Salmo 40 y su riqueza

Salmo 40

A. Pacientemente.

La paz es un fruto del Espíritu. Gal. 5: 22.
Con ella ganaremos nuestras coronas. Lucas 21: 19.
No debemos perderla. Heb. 10: 35, 36.
Por medio de ella se hereda las promesas. Heb. 6: 12.

B. Espere al señor:

Esperar es una manifestación del amor 1 Cor. 13: 7.
Esperar es una manifestación de confianza. Job 13: 15.
Si esperamos en El no seremos avergonzados. Sal 25: 3.
Debemos esperar en el señor en todas las causas. Prov. 20: 22.
Hay nuevas fuerzas para los que esperan en El. Is. 40:31.

Nunca te canses de esperar.

C. Y se inclino a mí y oyó mi clamor.

Oyó mi clamor. Claro esta que Dios nos oye, lo dijo Jesús y en ese pasaje nos enseña como orar. Jn 14: 13.
Oramos al padre. Jn 14: 3.
Por el mediador Jesús. 1 Tm. 2: 5.
Por la gracia salvadora del Espíritu Santo, que nos hace hijos. Rom 8:16. (Dios hace el plan, el hijo lo ejecuta, y el E. S. lo aplica hoy)

2 Samuel 5:16. Elisama. Dios oye. Este fue un hijo de David, por la seguridad que había en el rey le puso como nombre «Dios oye»

Conclusión:

Isaías 59:1

Dios no deja nunca, de oír nuestras peticiones.

Acerca Sergio Gauto

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