Mi refugio

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Predica de Hoy: Mi refugio

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Salmos 23:1-6

Predicas Cristianas Tema: El refugio del cristiano

Introducción

La trayectoria del cristiano no siempre es nítida. El cristiano también tiene sus épocas de oscuridad y de tormenta. Pero la palabra de Dios dice que sus caminos son agradables, y que todas sus veredas son de paz. Esto es una gran verdad.

El cristianismo ofrece felicidad al hombre mientras camina por las calles de la voluntad divina y plenitud total para cuando camine por las calles de oro en Su presencia.

Sin embargo, la experiencia y aún la misma palabra de Dios, nos muestra que el camino del justo es como la luz del aurora que va en aumento hasta que al fin es perfecta. Es decir que mientras llega ese medio día perfecto, todavía encontraremos algunas sombras.

Refugio

La frase refugio seguro es redundante, pues un refugio es siempre un lugar seguro. En el mundo ésta seguridad parece ilusoria, ya que en el mundo nada es seguro. Solamente en Cristo se puede buscar seguridad.

Supongamos que la economía argentina siga debilitándose, y que la economía global también se debilita. La inflación se apodera del mundo, pero aun cuando suceda lo peor, la situación de los cristianos será diferente a pesar de que hay períodos en la vida del cristiano en la que el sol parece desaparecer del camino, y algunas nubes se ponen sobre su cabeza,  hay momentos en que se alegra en la presencia de Dios, pero otras veces parece que ni lo ve ni lo siente.

Hay días en que nos lleva por delicados pastos

Realmente hay días en que nos lleva por delicados pastos y nos hace descansar junto a aguas de reposo. Pero hay otros en que pasamos por el valle de sombra de muerte en que solo vemos un desierto seco y arenoso. Y cuando nos encontramos allí es cuando protestamos diciendo: “A un hijo de Dios esto no puede sucederle”.

Pero es allí donde debemos reflexionar en que Dios no nos ha prometido solo días claros y aguas dulces. Sino que su promesa es que es refugio en los días malos, y esa promesa es la que debe hacernos descansar.

Los mejores cristianos han bebido del agua amarga, los más estimados hijos de Dios han cargado en algún momento la cruz. Y ningún creyente ha pasado todo el tiempo tocando la guitarra junto al río y bajo los sauces.

Es por eso que lo que Dios debe trabajar en nosotros es en nuestra madurez, y la madurez se adquiere en las experiencias duras de la vida. Ya que para ejercitar nuestra fe y confianza necesitamos aceptar los vientos y las tempestades como herramientas de Dios. Recordemos que mientras Él trabaja con estas herramientas, Él es nuestro refugio en los días malos.

Nuestra confianza

Nuestra confianza debe estar puesta en el Señor, ya que nuestra ayuda viene solo de Él. Pero lamentablemente en la práctica no es así. La realidad nos muestra que hay cristianos con muletas, es decir, hijos de Dios cuyo apoyo no es Cristo, sino, distintos recursos que los ayudan y mantienen en pié.

Si en verdad somos hijos y si en verdad hemos decididos poner nuestra confianza en Él podemos dejarnos caer en sus brazos con absoluta confianza, y es la fe el pegamento que nos adhiere a las promesas de Dios.

Pero confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va  a recibir lo que espera, es estar convencidos de que algo existe aun cuando no lo podamos ver, ya que “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se veHebreos 11:1.

La muleta es un apoyo creado para ayudarle a caminar a quien no puede hacer, comúnmente cuando se sufre de algún tipo de incapacidad. Pero también es todo aquello que nos sirve de apoyo  en la vida, y puede ser una persona o una cosa.

Por ejemplo, un buen trabajo, una posición económica, una buena casa, el auto, algún privilegio, etc. Y tener todo esto no es malo, salvo cuando nuestra confianza y dependencia esta puesta en ellas y no en Dios. Ya que esas muletas nos sirven para caminar en la vida, pero ponen en evidencia nuestra invalidez espiritual.

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hechoJuan 15:5-7

Tenemos que aprender a apoyarnos sólo en Dios

Como cristianos, como hijos nacidos de nuevo, tenemos que aprender a apoyarnos sólo en Dios, en su Palabra, en sus promesas. Es un camino difícil cuando no estamos acostumbrados a hacerlo sino que tenemos nuestra propia carta de navegación y nos volvemos timoneles de esta nave, sabiendo que el verdadero capitán es Cristo.

Dios quiere quitar de nuestra vida todo apoyo humano o material que no sea Él. Pero durante ese proceso muchos se tambalean, caen y lo peor es que muchos se apartan del camino de la fe.

Perder el trabajo o un sostén económico son hechos dolorosos y que desconciertan a cualquiera. Pero son hechos muchas veces necesarios ya que nos hacen despertar a la realidad que nos dice: “Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios, El cual hizo los cielos y la tierra, El mar, y todo lo que en ellos hay; Que guarda verdad para siempre, Que hace justicia a los agraviados, Que da pan a los hambrientosSalmos 146:5-7.

Y vivir es esperar, pues siempre estamos esperando algo en nuestra vida física o espiritual. Piensa en esos días en los que te parece estar en una larga fila en la que vas avanzando poco a poco, dudando si vas a llegar a alcanzar la meta. Ahora, como cristianos, mientras esperamos, ¿escuchamos a Dios y aprendemos, o simplemente nos quejamos de lo que nos está sucediendo?.

No es fácil entender que Dios no tiene apuro en resolver nuestros problemas

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del SeñorSantiago 1:2-7

Dios nos dice que usemos ese tiempo para trabajar donde nos encontremos, Dios nos dice entonces que desarrollemos el arte de esperar con propósito.

Y esperar con propósito significa trabajar mientras esperas, siguiendo la Palabra de Dios y entregándose a su perfecta voluntad. Significa enfocarte en su punto de vista, y no en el tuyo, ya que no podemos apurar a Dios.

No podemos sobornarle con alguna ofrenda especial, ni cambiar el plan que Él hizo para nuestra vida. Pero sí podemos aprender a confiar en el Señor y no perder nuestro tiempo de espera en quejas carnales.

Esperar en el Señor

Muchos creen que tener fe significa no hacer nada más que esperar en el Señor con paciencia, y sin acción. Entonces ponen en duda su fe porque no son de quedarse sentados quietos y con paciencia, pero lo que ven como una falta de fe, es en realidad una falta de propósito.

Esperar en Dios no significa estar en silencio frente al Señor durante días, semanas, meses, o quizás años. Esperar en el Señor es aprender que Dios nunca llegará tarde a pesar de todo. Debemos aprender a escuchar y a saber más del que nos dio un lugar para crecer.

Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas2 Corintios 4:16-18

Madurar significa aprender que si Dios nos puso en la fila no para frustrarnos o que nos de miedo, sino para enseñarnos y poder acercarse más a nosotros.

Debemos comprender que no se puede esperar con paciencia y al mismo tiempo controlar al resto del mundo. No se puede anticipar a los problemas buscando soluciones, sino que lo que debemos hacer es renunciar a nuestro control para entregárselo a Dios. Pues cuando tratas de aferrarte al control que crees tener, es imposible ver la forma en que Dios está tratando de ayudarte.

Esperar no tiene que ver con lo que sucede fuera sino que se trata de lo que pasa dentro, y siempre al esperar. Dios está esperando que hagas cambios dentro, tuyo ya que necesita estos cambios para que podamos cumplir con la próxima tarea que Él nos ha preparado.

El Señor tiene un plan de bendición para tu vida que siempre es diseñado de adentro hacia afuera. Es decir, lo que se puede ver, se debe a que cumpliste con la tarea que Dios quería que hicieras dentro tuyo, y si no ves la bendición es porque aún te queda algo por cambiar en tu interior.

Acercarnos más a Dios

Debemos acercarnos más a Dios para que pueda ayudarnos a crecer, a prepararnos y a fortalecernos para el trabajo que nos tiene planificado. Pero es cuando nos abandonamos en sus brazos cuando el verdadero consuelo nos llega al corazón y nos sostiene de adentro hacia afuera.

Eso significa que tenemos presente que nuestro Dios estuvo, está y estará siempre en absoluto control de nuestra vida, a pesar de la espera y de las circunstancias.

Así como Jesús supo en qué momento debía tender su mano a Pedro para evitar que se hundiera, Mateo 14:28-31, Él sabe cuándo tú estás a punto de hundirte. Cuando estás luchando con todo en contra y cuando tienes miedo de lo que te pudiera suceder.

La capacidad de esperar

Tú tienes la capacidad de esperar en Dios y ahora puedes entender su voluntad. Ya que la voluntad de Dios se revela al corazón y al tomar decisiones, éstas te traen perfecta paz. Ya que te introduce en la dirección correcta y siempre que Dios te dirija no estará la piedra de tropiezo que ponga en riesgo tu vida de fe, ni tu relación con Él.

Dios te hace esperar en tus peticiones porque está arreglando tus circunstancias, y está purificando tus intenciones. Para que, en lugar de actuar impulsado por tus emociones, lo hagas por amor, y por servicio, por lo tanto, “transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfectaRomanos 12:2.

Conclusión

No importa cuál sea tu necesidad específica en este momento, tu espera incluye volver a descubrir algo que Dios ya te había dado y que está escondido, pero estás en la fila, así que sólo confía y cree. Acércate cada vez más al Señor en tu espera.

Busca su guía y su compañía. Recuerda que nuestra tarea es esperar primero, sin temor, ya que “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor 1 Juan 4:18.

Ponte de pie y dile ahora conmigo: “Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiadoSalmos 144:2

Señor, gracias por ser mi refugio y mi fortaleza, mi castillo y mi Salvador. Aunque los días malos lleguen yo en ti estaré confiado, porque solo tu fortaleces mi fe y me formas usando las mejores herramientas que en tus manos pasan de ser dolorosas. a creadoras de fuerza y poder. Amén.

© Ricardo Hernández. Todos los derechos reservados.

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Un comentario

  1. La mayor parte de nuestra vida, nos la pasamos quejando, eso es por no ceder que Dios sea el capitán de nuestra vida.

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