Estudios Biblicos
Estudios Biblicos.. Tema: Devocionales personales más provechosos.
Estudios Biblicos.. Cita Biblica: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.” Deuteronomio 6:5
¿Quién no se ha encontrado en un aprieto al estudiar la Palabra de Dios? Los devocionales son muy provechosos para nuestras almas. Sin embargo, ¿por qué tan pocas veces disfrutamos de este beneficio? ¿Por qué somos tan inconstantes en estudiar la Palabra de Dios?
Sin duda alguna, casi todos los cristianos estarían dispuestos a recibir consejos para ser más dedicados en sus devocionales. Para sacarles el máximo jugo, y disfrutarlos mientras lo hace.
Es por eso que, en estudios biblicos de hoy, te ofrecemos algunos consejos esenciales para hacer mejores devocionales. Estos consejos están basados en la experiencia de muchos, y verdaderamente, a casi todos nos ha resultado útiles. ¿Estás dispuesto a recibir el consejo? ¡Comencemos!
Aparta un tiempo para esta tarea
Lo primero que debemos hacer si queremos hacer devocionales de calidad es no permitir que se hagan en nuestros tiempos libres. Frecuentemente, quienes menos se alimentan de la Biblia son quienes dejan el devocional para cuando tengan tiempo. U otros, incluso, se lo dejan a la memoria. El resultado es que se los olvida, y pasan días, semanas y hasta meses sin estudiar la Palabra de Dios.
Por el contrario, deberías sacar un tiempo libre a diario para poder estudiar la Escritura. Quizá pienses que no tienes tiempo. Sin embargo, si examinamos nuestras vidas, observaremos que tenemos más tiempo libre de lo que pensamos. Media hora antes de alistarnos para trabajar, quince minutos después de llegar del trabajo. Entre las horas del descanso en las horas laborales.
De hecho, en ocasiones tendrás que ir más allá. Si no tienes tiempo, sácalo. Si debes dormir menos, hazlo. Si debes acostarte más tarde, o levantarte más temprano, hazlo. Si tienes que sacrificar tiempos de ocio, no tengas miramientos. Recuerda, alimentar tu alma es lo primordial en tu vida. Al principio puede costarte, pero los frutos de tal práctica serán incontables.
Designa el lugar y el tiempo adecuado para ti
La mayoría de las personas que no pueden beneficiarse adecuadamente de sus devocionales, es porque no escogen el tiempo ni el lugar idóneos. Nadie puede decirte que horario o que lugar es mejor para ti estudiar. Esto será una decisión personal, porque todo dependerá de tus capacidades.
Si eres de los que está más activo por las mañanas, quizá debes hacer tus devocionales al comenzar tu día. Pero si eres del tipo nocturno, deberías escoger el final de la noche. Como veremos más adelante, muchos no son edificados adecuadamente porque están más cansados. Por eso, debes escoger el horario en el que te encuentres más activo.
Además, el lugar que escogerás también dependerá de tu disposición. Algunas personas les gustará leer en su habitación, con su lámpara encendida antes del amanecer. Otros les gustará hacerlo en la cocina mientras desayunan y toman el café.
Algunos otros preferirán retirarse a una habitación a solas, para tener privacidad. Quizá, tengas un jardín, o un lugar al aire libre donde puedas hacerlo. Incluso, aunque no lo recomiendo, puede ser mientras te diriges al trabajo en metro o en el bus.
Lo más importante es que tú te sientas cómodo con lo que estás haciendo. Nunca cometes el error fatal de pensar que tú debes hacerlo exactamente igual que otros. Eso sólo te llevará a la frustración. Recuerda que tu no eres igual a ellos. Cuerpos diferentes, funcionamientos diferentes, vida diferente, y recursos diferentes. Por tanto, el lugar y el tiempo necesariamente será diferente.
Claro, eso no quiere decir que no puedas aprender de los consejos de otros. También es cierto que pueden ayudarte mucho. Pero es sólo la excepción y no tu regla.
Haz una planificación
Otro consejo que puedo darte es que te hagas una planificación de tus devocionales. ¿Qué vas a leer? ¿Cómo lo vas a leer? ¿Por cuánto tiempo lo vas a leer? Has una agenda y escribe todas las cosas que vas piensas estudiar, desígnale un rango de tiempo, y divídelo por día.
Esto quizá te lleve un poco más de trabajo. Pero te ayudará a tener orientación, te hará sentir que te estás dirigiendo hacia un lugar, que estás avanzando. Una de las cosas más frustrantes es llegar al fin de año, y al revisar tus actividades, darte cuenta que nos han avanzado nada. Cuán diferente, por otro lado, es estar monitoreando tu trabajo, y ver cuánto has leído y cuánto has aprendido.
La gente normalmente se desanima porque no tiene una planificación. Se levantan cada día y leen el texto que salga al abrir sus Biblias. Esto hace, en primer lugar, que no tengan un estudio secuencial. Además, llega un momento que te hace sentir fastidiado, porque en ocasiones no sabrás que leer, y no tendrás razón para seguir.
Otro peligro es que al no llevar una secuencia no estudies todo el consejo de Dios. Y solamente escojas los textos que más te gusten. En algunas ocasiones esto te va a ayudar. Pero tú necesitas todo el consejo de Dios (2 Timoteo 3:16-17). Al hacerlo así te estarás perdiendo de muchas cosas que tu alma necesita para crecer.
Por otro lado, hay muchas cosas útiles que puedes tomar en cuenta al hacer tus devocionales. Puede planificar leer la Biblia entera por lo menos una vez al año. Puede planificarte a leer 2 capítulos del Antiguo y uno del Nuevo
Ten a la mano todo lo que vas a necesitar para hacer tu devocional
También debes escoger todas las cosas que vas a necesitar para hacer tu devocional. Lo primordial será tener un Biblia, por supuesto. No importa si es en físico, o en digital, lo importante es que tengas tu Biblia.
Sumado esto, es bueno que también tengas algo con lo cual hacer anotaciones. El cerebro digiere mejor las cosas, cuando hacemos anotaciones o lo hablamos con otras personas. Estos escritos no sólo harán que te lo memorices, sino que será de utilidad para ti en un futuro, o para otras personas.
A algunas personas les gusta tener resaltadores para marcar aquellas partes del texto que más le llamaron la atención. Otros tienen otros recursos, como otras versiones de la Biblia o Biblias de estudio, y/o estudios biblicos. También puedes usar comentarios bíblicos para ayudarte a entender alguna parte que te haya costado.
Claro, recuerda que estos recursos son siempre secundarios. Lo ideal es que primero tu hagas la tarea de estudiar y analizar la Biblia. Saca tus propias conclusiones, y luego consulta para comparar tus conclusiones con otros.
Ora al Señor antes de comenzar y después de terminar
Todo devocional siempre debe comenzar y terminar con una buena oración. Esta oración no tiene por qué ser larga. Pero debes recordar que es el Espíritu Santo quien te dará entendimiento de su Palabra (1 Corintios 2:10-16). Por tanto, debes pedir al Padre que te dé de su Espíritu para entender lo que estás a punto de leer (Lucas 11:13).
Además, debes entender el momento devocional como un momento en que te acercas al trono de Dios para que te instruya. Si creemos que la Escritura es la Palabra inspirada de Dios, entonces, este es un momento reverente en que te acercas a escucharlo. Por tanto, orar a Dios puede hacerte entender la importancia y la reverencia de lo que estás a punto de hacer.
Agregado a eso, también es importante tener en cuenta que es el Espíritu Santo quien llevará la Palabra a tu corazón. Es decir, todo lo que estás leyendo sólo será posible en tu vida por el poder del Espíritu. No decimos que la obra de Dios depende del hombre. Pero, sin duda alguna, muchos no reciben lo que leyeron porque no dependen del poder de Dios, sino del suyo para aplicar esto en sus vidas.
Recuerda que como tal somos pecadores, y por nosotros mismos, no podemos renovar nuestro corazón. Por eso, tu confianza debe estar solamente en que Dios te ayudará a crecer en tu vida espiritual.
Por otro lado, la oración al final también es necesaria para confesar nuestros pecados. Debemos ser humildes antes Dios, y confesar en qué parte no hemos obedecido. Solo el que confiesa su iniquidad puede prosperar (Proverbios 28:13).
Alaba a Dios para calentar motores
Ahora bien, yo particularmente recomiendo adorar a Dios antes de comenzar. A veces el alma está tan fría que realmente hacer un devocional parecer no tener sentido. Cuando me siento así, tiendo a leer un salmo o a cantar himnos a Dios. Esto reaviva mi corazón, y me ayuda a entender la importancia de recibir la Palabra de Dios. Y entonces, cambia totalmente mi actitud.
Esto está basado en la enseñanza de la Escritura. Mediante los cánticos a Dios somos llenos del Espíritu Santo (Efesios 5:18-19). Es más, así la Palabra de Cristo mora en nosotros (Colosenses 3:16). Así que recomiendo leer o cantar los salmos. O buscar himnos bíblicos que suavicen nuestro corazón, y preparen el terreno.
Y no sólo puede aplicarse al comienzo, sino también al final. Terminar nuestro tiempo devocional con cánticos a Dios, especialmente relacionadas al tema, hace que la verdad sea clavada más fuerte en el corazón. Aquí se aplica lo mismo que dijimos anteriormente. Escoge el himno y el salmo que sea más útil para ti en el momento.
Dedícate a la meditación
Por otro lado, recuerda que para sacar mejor provecho hay que ir más allá de la simple lectura rápida. Los “vuelo de pájaro” no son útiles en nuestras devocionales. Debemos dedicar tiempo a la meditación de la Palabra de Dios.
Debemos pensar bien el significado del pasaje. Investigar el contexto, digerir bien el significado. Indagar en cómo hemos fallado en esa área en nuestra propia vida, y cómo podemos ponerla en práctica. Incluso, podemos pensar en cómo ayudar a otros en sus necesidades espirituales. La Escritura dice que llevamos mucho fruto, cuando meditamos en la ley de Dios (Salmo 1:2-3).
No es que esté mal leer. Leer la Biblia es útil porque podemos familiarizarnos con su contenido. Sin embargo, esto en sí mismo no siempre es suficiente para alimentarnos nuestras almas. Sin duda alguna, es útil percibir el aroma de un delicioso platillo. Pero para poder disfrutarlo, y ser alimentados, debemos masticarlos, tragarlo y digerirlo. Así mismo, con la meditación masticamos y digerimos la Palabra de Dios.
Memoriza algún pasaje si es necesario
Otra cosa que puede ser muy útil es memorizar la Palabra de Dios. En tiempos de tentación, o en prueba, el Espíritu trae a nuestra mente los pasajes que hemos memorizado. En el Salmo 119:52 dice que se acordó de la ley de Dios, y recibió consuelo.
De hecho, ¡cuánta ayuda es saberse de memoria la Palabra de Dios! Muchos han sido librados de tentaciones con tan sólo recordar un versículo, y ponerlo en práctica. Por esa razón, dedica un tiempo a memorizar algunos versículos bíblicos de los que estés estudiando. En el día a día, te sorprenderás cuán útil será. Además, al pasar los años, podrás ver cuántas partes de las Escrituras habrás aprendido.
Actitudes contra las cuales tienes que luchar
Los estudios bíblicos te enseñan que si quieres prosperar en esta lucha por tu alma, debes conocer bien los obstáculos a los que te enfrentas. Nuestro principal obstáculo antes que la falta de tiempo, la falta de conocimiento, u otra cosa parecida, son las actitudes de nuestro corazón. El Señor Jesús enseñó que nuestra carne frecuentemente no está dispuesta a consagrarse a Dios (Mateo 26:41).
Cansancio
En primer lugar, muchas veces tendrás que luchar contra el cansancio. Obviamente, al levantarte tan temprano, o acostarte tarde para consagrarte a Dios estará acompañado de cansancio. Aunque en ocasiones, el cansancio será solamente una reacción de la carne, más que una fatiga real.
Distracciones
Tu propio pecado también llevará a distraerte. Cualquier cosa absurda, o tonta comenzará a pasar por tu cabeza. ¿Quién no ha pensado en los colores de la hormiga mientras oraba? ¡A todos nos han venido pensamientos absurdos en nuestro tiempo de consagración! Por eso, en cuanto depende de ti, evita toda distracción.
El afán
De los estudios biblicos aprendemos que otro pecado con el que tendrás que enfrentarte es el afán. Nuestro corazón intentará hacer todo rápido, para salir del paso. Si realmente queremos honrar a Dios, y crecer, debemos luchar contra tendencia. Tenemos que darnos nuestro tiempo para estudiar la Escritura. Otras cosas pueden esperar.
Pereza
La flojera será el pecado contra el que más tendrás que luchar. Si no tienes ganas, oblígate a hacerlo. Recuérdate a ti mismo lo importante de entender la palabra de Dios para tu alma. Esfuérzate en crecer.
Desánimo
Si te sientes desanimado por un pecado, o porque nos ha sido constante, no te desanimes. Confiesa tu pecado, y Dios es fiel y justo para perdonarte (1 Juan 1:9). Toma fuerzas nuevamente.
Conclusión
Estos consejos no pretenden ser infalibles. Tampoco son varita mágica para arreglar todos los problemas en tus devocionales. Y puede que también necesites de otras cosas para mejorar tu tiempo a solas con Dios.
Sin embargo, estos consejos sí te serán útiles, y mejorarán, sin duda alguna, tu tiempo de intimidad con Dios. Pero estos no se cumplirán solos. Esfuérzate, trabaja duro, y aplícalos días a tu vida.
Otros dos últimos consejos. Si fallas en algunas cosas, no te desanimes. Es normal que al principio no puedas cumplir con muchas de estas cosas. Es más, puede que al principio te cueste un poco. Pero persevera, y verás mucho en el futuro cercano.
Por último, no seas demasiado estricto contigo mismo. Ve a tu ritmo. No incluyas a tus devocionales muchas cosas, si sabes que no podrás cumplirlas. Agrega solo lo que sabes que podrás cumplir, y luego ve agregando más y más. Y si fallas, no te azotes. Descansa siempre en el Señor, y busca de su voluntad.
¡Qué el Señor te ayude! ¡Qué seas muy edificado en tus devocionales personales!
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