Amigos de Dios y enemigos del mundo

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas.. Lectura Biblica: Santiago 4:4-10

Introducción

Los cristianos vivimos bajo muchas tentaciones. Es cierto que hemos sido salvados por Dios, y estamos en una relación personal y verdadera con Él. No obstante, eso no quita que seamos constantemente seducidos por el mundo, para acomodar nuestra vida entera a sus normas morales.

El mundo tiene un poder hipnotizador que no sólo atrae a los incrédulos, sino que también cautiva a muchos creyentes. De hecho, hay muchas cosas en nuestras vidas que no se conforman a la Palabra de Dios, sino a la moral de este mundo. Y todos estamos conscientes de ellas.

Sin embargo, muchos seguimos viviendo cómodamente con esos pecados. O luchamos a medias fuerzas, o ni siquiera hacemos el intento. Dormimos, comemos y bebemos una taza de café con nuestro pecado diariamente.

Empero, Santiago, el hermano del Señor nos da una exhortación bastante fuerte en contra de esta tendencia. Dice que todo aquel que ame convivir con su pecado, se ha constituido enemigo de Dios. No podemos amar al mundo y a Dios al mismo tiempo. Si amamos a uno, aborrecemos al otros, y viceversa.

Hay algunos que piensan que pueden entregarse al mal, y aun así, estarán bien con Dios. Gritan que aman a Dios, mientras que nadan en la playa del pecado. Otros son de doble ánimo, porque no obedecen al Señor con determinación. Un día son cristianos, otro día no.

Es por eso que, en el evangelio de hoy, veremos cómo ser amigos de Dios y enemigos del mundo. Todo cristiano debe aborrecer los placeres y moral de este mundo. Pero amar los mandatos de Dios.

Desarrollo

Contexto

Santiago escribió a varios hermanos que habían sido dispersados a causa de la persecución (Santiago 1:1). Estos hermanos necesitaban ser consolados y guiados en medio de su sufrimiento.

Al parecer, muchos pecados afloraron entre ellos a causa de la adversidad. Se habían vuelto arrogantes. Eran conflictivos y se calumniaban unos a otros (3:14-18). Tanto llegó a ser el conflicto entre ellos, que Santiago dice que había guerras en la iglesia (4:1). Por eso, todo se había tornado en un asunto grave, y necesitaba de un tono más fuerte de lo común.

Así que, las palabras de nuestro pasaje son dirigidas a hermanos que estaban perturbando a la iglesia en grados extremos con tantas peleas. Ellos estaban dividiendo a la iglesia, y despreciando a los más débiles y necesitados.

I. La amistad con el mundo es enemistad con Dios (vers. 4).

a. Qué significa ser amigos del mundo.

El concepto de ser amigo o enemigo tiene que ver con cómo nos relacionamos con otros. Un amigo es alguien con quien mantenemos una relación íntima, y armoniosa. Es aquella persona con la cual nos identificamos, y tenemos ciertas similitudes. Es alguien a quien amamos.

 Un enemigo, por el contrario, es alguien a quien odiamos. No hay nada de armonía en nuestra relación. Nos mantenemos alejados, nos despreciamos y nos odiamos. No hay intimidad, sino distanciamiento.

En ese sentido, estos hermanos estaban siendo “amigos del mundo”, cuando se comportaban como los incrédulos. Su trato mutuo tenía más comunión con el mundo que con Dios. En ese sentido, si vivimos como el mundo, entonces, somos amigos del mundo.

b. Por qué esto es ser enemigos de Dios.

Ahora, ¿qué se puede decir de una persona que ama vivir como el mundo, más que como Dios manda? ¿Se puede decir que es amigo de Dios aquel que está en guerra con su iglesia? ¡Por supuesto que no!

Este trato entre los hermanos era una demostración de una profunda enemistad contra Dios. Primero, porque se estaban oponiendo a su mandato, de amarse unos a otros. Segundo, porque odiaban a la iglesia. ¿Cómo podemos amar a Cristo, sin amar a su esposa?

c. Somos cómo adúlteros.

Es por eso que Santiago dice que ellos eran adúlteros. Porque al hacer esto, habían traicionado a Dios. Un adúltero es aquel que traiciona a su conyugue, lo desprecia y lo cambia por otro. Cuando estos hermanos habían despreciado los mandamientos de Dios, y habían amado al mundo, la ramera de este mundo, fueron como adúlteros.

II. Desobediencia e insumisión es enemistad contra Dios (verss. 5-6).

a. El Espíritu nos anhela celosamente.

Ahora, es muy interesante la forma en cómo lo presenta Santiago. Dice que el Espíritu, es decir, el Espíritu Santo, nos anhela celosamente. Dios es nuestro verdadero esposo.

Por eso, el Espíritu Santo es celoso con nosotros. Quiere que sólo seamos de Él. Que sólo obedezcamos y amemos a Dios. Dios no acepta dioses equivalentes o paralelos en nuestras vidas. Él es nuestro único Dios y Salvador. Él nos anhela celosamente.

Acerca de Ricardo Hernández

Siervo de Jesucristo.

Ver también

El arrepentimiento | Predicas Cristianas

El arrepentimiento

Predicas Cristianas. El verdadero arrepentimiento tiene que ver con el dolor. Dolor es un sentimiento donde el ser humano expresa un estado emocional...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *