Inicio / Predicas cristianas / ¿Quién ama más?

¿Quién ama más?

Predicas Cristianas

“…Uno de los fariseos invitó a Jesús a comer, así que fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. 37 Ahora bien, vivía en aquel pueblo una mujer que tenía fama de pecadora. Cuando ella se enteró de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de alabastro lleno de perfume. 38 Llorando, se arrojó a los pies de Jesús, de manera que se los bañaba en lágrimas. Luego se los secó con los cabellos; también se los besaba y se los ungía con el perfume. 39 Al ver esto, el fariseo que lo había invitado dijo para sí: «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la que lo está tocando, y qué clase de mujer es: una pecadora». 40 Entonces Jesús le dijo a manera de respuesta: ―Simón, tengo algo que decirte. ―Dime, Maestro —respondió. 41 ―Dos hombres le debían dinero a cierto prestamista. Uno le debía quinientas monedas de plata, y el otro cincuenta. 42 Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. Ahora bien, ¿cuál de los dos lo amará más? 43 ―Supongo que aquel a quien más le perdonó —contestó Simón. ―Has juzgado bien —le dijo Jesús. 44 Luego se volvió hacia la mujer y le dijo a Simón: ―¿Ves a esta mujer? Cuando entré en tu casa, no me diste agua para los pies, pero ella me ha bañado los pies en lágrimas y me los ha secado con sus cabellos. 45 Tú no me besaste, pero ella, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. 46 Tú no me ungiste la cabeza con aceite, pero ella me ungió los pies con perfume. 47 Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama. 48 Entonces le dijo Jesús a ella: ―Tus pecados quedan perdonados. 49 Los otros invitados comenzaron a decir entre sí: «¿Quién es este, que hasta perdona pecados?» 50 ―Tu fe te ha salvado —le dijo Jesús a la mujer—; vete en paz…”. Lucas 7:36-50

¿Cuánto amor es capaz el hombre de expresar a Dios? Más aun cuando ha sido lo más pecador de este mundo. Aun siendo todos pecadores, esta persona no es capaz de acercarse a Dios y más cuando siente que su vida a estado contaminada de muy malas decisiones, pero existió una historia similar a la que usted puede estar viviendo.

Recuerde que el amor de Dios hacia nosotros es incalculable, aun creyendo que para el ser humano es impensable que alguien pueda apiadarse de su alma después de cometer cosas que para sí son horribles y que probablemente lastimo a muchos.

Así de impensable fue para Simón el fariseo, quien convidando a Jesús a su casa juzgo la importunidad de aquella mujer pecadora que arrepentida de su vida lo único que pensaba era rendirse a los pies de Jesús versículos 36-39, y además juzgo al mismo Jesús dudando de quien era. Pero el Señor con su amor le hizo ver lo que en su mente no le permitía ver.

Quiero detenerme en Simón para que usted pueda ver un detalle; y es que usted no sea su propio Simón, me explico.

Simón podemos ser nosotros mismos al no aceptar el perdón por los muchos pecados que hayamos podido cometer, ¡sí!, el perdón de Dios se hizo realidad por Jesús mismo y es hora de recibirlo.

Deje de juzgar lo mal que actuó y pensar de que Dios no le puede perdonar (esto también es juzgar a Jesús) aun si usted conoció la palabra de Dios y se equivocó.

Recuerde que también existe la historia del hijo prodigo (Lucas 15:11-32), donde esté padre amoroso y tierno espero que su hijo volviera.

Todos necesitamos el perdón de Dios.

Retomando lo sucedido en esta visita que Jesús hizo en la casa de Simón, versículos 40-42, vemos como él explica a Simón el sentimiento que tuvo la mujer pecadora con una sola pregunta, ¿cuál de ellos amara más? Luego de un ejemplo muy especial que le invito a leer. Simón respondió de manera correcta “al que le perdono más”.

En los siguientes versículos 43-50 Jesús explica como la mujer con muchos pecados le amo más porque Jesús, siendo Dios mismo, perdono todos sus horrible pecados, ella no más tenía que agradecer y su acción demostró un amor inmenso por quien la perdono.

Esto sucede, cuando Jesús perdona todos nuestros malos actos, no tenemos como expresar tanto amor, ¡imagínese! Él reconoce que su corazón está manifestando una gratitud por lo que creía usted impensable ¿quién me perdonara el mal que he hecho?

Si existe quien perdona por eso le amamos mucho más, y ¡sí!, el mismo que perdona los pecados más atroces que puedan existir perdona una mentira, una mala acción accidental y es igual de valiosos porque toda la sangre de Jesús fue por cualquier tipo de pecado que hombre pueda ejecutar.

Sin embargo hoy quiero que se lleve esto en su corazón: No hay nada que nos pueda separar del amor de Cristo (Romanos 8:35-39).

Conclusión

No existe, ni existirá nada que le pueda separar del amor de Dios. Él le ama, y aun si usted se equivoca, usted verá el amor inmenso que le tiene y así usted entenderá, y su corazón se llenara de gozo de uno que no se explica sino que se vive, porque alguien mucho mayor que usted en santidad en amor y perdón le dio nombre, y le hizo su hijo o hija.

No le alcanzaran las palabras para expresar gratitud hacia esta acción sin comparación, pero si tendrá tiempos para expresar esa gratitud en acciones hacia una vida limpia llena de amor y compasión por todos que han sufrido como usted lo hizo en su momento.

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas… Predicaciones Cristianas

Acerca de Jose Hernandez

Ver también

Predicas Cristianas... El poder del enfoque

El poder del enfoque – Parte 2

Predicas Cristianas Escritas.. una vida enfocada en las cosas de Dios, se ve muchísimo mejor que una vida enfocada en cualquier otra cosa. Hay situaciones en..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *