis 14. Por esta razón, el argumento de que Abraham en Génesis 14 le dio a Melquisedec el diezmo de acuerdo con la ley mosaica no es válido, ya que hay una cantidad diferente prescrita para la entrega de los despojos.

En resumen, pues, Abraham dio el diezmo de su botín a Melquisedec,[xviii] pero la ley mosaica da un cálculo diferente de lo que se requiere en la victoria. [xix]

El argumento de que el diezmo era practicado sistemáticamente por lo menos de Abel en adelante es por tanto invalidado en este punto.

La ofrenda de Abraham no es coherente con los requisitos de la Ley Mosaica. [xx] Esto no constituye una contradicción. Simplemente demuestra que el don de Abraham a Melquisedec debe distinguirse de las prescripciones de la Ley de Mosaica respecto al diezmo.

Por “todo” se quiere decir que Abraham tomó de los reyes, no sus posesiones en general. Ver Emerton, “The Riddle of Genesis XIV” [El Enigma del Génesis XIV], 407-8.

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Por último, un argumento de silencio que existe y funciona de dos maneras. Por un lado, los que afirman que el diezmo no es obligatorio en este período de tiempo argumentan que, dado que el texto nunca dice que Abraham diezmó continuamente, hay que tener presente su valor nominal y concluyen que no lo hizo, de hecho, lo hizo.

Por el contrario, los que apoyan la idea de que todos los creyentes deben dar por lo menos el diez por ciento de su ingreso hoy en día dicen que el texto no dice que Abraham no continuó el diezmo para el resto de su vida, por lo que debemos suponer que lo hizo. Es interesante señalar a este respecto que los argumentos de silencio eran de uso general por los rabinos judíos.

La regla de interpretación es que “nada debe considerarse que existía antes de la fecha de su primera mención bíblica.” [xxi]Por tanto, según la interpretación rabínica, esta sería la primera vez que Abraham, o cualquier personaje bíblico diezmara. Lo menos que podemos decir de este texto, entonces, es que esto es lo que probablemente habría sido comprendido en el judaísmo, incluyendo a los de la época de Jesús.

Acerca de David A. Croteau

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