Mensajes Cristianos
Prédica de hoy: Los recuerdos
Texto bíblico principal: “De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová.” Salmos 25:7
Introducción
Cuando hablamos de los recuerdos algunos son buenos y positivos, pero otros son dolorosos. En el mundo es conocido como Neurosis que en realidad es un trastorno mental, donde están las emociones sujetas a sufrimientos y bajo el estrés. Logrando ocasionar un trastorno preocupante.
Los recuerdos se guardan en los pensamientos y en los corazones, ocasionado culpabilidad si fueron malos y felicidad si son gratos para las personas.
El texto principal vemos como Dios quita toda culpabilidad y no se acuerda de los pecados cometidos, ahora bien, si Dios por su amor y grande misericordia permite se una nueva criatura ¿Por qué seguimos recordado un pasado oscuro y entenebrecido?
Nuestros recuerdos deben estar sometidos en Dios, y si se recuerda es para dar testimonio y cambiar la vida de personas.
I. Los recuerdos, ¿Qué guardamos en nuestros corazones?
Hay varios recuerdos que tenemos en las vidas, pero hablaremos de algunos que dañan a la hora de recordar, y solo vuelven a generar dolor, opresión y culpabilidad.
a. Guardar rencor
El rencor es un sentimiento de enfado profundo y persistente, es un resentimiento arraigado que desequilibra y enferma el cuerpo y la mente. En la biblia uno de los personajes que guardo rencor fue Esaú. Pues el guardo rencor a Jacob a causa de la bendición que lo habían bendecido, siendo de él la heredad. (Genesis 27:41)
Esa tenia un recuerdo malo de su hermano y guardo rencor en su corazón, permitiendo en su mente matar y acabar con la vida de Jacob. Pero, ¿Por qué razones ingresa el rencor al corazón?
Las razones son varias; Insultos, abuso de confianza, engaños, ofensas, maltratos, violencia, entre millones. Lo que ocurre es que la persona acumula varias situaciones o tal vez una que causa dolor en el corazón provocando el deseo de venganza, donde la persona la alimenta hasta el punto de ser insoportable albergando pensamientos de maldad.
Esta historia habla de dos hombres que habían compartido injustamente una celda en prisión durante varios años, soportando todo tipo de maltrato y humillaciones. Una vez en libertad, se encontraron años después. Uno de ellos pregunto al otro.
– ¿alguna vez te acuerdas de los carceleros?
-No, contesto, Gracias a Dios ya olvidé todo – ¿y tú?
-Yo continúo olvidándolos con todas mis fuerzas. Respondió el otro
Su amigo lo miro unos instantes, luego dijo: – Lo siento por tu. Si eso es así, significa que aun te tiene preso.
Es importante no permanecer en ese recuerdo, solo Dios es la única solución todo pensamiento de rencor debes entregarlo y así el Señor obrara y cambiara el dolor en baile.
b. Los recuerdos de culpa
El recuerdo de culpa permite a confundir y a tener presión de haber cometido una falta voluntaria. Es importante resaltar que si en realidad ocasionaste daños y la culpa es tuya, es importante pedir perdón, de corazón.
Solo Dios permite sanar esa herida. Si al pasar el tiempo sigues teniendo el mismo recuerdo, debes permitir que el Espíritu Santo obre. Jesús ya te perdono y te hizo libre de toda culpa, porque eres una persona nueva en cristo Jesús.
c. Los recuerdos de Inferioridad
Temor de parecer inferior a los demás, estado avanzado de bajo autoestima. Evasión de dificultades e inseguridad y desanimo, son algunas definiciones sobre la inferioridad. Las personas con inferioridad tienden a tener recuerdos de defectos y de comparación con otras personas, no tiene carácter, sino que se acostumbran a hacer todo lo que le piden.
Es importante trabajar en 4 puntos.
- Concreta en que te sientes inferior, determina en qué te hace sentir inferior para saber por dónde empezar a buscar soluciones.
- Deja de mirarte en el otro y sé tú misma, recuerda que cada uno tiene su propia esencia
- Atrévete a ser diferente piensen lo que realmente quieres, no permitas que otras personas tomen decisiones por tú mismo.
- Piensa en que te haría sentir tan bueno como los demás muchas veces no material o lo físico te hace sentir inferior, recuerda que la solución está en Jesús, él te llenará por completo y te hará sentir completo.
d. Los recuerdos de miedo
El recuerdo del miedo está cuando permites anidar temores. Recordemos que en la palabra de Dios nos enseña que no nos dio un espíritu de cobardía de temor, sino de amor, poder y dominio propio.
¿Cuántas veces luchamos con quitar pensamientos negativos, causando miedo y temor dentro de nuestro corazón? Uno de los ejemplos más claros es cuando se siente inseguro de hablar frente a un espacio con mucha gente.
Tal vez el miedo inunda nuestro ser recordando eventos negativos ocasionando inseguridad en la persona. Pero cuando el Señor nos habla de un espíritu de amor poder y dominio propio es cuando debemos apoderarnos de cada una de las palabras y pensar que somos mejores y no permitir al enemigo que traiga recuerdos de miedo desechando cada uno
e. Loa recuerdos de engaño
Cuando las personas han sido engañadas el recuerdo queda en sus mentes, y en algunos casos en sus corazones.
El engaño ocasiona pensar que todas las personas son iguales, piensa que sí pasó una vez podrá pasar 1000 veces. El recordar engaños produce amargura en el corazón y no deja a la persona estar tranquilo.
Jesús vino a cambiar las vidas de las personas. Cuando Él te hace una nueva creatura quita todos los pensamientos y recuerdos de nuestra mente aun los más duros. Y si tú decides perdonar algún engaño es quitarlo de tu recuerdo, desecharlo o eliminarlo del todo.
II. Los recuerdos buenos y agradables
En la vida de las personas también hay recuerdos buenos, recuerdos que traen felicidad. Esos recuerdos ayudan a crecer y estimular el sentido de la fe, ayuda a mirar la vida con gratitud reconociendo que todas las vivencias han sido permitidas por Dios.
Cuando primero se lee la palabra de Dios y logra imaginar lo hermoso que fue la vida de Jesús podemos resaltar que Jesús tenía varios recuerdos con sus discípulos gratificantes, cuando Él explicaba y les enseñaba una vida en santidad, cambiando todos los paradigmas y viendo que Dios es un estilo de vida y no una religión.
Los recuerdos que causan felicidad son recuerdos que debemos tener en nuestra mente y en nuestro corazón.
Conclusión
Sé tú mismo, fija tus propias metas, valora tus propias posibilidades y rompe tus propios límites nadie puede pensar por ti nadie vivirá la vida por ti vive tu vida y explora tus propias posibilidades.
¿Crees que los demás han sido bendecidos? Eso nunca los había sabrás hasta que veas hasta dónde llega tu bendición que te ha tocado a ti.
Borra todo mal pensamiento de tu mente o recuerdo que no traiga seguridad a tu vida todo recuerdo que sea satánico y diabólico. Deja recuerdos que hagan crecer tu vida, y si tienes recuerdos negativos permite a Dios que los borre o sane cada uno de ellos, y los puedas convertir en testimonios para el crecimiento de muchas personas.
Los recuerdos son bonitos ya que es una habilidad del ser humano, pero siempre con el conocimiento y entendimiento de que si Dios lo permitió en tu vida es para grandes cosas o por un propósito. No permitas que el diablo atormente la vida utilizando cada uno de ellos.
© Julio Torres. Todos los derechos reservados.






