Eduquemos nuestra ira a la luz de la Palabra

Mensajes Cristianos

Mensajes Cristianos Texto Biblico:  “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” (Efesios 4:26-27)

Si no moderamos el ánimo, nos dominará la ira

Controlar el carácter puede ser algo realmente difícil. No todos tenemos el temple para controlar la ira que surge en nuestro interior. Pero si no nos dedicamos con seriedad a domar el temperamento, podemos sufrir sus consecuencias de por vida. Un espíritu iracundo lastimará a los que lo rodean, aunque no sea su verdadera intención.

Esto exige de nosotros un trabajo diario, atendiendo a cómo es nuestro carácter. Hay personas que son de una naturaleza apacible, y no les costará moderar el enojo. Pero hay otros que tienden a la respuesta agresiva y el furor con mucha facilidad. Mediante la oración y la meditación de la Palabra de Dios, debemos conocernos a nosotros para que Dios nos ayude a transformarnos.

El Señor nos advierte muchas veces en la Escritura que no debemos dejar que nos domine la ira. Porque puede tomar tal señorío de nuestro corazón, que ya no tengamos las respuestas que queremos, sino las que surgen espontáneamente. En definitiva, es permitir que la razón domine nuestro obrar, ayudada por el poder del Espíritu Santo. (Santiago 1:19)

Cristo no nos mostró un ejemplo de ira, sino de mansedumbre. Él dejó que lo hiriesen y maltratasen, a pesar de su inocencia, para poder salvarnos del pecado. Una sola vez nos muestra un accionar violento, y fue cuando vio profanado el nombre de Dios en su templo.

Cómo evitar un conflicto para no responder con ira

En la vida cotidiana, en muchas ocasiones nos encontramos con situaciones que nos mueven a ira. No juzguemos si es con justa causa o si no, de cualquier modo, el cristiano no debe responder enceguecido por el enojo. Siempre existe la solución pacífica de los problemas. Sólo debemos responder pensando bien lo que vamos a decir, y nunca dejar que lo primero que viene a la mente sea lo que salga de nuestra boca.

Si nos atacan con palabras hirientes, tenemos que pensar mucho antes de responder. Porque lo que salga no volverá a entrar, y del mismo modo que una espada, cuando se desenfunda, siempre lastima. Lo más peligroso de la palabra hiriente, es que lastima a las dos personas, al que las oye y al que las dice.

Por eso, antes de llegar a una situación conflictiva, tenemos que haber orado mucho a Dios. Tenemos que pedirle luz por si alguna vez nos encontramos en ese trance. De manera que ante una discusión o situación violenta, podamos responder con mesura y palabras moderadas. (Proverbios 12:16)

Contra la ira, los actos de amor

¿Cuál es el mejor antídoto contra la ira? El amor. Tenemos que practicar la caridad diariamente, haciéndole el bien a todos los que nos rodean. Sin importar si esa persona nos ha lastimado en el pasado, o no ha agradecido el bien que le hicimos. De esa manera nos haremos imitadores de Dios, que ama a todas sus criaturas.

Si ponemos en práctica las enseñanzas de Cristo, podremos ver que todas se resumen en amar a los demás como a nosotros mismos. Y por sobre todas las cosas, amar a Dios. Ahora bien, si Dios entregó a su Hijo por los pecadores, y Cristo dio su sangre por ellos, ¿quiénes somos nosotros para airarnos? (1 Corintios 13:4-5)

Pongamos como norma en nuestra vida el vivir amando a los demás. De esa manera no tendremos tantas ocasiones para la ira y el enojo. Porque si todos los días hacemos un acto de amor hacia el prójimo, estaremos entrenando a nuestro espíritu a amar en todo momento.

Conclusión

Si no dominamos la ira a su tiempo, se vuelve un hábito en nosotros muy difícil de extirpar. Tenemos que educar nuestra alma para que ante la agresión, no responda con ira o enojo, sino con amor. La paciencia se cultiva en las pequeñas cosas de todos los días, pero es necesaria la oración con la Palabra de Dios para moderar nuestro espíritu.

Si queremos evitar el conflicto, tenemos que aprender a responder con bondad a los ataques de los enemigos. De esa forma, la ira no encuentra una respuesta que lleve el conflicto a algo más grave. Se aplacará, y se podrá resolver con la razón como mediadora en el conflicto y Dios como norma. (Proverbios 15:1)

© Pedro Blanco. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas… Mensajes Cristianos

 

author avatar
Pedro Blanco
Mi familia y yo aceptamos a Cristo como nuestro rey y salvador hace más de 20 años. Fui ministro en mi iglesia local por 15 años. Es mi oración que el material que publique te sirva de bendición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio