Mensajes Cristianos
Prédica de Hoy: Ya estás preparado, anda y confía en el Señor
Mensajes Cristianos Lectura Bíblica: Proverbios 3:5-6
Introducción
Hermanos si te comprometiste con el Señor a obedecerlo y que guié tú camino, eso hará. Al inicio de nuestro andar en Jesús, íbamos a la iglesia y nos alimentábamos de la palabra de Dios.
Profundizábamos en saber cada vez más en la forma que pensaba y actuaba nuestro Señor, porque sin saberlo nos estaba preparando para ayudar a los demás, ser testimonio, para servir a nuestro Padre celestial en Su obra.
La palabra de Dios es vida para nuestro espíritu, muchas veces en una sola lectura no entendíamos el mensaje, pero el Señor se va encargando de darnos discernimiento para que entendamos lo que él quiera que sepamos.
Dotado de dones confía en el Señor
El Señor nos ha dotado de dones, según la gracia que se nos ha dado. Algunos puede ser de profecía, prestar un servicio, enseñar, animar a otros, socorrer a los necesitados, dirigir, mostrar compasión (Romanos 12:6-8), y estos dones no distinguen de raza, genero, condición, nivel de estudios, etc.
Todos nosotros estamos llamados para hacer Su obra. El Señor Jesús nos dará la fortaleza necesaria y sabiduría para decir las palabras precisas que toquen y transformen corazones, te mostrara las personas indicadas, para que conozcan del Señor.
Por ejemplo, si el Señor te restauro de un divorcio no te extrañes que te muestre una persona que esté pasando por esa situación, y tú con tus vivencias la invites a fortalecerse en la palabra de Dios.
Confía en el Señor
Jesús nos enseñó que con humildad, amor y sirviendo a los demás podemos transformar vidas, estamos llenos de Su gracia. Solo es disponer nuestro corazón para trabajar para el más grande y poderoso Rey en nuestra vida que es Dios.
Es un honor poder servirlo, en la palabra de Dios en 2 Timoteo 2:14-26, “Un obrero aprobado por Dios”. Nos indica que debemos interpretar correctamente la palabra de la verdad.
Evitar palabrería profana, apartarnos de la maldad, huir de las malas pasiones de la juventud y esmerarnos por seguir la justicia, la fe, el amor, la paz e invocar al Señor con un corazón limpio. Un siervo del Señor no debe andar peleando, debemos ser amables con todos y no propensos a irritarnos, humildemente debemos corregir a los adversarios.
Al estar aprobados por el Señor para trabajar como soldados de Cristo, todo lo hacemos con la esperanza de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la verdad y que sea el Señor abriéndole los ojos espirituales porque andan ciegos, cautivos a las artimañas del diablo.
Es posible hacerlo, a veces el Señor te mostrara que siembres una semilla de esperanza con tu familia, en el bus, trabajo, amigos, etc. Es importante que nuestra vida sea un ejemplo porque te pueden juzgar, pero si obras como al Señor le gusta, triunfaras cuando te juzguen (Mateo 5:11-12).
Recuerda que no estamos solos y tenemos la guía perfecta del Espíritu Santo, no creas las artimañas del maligno quien quiere hacerte creer que no puedes hacerlo.
Te aseguro que sentirás una satisfacción indescriptible de cumplir con lo encomendado por Dios, no hay mayor satisfacción en dar que recibir.
A veces puedes dar solo un toque en el corazón de una persona. Pero créeme que el Señor se encargara de que otros hermanos hagan lo mismo hasta que su corazón de piedra se sensibilice a la palabra y voluntad de Dios.
Recuerda que no está en nuestras fuerzas que una persona ande en los caminos del Señor. Pero si podemos orar para que sea el Señor obrando en su vida.
Conclusión
Obedezcamos a Dios con lo que nos pide, no creas que es insignificante lo que podemos dar, no crees excusas, hazlo con amor y como a Él le gusta con excelencia, así lo estaremos honrando, agradando, “porque Dios, pagara a cada uno según lo que merezcan sus obras” (Romanos 2:6 NVI).
No solo nosotros somos bendecidos al hacer Su obra, sino muchas personas se beneficiaran. Porque no sabemos, si estamos salvando una vida, una familia…, lo sabremos hasta que lleguemos a la presencia de nuestro Padre Celestial y rindamos cuentas ante Él.
Hermano te invito que ores y sea el Espíritu Santo que te muestre de qué forma puedes utilizar tus dones que se te han dado, no busque la opinión de las personas, sino del Señor. Porque te aseguro que recibirás en tu vida bendiciones por cumplir Su voluntad.
¡Dios los bendiga!
© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.






