¿Tiene cimientos bíblicos la guerra espiritual?

Estudios Biblicos

Estudios Biblicos Texto Biblico: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestesEfesios 6:12

Introducción

Llamó a la oficina, con insistencia. Una y otra vez. Recibí la nota cuando llegué. «»Hay alguien que quiere habar contigo—me dijo un compañero de trabajo–. Dice que es urgente». Inmediatamente me comuniqué: «Si puede atenderme hoy mismo, se lo agradezco muchísimo», indicó la persona al otro lado de la línea.

Cuando nos encontramos en una cafetería cercaba me encontré con un intelectual joven, abogado, lentes de aro redondo, dos libros grandes y la expectativa reflejada en el rostro.

–He leído el material que publica–. Abrió el diálogo–: No comparto en absoluto lo que dice sobre esa supuesta guerra espiritual–. Guardó silencio unos segundos, midiendo sus palabras–: Siento que usted es un fanático religioso. Me da la sensación que cayó en el misticismo–.

Anuncios

Creí que se había desahogado y le dije que en las Escrituras se relaciona una batalla en la dimensión sobrenatural.

–Insisto: eso de los demonios y que nos atacan, no son más que cuentos de viejos. No se usted, que veo es tan estudioso, cómo se deja arrastrar por esas creencias. No, no vine para que me convenciera, sino para decirle lo que pienso—dijo, mirándome fijamente.

No era la única persona que me expresaba su rechazo al tema de la guerra espiritual. Es una posición—lamentablemente—generalizada en una sociedad secularizada y humanista como la nuestra. Sólo se cree en lo que se ve y se puede palpar.

Pero, ¿tiene fundamento bíblico la guerra espiritual? Compartí con mi interlocutor eventual varios elementos que relaciono ahora para usted, que le ayudarán a despejar el interrogante central de este Estudio Bíblico.

Una batalla permanente

Si bien es cierto hay oposición en algunos sectores de la iglesia cristiana evangélica al tema de la guerra espiritual, es evidente que en medio nuestro se libra una tremenda batalla que la dimensión sobrenatural, sobre la que advierte el apóstol Pablo en su carta a los Efesios: «Porque no estamos luchando contra gente de carne y hueso, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, que tienen mando, autoridad y dominio sobre este mundo lleno de oscuridad» (Efesios 6:12, Versión Popular).

El autor sagrado no solo confirma esa confrontación, en la que estamos inmersos los cristianos querámoslo o no, sino que además enfatiza que las fuerzas de maldad reúnen tres características sobre las que debemos mantenernos alerta: tienen mando, autoridad y dominio.

Es por esa razón, consciente de la situación que enfrentamos, real y no producto de la ciencia ficción, que Pablo recomienda: «Ahora, hermanos, fortaleceos en vuestra unión con el Señor y su fuerza poderosa. Protegeos con toda la armadura que habéis recibido de Dios, para que podáis manteneros firmes contra los engaños del diablo» (Efesios 6:10-11).

Anuncios

Se ponen de manifiesto dos hechos de suma trascendencia: el primero, que los demonios, además de que existen y son atemporales, se oponen a los cristianos y a los propósitos de Dios, y segundo, que hoy día a través de la apostasía y toda suerte de filosofías con un fuerte componente ocultista, sigue obrando y ganando espacio: «Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos se apartarán de la fe para seguir a espíritus engañadores y enseñanzas que vienen de los demonios» (1 Timoteo 4:1).

Piense por un instante sobre cuál es la razón para que establecer en televisión, radio o Internet un espacio para la proclamación del evangelio transformador de Jesucristo resulta tan difícil, cuando para los parasicólogos, brujos y orientalistas, no solamente se abren puertas sino que sus programas registran día a día altos estándares de sintonía. Sin duda Satanás está moviéndose a través de sus instrumentos, engañando a muchos.

El demonio obra a través de líderes, artistas, hábitos e imágenes

En una ciudad latinoamericana se han dado, en lo corrido del año, sinnúmero de violentes incidentes –que incluyeron heridos y hasta pérdidas humanas– protagonizados por fanáticos de grupos de rock pesado, en cuyas canciones se hacen abiertas invocaciones y exaltación al diablo. ¿La razón? No podían entrar a las presentaciones, por falta de dinero o agotamiento de la boletería, y movidos por espíritus de maldad, desencadenaban violentas reacciones.

¿Y qué decir de líderes políticos que llegan a ostentar posiciones de poder en los gobiernos? Desde allí promueven leyes que abren puertas a la drogadicción, el homosexualismo, la drogadicción, erradicación de enseñanzas de contenido cristiano en establecimientos educativos y, además, bajo el amparo del desarrollo de la «libre personalidad», son permisivos para que las personas vivan sin «Dios ni ley».

Y un tercer escenario: ¿Ha visto a personas, de todas las condiciones sociales, políticas, culturales y hasta religiosas portando cuarzos, amuletos y adornando sus casas con imágenes orientalistas? Si todo esto no es idolatría, hábilmente promovida por las fuerzas del mal, ¿entonces qué puede ser?

La idolatría es sutil en su forma de introducirse socialmente, pero arrastra multitudes, aspecto sobre el cual advirtió el apóstol Pablo: «Con esto no quiero decir que el ídolo tenga valor alguno ni que la carne ofrecida al ídolo sea algo más que otra carne cualquiera. Lo que digo es que, cuando los paganos ofrecen algo en sacrificio, lo ofrecen a los demonios y no a Dios. Y yo no quiero que vosotros tengáis parte con los demonios. No podéis beber de la copa del Señor y, a la vez, de la copa de los demonios; ni podéis participar de la mesa del Señor y, a la vez, de la mesa de los demonios.»(1 Corintios 10:19-21)

Anuncios

Como cristianos debemos pararnos en la brecha y elevar la voz de alerta en nuestras iglesias, no solo para defendernos sino para asumir una posición ofensiva, como recomienda la propia Biblia a través del apóstol Santiago (Cf. Santiago 4.7).

Dominio físico y espiritual de Satanás

Si asumimos una posición abierta y aterrizada, concluiremos que la batalla es real y no podemos quedarnos pasivos mientras que el diablo hace de las suyas. A través de los demonios ejerce dominio en los ámbitos físico y espiritual de las personas, provocando—como lo testimonian los cuatro evangelios–, mudez (Mateo 12:22), demencia (Lucas 8:26-35), inclinaciones suicidas (Marcos 9:22) y enfermedades de diverso género (Lucas 13.31).

El obrar demoníaco pude anular la voluntad del ser humano, llevándolo a pensamientos y acciones que le acercan al precipicio. Reconozco, eso sí, que no todos los casos de afecciones físicas y sicológicas obedecen a posesión demoníaca porque pueden estar asociados a la naturaleza caída del hombre, que se ha ido degenerando con el paso de los años, pero es necesario mantenernos alerta frente a cualquier situación.

Acerca de Predicas Biblicas

Predicas Biblicas un central de sermones cristianos dedicado a evangelizar a las naciones a través de predicas cristianas, estudios biblicos, y mensajes cristianos.

Ver también

Estudios Biblicos

La resurrección vs. la reencarnación

Estudios Biblicos. la resurrección vs. la reencarnación. La reencarnación no existe, es anti-biblica, anti-cristiana y no puede ser aceptada. La Biblia dice..

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *