Inicio / Predicas cristianas / ¿Cómo se ama a Dios?

¿Cómo se ama a Dios?

Predicas Cristianas

Por lo general, cuando le preguntas a un cristiano si ama a Dios, no tardará en contestar que sí y muy enfáticamente, porque la verdad es que amamos a Dios y no tememos duda de eso; ahora, cuando alguien te pregunta: “¿Cómo se ama a Dios?”, ya no sé si la respuesta sería correcta y enfática; te preguntaste alguna vez si sabes cómo amar a Dios, o lo que es más importante, si estas amando a Dios como Él quiere.

Leamos la Palabra de Dios en 1 Juan 4:19-21Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano”.

Es fácil decir: Amo a Dios, el tema es si realmente tenemos conciencia de lo que decimos, o por lo menos si tenemos claro lo que significa amar a Dios, ya que no puedo comparar el amor a Dios con el amor a una mujer, por ejemplo, pues son dos clases diferentes de amor, aunque si por amor a una mujer somos capaz de hacer cualquier cosa, cuánto más tendríamos que ser capaz de hacer por Dios.

Quizá demasiado seguido decimos: Yo amo a Dios, pero, ¿realmente estamos demostrando que lo amamos?, ya que no hay duda que Dios nos ama, “porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eternaJuan 3:16, pero es necesario que nosotros reflexionemos un poco más sobre el amor que decimos sentir por Dios, y sobre todo que analicemos que, y cuanto, estaríamos dispuestos a hacer, y a dar, por ese amor.

Anuncios

Si amas a Dios, pregúntate si lo amas tanto como para perdonar a aquellos que un día te hicieron mucho daño; si lo amas tanto como para dejar a un lado todo lo que no te edifica y dedicarle más tiempo a Él; lo amas tanto como para dejar de una vez por todas, ese pecado oculto que te hace daño; si lo amas tanto como para no dejar de servirle.

Si lo amas tanto como para no dejarte llevar y hacer cosas que van en contra de lo que Dios quiere para tu vida; si lo amas tanto que estás dispuesto a hacer su voluntad y no la tuya; si lo amas tanto que estarías dispuesto a consagrar tu vida a Él.

Cuando amamos a una persona, no la podemos amar como a nosotros nos parece pues eso no es amar; cuando queremos demostrarle a una persona que la amamos, buscamos y hacemos las cosas que le gustan a esa persona para que vea que estamos interesados en agradarle, y para esto tenemos que pasar tiempo con ella y dedicarnos a conocerla.

Si hacemos sólo las cosas que nos gustan a nosotros, no estamos amando correctamente, amamos a alguien cuando nos sacrificamos, y si dices amar a Dios, entonces “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamientoMateo 22:37-38.

¿Sabemos qué es amar a Dios con nuestro corazón?, nuestro corazón es donde están nuestros deseos y nuestra voluntad, por lo que “te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombreDeuteronomio 8:2-3, “pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obrasRomanos 2:5-6, entonces “no tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempoProverbios 23:17.

Significa que para amar a Dios con nuestro corazón necesitamos dejar de lado nuestros deseos para establecerlos en Su Palabra, rindiendo nuestra voluntad y dejándonos guiar por Su verdad; y dejemos bien claro que esto no es fácil, pues hacer la voluntad de Dios por encima de lo que a nosotros nos gusta no siempre será agradable, pero siempre traerá gozo pues entendemos, como el apóstol, que ya no vivimos para nosotros, y lo que nosotros queremos no es lo importante.

Cuando miramos a una persona, no estamos viendo a la persona sino a su cuerpo, y no podemos ver su personalidad, su carácter, o su forma de ser; entonces, amamos a Dios con nuestra alma cuando dejamos a Dios que moldee nuestro carácter al suyo, para que nuestra personalidad lo refleje en todo lo que digamos y hagamos.

Anuncios

Y la mente es el centro de nuestros pensamientos, de manera que “si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierraColosenses 3:1-2, “por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensadFilipenses 4:8, es decir que cuidar la mente es fundamental ya que es la que guarda nuestro corazón y vigila nuestras acciones, por lo que amamos a Dios con nuestra mente cuando la sometemos a la verdad de Su Palabra.

Debemos saber que el corazón, el alma y la mente trabajan juntos, y con el conjunto es que amamos a Dios como Él quiere ser amado, la mente recibe la Verdad de Dios y allí decidimos qué es correcto y qué no, allí aceptamos o rechazamos ideas, información y todo lo que recibimos; pero si no tenemos lo que es verdad, no sabremos reconocer la mentira que el enemigo nos acerca.

Cuando la mente acepta algo, el corazón lo toma como verdadero, aunque no lo sea, de manera que si nuestra mente no conoce la verdad, nuestro corazón creerá mentiras, y por esto es que el Señor nos dice que guardemos nuestro corazón, y guardar nuestro corazón es ser sabios para filtrar lo qué entra en él, no permitiendo que el enemigo introduzca sus palabras engañosas pues nuestro corazón se duele cuando nos damos cuenta que creíamos en una mentira.

Ahora, cuando nuestro corazón cree, vivimos según esas creencias, y nuestra personalidad, carácter, y todo nuestro ser tomará decisiones y accionará en base a esa creencia, y al decirnos:

Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vidaProverbios 4:20-23, es porque, una vez el corazón se convence de algo, lo vivimos y lo expresamos a través de nuestras acciones.

Decir que amamos a Dios es fácil, pero además de las palabras necesitamos acciones, necesitamos mostrarle que el amor que decimos sentir es real y ese amor nos lleva a tratar de ser mejores cada día.

Anuncios

Esto es un proceso, no ocurre de la noche a la mañana, pero debemos preocuparnos por agradar a Dios, y demostrar ese amor que sentimos por medio de nuestras acciones, en un testimonio vivo de que realmente estamos agradecidos porque nos amó primero, haciéndonos hacedores de la Palabra no tan solo oidores olvidadizos de ella.

Hoy quiero invitarte a que juntos dejemos esas cosas que muchas veces nos ha desviado del propósito principal de la vida cristiana, cosas que nos han impedido agradar a Dios por todos los medios y hacerlo el centro de nuestra vida, dejando de ser nosotros como dice el Apóstol, para que sea Cristo en nosotros.

Pues para amar a Dios, tenemos que amarlo de la forma que Él quiere ser amado, no como nosotros queremos, y la forma en que nos pide que le amemos es con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente.

© Luis Coria. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas… Predicaciones Cristianas

Acerca de Luis Alberto Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, estoy casado con Nora Griselda Correa y tenemos cuatro hijos. Soy un fiel seguidor de la palabra de Dios.

Ver también

Predicas Cristianas - Lo que tengo te doy

Lo que tengo te doy

Predicas Cristianas.. Levante sus ojos y mire a Cristo; el poder que hubo para sanar ayer, es el mismo que sana hoy. No ponga su fe en el oro o la plata de este mundo...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *