La vida

Predicas Cristianas

Por siempre los hombres han buscado el principio de la historia, los filósofos griegos decían que la historia se mueve en círculos y así sigue el ciclo y si analizamos que hay mucho de verdad en esta teoría.

Pero lo que a nosotros debe importarnos es el concepto de Dios, pues para eso somos cristianos, lo somos porque hemos entendido que quien escribe nuestra historia es el Señor, por esto, leamos la Palabra de Dios en Salmos 81:11-16

“Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos. ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera andado Israel!. En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre. Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría”.

Anuncios

La Biblia muestra que detrás del curso de la historia humana está Dios; el punto fundamental sobre el cual gira la historia es espiritual, es el Espíritu de Dios quien obra a través de los hombres y no se pueden entender los acontecimientos humanos si primero no reconocemos este hecho.

Una de las declaraciones más significativas que se han escrito en la Biblia fue lo que Dios le dijo a Noé: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre” Génesis 6:3, esto es así porque el Espíritu de Dios contiende con el hombre limitando el mal de manera que la vida humana continúe.

Dios retiene las fuerzas destructivas de los acontecimientos humanos, pero al final la paciencia de Dios se acaba y llega un momento en el que Dios le dice a una nación o a una persona: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre”, y cuando Dios deja de lado a su Espíritu, que es la fuerza que controla la vida, todo colapsa y entonces es cuando tienen lugar las catástrofes y su juicio cae sobre la humanidad.

Cuando Joel dijo: “El campo está asolado, se enlutó la tierra; porque el trigo fue destruido, se secó el mosto, se perdió el aceite” Joel 1:10, estaba diciendo: Dios está detrás de este suceso.

Y luego dice: “Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová. ¡Ay del día! porque cercano está el día de Jehová, y vendrá como destrucción por el Todopoderoso”.

No fue algo que pasó por casualidad sino que Dios estaba detrás, no era un simple capricho de la naturaleza sino que sucedió en obediencia al mandato de Dios que obra por medio de las leyes naturales que gobiernan la vida humana y si aprendemos la lección ahora, nos ahorraremos todos los problemas que nos acontecerán cuando el Señor diga: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre”, como señal del final de su paciencia y comienzo del juicio.

Anuncios

Joel estaba dejando muy claro que la mano de Dios está permitiendo que sucedan catástrofes para que el pueblo sea consciente de que la vida tiene un fundamento espiritual y no es sencillamente un ciclo de dormir, comer, beber y conseguir el dinero para poder hacerlo ya que detrás de todas las cosas habituales de la vida se encuentra la mano controladora del Espíritu de Dios.

Es necesario que el hombre despierte y asuma el hecho de que Dios le está hablando, que Dios desea bendecir al hombre, levantarlo y ponerlo en lo alto, pero el hombre no está dispuesto a escuchar y ese es el problema, y es por esto que Dios nos sacude con algo para obligarnos a escucharle.

¿Le ha hecho Dios algo, mientras estaba viviendo tranquilamente y todo le iba bien, cuando de repente tuvo que tomar conciencia que Dios quería hablarle?

Tal vez fue algo terrible, pero necesario para que se diera cuenta de que las cosas no iban tan bien como le parecía, y recién entonces comenzó a prestar atención, dándose cuenta de que había algo que no estaba haciendo tan bien.

Dios no se deleita en juzgar y no es eso lo que pretende, no se goza teniendo que juzgar a nadie sino que busca un corazón que esté dispuesto a escucharle, a prestarle atención y a abrir la puerta a las bendiciones que desea derramar sobre esa vida.

Anuncios

Así, para conseguir que esa persona o nación escuche y se vuelva, Dios permite las situaciones difíciles que corrijan su camino de desobediencia, todo lo que el Señor busca es un corazón arrepentido, por eso nos dice: Desgarra tu corazón y no tu vestido, y “Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones” Hebreos 4:7.

Cuando nos damos cuenta de que Dios nos está tratando es fácil pensar: Por lo menos exteriormente voy a obedecer, y es increíble que muchos cristianos sean así aun sabiendo que el Señor “discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia” Hebreos 4:12-13.

¿Actuó así alguna vez?, se rasgó las vestiduras pero no se rasgó su corazón, sabiendo que Dios estaba diciendo: No intentes engañarme con lo que haces exteriormente pues no me interesa, no te molestes con actitudes hipócritas pues lo que quiero es ver un corazón contrito y arrepentido.

Esta es la cuestión, puede que engañemos a otros y hasta nos podemos engañar a nosotros mismos, pero al Señor no lo engañamos, y a menos que nuestro corazón se muestre realmente contrito ante Él, “Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo” Joel 2:18; el rasgarse las vestiduras no sirve para nada sin arrepentimiento verdadero.

Cuando existe un corazón verdaderamente arrepentido y rendido a Él, Dios dice: “Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas” “Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite” Joel 2:21, 24, y además promete: “Os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros” vs 25.

Anuncios

¿Sabe una cosa?, me convertí en cristiano y es algo maravilloso, pero cuando pienso en todo lo que me he perdido antes de serlo, en los años de mi vida que he derrochado, siento un profundo dolor al recordarlo; si hubiera comprendido que el control de la vida no estaba en el dinero, ni en la posición social, ni en ninguna otra cosa que no sea el Señor, hubiera dejado de hacer las cosas que hice y que le desagradaban.

Pero cuando me arrepentí y le entregué mi corazón me dijo: Hijo, yo os restituiré los años que se comieron las orugas, el saltón, el revoltón y las langostas, y esa es una promesa hecha por Dios, Él restituirá la improductividad de nuestras vidas cuando nos volvamos a Él, y entonces “comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado”, eso fue lo que sucedió en Israel y lo que sucede en cada vida que comprende que el control es de Dios, se arrepiente y se entrega por completo a Él.

Si recordamos el pasaje donde Pedro, el día de Pentecostés, cuando un viento recio visitó a los cristianos que estaban reunidos en el templo y lenguas de fuego aparecieron sobre sus cabezas y empezaron a hablar en lenguas; cuando en ese momento Pedro se puso en pie y guiado por el Espíritu de Dios, les dijo:

“Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque estos no están ebrios, como vosotros suponéis, ……… esto es lo dicho por el profeta Joel” Hechos 2:14-16.

Vemos que el Señor lo dijo en el tiempo de Joel, lo repitió a través de Pedro en el Pentecostés, y hoy te leo a ti Hebreos 4:7 “Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones”

Y además el Señor te dice: Arrepiéntete, rasga tu corazón y no tus vestidos pues “no contenderá mi espíritu con el hombre para siempre”

Si te arrepientes “os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta”,  entonces “las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite” y “comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios,….; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado”.

© Luis Coria. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas… Predicaciones Cristianas

Acerca de Luis Alberto Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, estoy casado con Nora Griselda Correa y tenemos cuatro hijos. Soy un fiel seguidor de la palabra de Dios.

Ver también

Bosquejos para Predicar - Nuestra actitud ante el llamado de Dios

El llamado de Dios

Predicas Cristianas.. Recibir el llamdao de Dios significa recibir una invitación de Él para servirle de una manera particular, sabiendo que muchos son llamados..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *