La ciencia y el conocimiento

Mensajes Cristianos

Mensajes Cristianos.. Lectura Biblica: Filipenses 1:9 «Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento»

Introducción 

En el libro de Filipenses, vemos que Pablo nos invita a crecer en el amor, el amor a los hermanos en Cristo. Pero también nos pide crecer en ciencia y en todo conocimiento.

La ciencia y el conocimiento se adquieren con la cercanía a la Palabra. Con su estudio, que ilumina el entendimiento y nos brinda las luces necesarias para esclarecer la oscuridad en la que nos deja el pecado.

La meditación asidua, poniendo nuestra vida frente al Señor para que nos muestre su misericordia, hace también que crezcamos en el conocimiento de lo que Dios quiere para nosotros. Nos hace sabios. Nos guía a la verdadera Vida.

Anuncios

Sin embargo, esta sabiduría no es la del mundo. No es lo que el pensamiento mundano llama “inteligencia”, porque “ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio”. (Eclesiastés 2:16)

Nos habla de un conocimiento que no envanece. Un conocimiento que no hace engreído, que no causa soberbia, sino que al contrario nos hace humildes. Nos hace humildes porque vemos nuestra nada frente a la gloria de Dios que nos envuelve.

Si continuamente rumiamos la Palabra, ella nos irá impregnando con su Espíritu, de manera que todas nuestras acciones y nuestros pensamientos, nuestro cuerpo y nuestra mente se rectifiquen en Cristo.

Por eso decimos en el Salmo “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra” (Salmo 119:9)

La meditación de la Palabra del Señor

Porque la frecuencia en la lectura y la meditación de la Palabra del Señor nos brinda la guía para nuestros caminos, marcando la senda por donde nos quiere guiar el Divino Pastor. Si lo sabemos entender, todo este salmo es una alabanza al camino de la Palabra divina.

Debemos despojarnos del hombre viejo, de sus acciones, y revestirnos del hombre nuevo, que es Cristo, mediante la renovación en el espíritu de nuestra mente. Esta renovación debemos pedirla en la oración, y enseñarla a los jóvenes con el ejemplo de tener siempre la Palabra de Dios en los labios y el corazón.

Filipenses 1:10-11

El aprobar lo mejor, el hacer la voluntad del Señor, no se hace espontáneamente, sino que proviene de lo que antes nos aconsejó Pablo, del verdadero conocimiento y ciencia. Eso nos brindará un tamiz por el que pasaremos cada acto de nuestra vida, con la finalidad de ser irreprensibles ante Cristo. Porque estudiando su Palabra, la haremos interior, la haremos espíritu.

Anuncios

¿Por qué seremos irreprensibles?, ¿por mérito nuestro? No, los frutos de justicia que llevemos serán por medio de Jesucristo, ya que con la meditación de sus enseñanzas nos transformará, para gloria y alabanza de Dios.

Y es que no debemos separar nuestro accionar de nuestra fe, sino al contrario, que nuestra fe permita que Cristo modifique nuestro accionar.

El creyente hace suyo el Evangelio, lo acepta como el testimonio de la verdad que vino a traer el Señor al mundo para conducirnos a la Vida Eterna. Lo aprende, no del labio hacia afuera, sino que intenta como la semilla caída en tierra fértil, dar frutos de vida.

Filipenses 2:15-16

Nuevamente Pablo nos pide que seamos irreprensibles, pero nunca lo hace como si fuera una capacidad del hombre el llegar a ese estado. Es la gracia de Dios que nos llega por su Hijo la que nos transforma, nos vuelve sencillos, hijos de Dios sin mancha. Por la Palabra seremos luz en medio de la oscuridad. Pero sólo si permitimos que esa luz nos inunde el interior y la mente primero, alcanzando la verdadera sabiduría.

Y la manera de lograr esto está plasmada en las siguientes palabras del discípulo, cuando nos pide que permanezcamos asidos de la palabra de vida.

¿Trae dolor seguir la Palabra, amarla? No, nos promete gozo y alegría verdaderos, incluso si seguirla implica derramarnos como libación sobre el servicio de nuestra fe. ¿Cuesta el estudio de la Palabra? Sí, pero nos inunda de tal riqueza que enseguida olvidamos el dolor que nos provoca el contrastar nuestra vida de pecado con lo que nos pide Dios para nuestra existencia.

Anuncios

Conclusión

Confiemos en el Señor, depositemos en Él nuestro intelecto y nuestra mente, dediquémosle lo mejor de nuestro día en meditar su mensaje. No seremos defraudados por Él, sino que alcanzaremos el gozo del que continuamente nos habla Pablo, que vivió en medio de ultrajes por el Evangelio, y sin embargo nos afirma: “para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21).

© Julio Torres. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas… Reflexiones Cristianas

Acerca de Julio Torres

Nacido en hogar cristiano, me gusta estudiar la biblia y predicar el evangelio de Jesucristo.

Ver también

Predicas Cristianas - nunca olvides dejar de hacer el amor

El amor de pareja

Mensajes Cristianos, el amor de pareja es un regalo de Dios. Es una de las bendiciones más grandes que existen, más no debemos de olvidar que también viene acompañado..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *