No le traiciones

Predicas Cristianas

Introducción 

¿Te has sentido traicionado por un amigo? Una traición puede herir profundamente, tan profundamente que llega a causar divisiones familiares irreparables.

Ahora, cuando pecamos deliberadamente, sabiendo que estamos haciendo algo que a Dios le desagrada, algo que el Señor no aprueba en Su Palabra, traicionamos la fidelidad de nuestro Padre Celestial. Pero lo más sorprendente, es que Él siempre extiende su misericordia a través de la cruz del sacrificio de Jesucristo. Hoy es el día perfecto para que confieses los pecados con que has traicionado a Dios, y puedas así alabar a Jesús que limpia nuestra injusticia con la sangre derramada en la cruz.

Predicas Cristianas.. Texto Biblico: 1 Corintios 9:25

Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible”.

Sacrificio

Quizás eres un cristiano que no te gusta mucho la palabra “sacrificio”, porque pareciera que se trata de algo que debemos hacer para complacer a un dios sediento de sangre y sufrimiento. De manera que podríamos hablar de hacer un “esfuerzo” por conseguir algo que deseas o por cambiar una situación a fin de pasar a otra mejor. Pero no como que se lo dedicas a alguien, sino que es solo trabajar en algo para obtener una recompensa, por lo que ese trabajo no se considerara como una molestia o una tortura que debemos soportar.

Analicemos tres cosas que ocurrieron durante la crucifixión, y cuyo significado afecta la  vida de todo cristiano.

Veamos solamente tres, para esto leamos Mateo 27:26-31Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos! Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle”, y tomemos: La escupida, La corona de espinas y los clavos.

Si nos resulta desagradable simplemente ver cuando alguien escupe delante nuestro, imaginemos lo desagradable que sería que nos escupan a nosotros. Bueno, la escupida representa la humillación, que aunque no lastima en lo físico, lastima en lo espiritual y emocional.

Acá podemos observar esta acción de dos puntos de vista, el primero es que pensemos cuántas veces hemos sido nosotros los que le hemos escupido a Dios al humillar a los demás, pues

De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteisMateo 25:40

Si lo hemos hecho con alguien, aun con el más pequeño, se lo hemos hecho a Dios mismo. Y el segundo es que si nosotros hemos sido humillados, hemos sido maltratados, pero Jesús ya pasó por lo mismo y Él crucificó esa escupida en la cruz. De manera que ya no es algo que nosotros tengamos que cargar y recordar, porque quedó en la cruz.

Las espinas no son el símbolo del pecado

Debemos entender que las espinas no son el símbolo del pecado, sino de las consecuencias del pecado. Pues Dios “al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campoGénesis 3:17-18

De manera que está allí representado cómo Jesús llevó todos los pecados y sus consecuencias a la cruz, por eso es que podemos tener la seguridad de que nos comprende, ya que sabe lo que es estar lejos de Dios, pues aunque nunca cometió pecado, se hizo pecador para llevarlos todos a la cruz.

Hablemos de los clavos

Y finalmente hablemos de los clavos, esos clavos que atravesaron los pies y manos del Señor en la cruz. Esos clavos que vemos como armas del diablo para dañar al Señor y sujetarlo al madero haciéndole maldición.

Pero si lo vemos desde otra óptica, estaríamos hablando de cómo los clavos representan el amor que el Señor tuvo y tiene para nosotros. Ya que aunque pudo detener ese martillo con el poder de Hijo de Dios no lo hizo. Demostrando así que sólo el amor por las humanidad y la pasión por los arrepentidos fue lo que realmente lo mantuvo en esa cruz, y no los clavos.

Acerca de Julio Torres

Nacido en hogar cristiano, me gusta estudiar la biblia y predicar el evangelio de Jesucristo.

Ver también

Predicas Cristianas - Niegan a Dios el unico soberano

Niegan a Dios el único soberano

Predicaciones Cristianas - Vivimos en medio de una sociedad que niega la existencia de Dios. Tenemos que entrar en acción, porque la gran realidad es que vivimos en medio de una sociedad perversa y corrupta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *