No te afanes, no te preocupes

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Prédica de Hoy: No te afanes, no te preocupes

Predica Cristiana Texto Bíblico: Mateo 6:31-4

Introducción

En la biblia vemos algunas de las cosas que Jesucristo encontró en el mundo, y parecen haberle causado gran sorpresa. Se nos dice que se impresionó por su incredulidad. (Marcos 6:6) El hecho de que alguien dudara de Dios no causó al Hijo de Dios tanto indignación como asombro.

También nuestro Señor hizo énfasis en la preocupación que a diario vivimos sometidos los seres humanos, eso también le llamó la atención. En el Sermón del Monte Cristo se ocupa de este hecho de preocupación. Le da más espacio que al adulterio o al asesinato.

No debería haber confusión de eso, que en la estimación divina la preocupación es un pecado más grave que el adulterio o el asesinato, sino sólo que es mucho más frecuente en la vida de todas las personas en el mundo. Hoy quiero que recuerdes junto a mi, la buena noticia que Cristo hace más de 2 mil años nos dio.

I. No te afanes: En el Reino de Dios no hay ansiedad

Dondequiera que Cristo miraba, veía las huellas inconfundibles de ansiedad. Todos los rostros tenían esa siniestra marca. El Sermón del Monte es la constitución del reino de los cielos en la tierra y ese reino excluye la preocupación. Dios mismo no podía hacer feliz a un mundo ansioso. Veamos cómo Jesucristo se propone desterrar las preocupaciones de su mundo. En primer lugar, nos enseña que nos preocupamos por las cosas incorrectas.

Miremos cómo lo describe el Señor:

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (Mateo 6:25)

Luego de leer éste precioso versículo nos damos cuenta del valor de lo que verdaderamente es importante ante los ojos de Dios.

¿Estamos pensando así noblemente en la vida y en los significados de la vida? ¿Hemos pensado en la vida misma, en su maravilla, en sus significados más profundos, en las inconmensurables posibilidades de un solo día de ella?

¿Pensamos habitualmente en la vida como un fideicomiso laboral más que como una posesión? ¿Pensamos en alguna vez dar cuenta de nuestra administración de ese fideicomiso? ¿Pensamos alguna vez en lo que Dios ha hecho, e incluso lo que el mundo animal obedeciendo a Dios ha hecho y está haciendo constantemente, solo para que podamos tener vida?

II. La paternidad de Dios hacia nosotros

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” (Mateo 6:26)

Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” (Mateo 6:28-30)

El cristiano no es huérfano en un universo hostil. Es un hijo del Dios que alimenta a los pájaros y viste las flores, haciendo de cada uno objeto de su solicitud de lo que necesita. Se ha estimado mediante estudios, tomando como base la cantidad que se sabe que es necesaria para su sustento, que ningún millonario en la tierra podría alimentar a las aves de Dios un día. Pero Dios los alimenta todos los días.

Ahora, dice Cristo en el relato , en efecto, “eso es lo que hace el Padre del cristiano con las flores y los pájaros. ¿No hará tanto por sus queridos hijos? Aleluya… tenemos un padre amoroso que se encarga de todas nuestras necesidades.

Los últimos días y meses que se han vivido desde le 2020 hasta nuestros días no han sido nada fáciles, el reto más grande en que se ha encontrado la humanidad no es solamente sobrevivir a la pandemia y la falta de empleo y sustento económico, sino; a seguir adelante a pesar de la preocupación propia del momento.

Es hora de pararse en fe y creer las palabras que Cristo nos dio y confesarlas: “Mi Padre alimenta a los pájaros; Viste las flores; Sin duda me alimentará a mí y a los míos; Él nos vestirá “. Amén Aleluya.. que ésa sea nuestra convicción en el Señor.

III. No te afanes: La preocupación no trae ningún beneficio

Cristo enfatizó claramente en el versículo 27: “¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?” (Mateo 6:27)

¡Qué desperdicio! ¡Qué inutilidad! Toda la preocupación que alguna vez se logró en este mundo cansado y preocupado; todas las noches de insomnio, todos los días de estrés; Todas las horas tristes, etc… todos los seres humanos no hemos dedicado a preocuparnos en todos los aspectos de nuestras vidas desde el principio de la humanidad, pero Cristo nos confronta y nos enseña que esas preocupaciones nunca obraron nada bueno.

¿Has pensado alguna vez en todas las cosas buenas que perdiste por estar atrapado(a) en medio de una preocupación? La ansiedad Cerró el rostro de Dios en tu vida, no te permitió que detallaras la belleza de la naturaleza, el gozo del amor, las compensaciones de la vida. Envenenaba la paz de los demás y proyectaba su odiosa sombra sobre otras vidas.

El verdadero motivo del pecado de la preocupación, la verdadera razón por la que es el más vil y cobarde de los pecados, es que oscurece las vidas de todos los que caen en sus garras. Amado el afán y la ansiedad no trae nada bueno, sólo viene para arruinar todo. ¡Necesitas ser libre de toda preocupación en el nombre de Jesús!

¡Lo asombroso de esto es que nadie está convencido de este pecado tan mezquino! La gente buena vive en ella, y sin sentir el ultraje que implica contra el amor de un Padre bondadoso y celestial y contra los derechos de los demás.

Un cristiano no tendrá escrúpulos en llevar a su hogar las pequeñas preocupaciones y las ansiedades pasajeras del día. Mujeres cristianas, mujeres de vida pura, que desprecian el escándalo, que dedican su vida y sus fuerzas sin tregua al servicio del marido y de los hijos, envenenarán sin pudor la paz del hogar con el pecado de la preocupación y sin un sentimiento aparente de culpa. Porque él enemigo precisamente hace que ignoremos los daños terribles que la preocupación hace en la vida de los demás.

Conclusión

Amados míos en el Señor, nuestro Dios quiere que vivamos una vida en completa dependencia de Él, sin preocupaciones. Así como un niño pequeño no se preocupa por las cosas de la casa porque tiene la confianza que su papá las va a suplir; así mismo Cristo nos recuerda que debemos descansar en Él porque Él tiene cuidado de nosotros.

También nos hizo un llamado a despojarnos de toda ansiedad y preocupación, ya que eso es el mayor impedimento para que nosotros veamos que Dios está obrando aunque no veamos con nuestros ojos naturales.

Muchas veces creemos que seremos felices en el cielo cuando estemos con nuestro Señor y no en la tierra. Déjame decirte que Dios quiere que seamos felices y plenos todos los días de nuestras vidas mientras estemos sujetos a nuestros cuerpos aquí en la tierra. El rey David exclamó diciendo:

Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes” (Salmo 27:13).

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” (Mateo 6:34)

Dios te bendiga… Bendiciones

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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