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Deléitate en la verdadera vida

Predicas Cristianas – Sermones Cristianos

Hoy para dar comienzo este servicio voy a hacerlo partiendo de una interrogante difícil; ¿qué es la vida? ¿Cuántos de nosotros realmente hemos reparado sobre este tema? Me parece que casi todos, sino es que en su totalidad en algún momento de la vida hemos hecho esta interrogante.

Asimismo, me parece que casi todo hemos concluido en el mismo punto; y lo que creo que hemos pensado es que la vida del hombre es sumamente corta. Y es por ello que de manera constante el populo dice regularmente que “la vida es efímera, hay que gozarla” Esta frase es de uso corriente, y muchas veces se usa como medio de justificación por las malas decisiones y las peores acciones, que nos llevan a vivir en el pecado debo añadir. Frases como la arriba dicha es usado por todo el mundo, gente común. Sin embargo, también entre los fervorosos creyentes en Dios se ha recurrido a esta terrible conseja popular.

Pero eso no es lo peor, lo preocupante es que usa con el mismo objetivo del pópulo ordinario, es decir, como un mero pretexto para justificar las faltas cometidas. Es cierto, la vida es breve, y es preciso que la disfrutemos por ser regalo de Dios, pero la interrogante ¿Cómo disfrutarla? Y es justamente bajo esta interrogante sobre la cual se desarrollará este tema. Ahora demos paso a la Palabra de Dios.

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Efesios 5:15-20Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Al repasar cuidadosamente la carta a la Iglesia en Efesios, hay algo muy claro. La epístola esta carta no fue hecha para resolver un problema en concreto de la Iglesia. Esta carta fue escrita con el fin de orientar y guiar a los devotos, a madurar en Cristo Jesús. Fue escrita con el firme objetivo de orientar a los creyentes, de enseñarles cómo llevar una vida que agrade a Dios. De esto modo, podemos afirmar que Pablo redacto la misiva con el objetivo de incentivar a los devotos a que saquen fuerza de su espíritu, para con ello lograr el comportamiento que Dios quiere para su vida diaria. Pongan atención: Efesios 4:1-2 cuando leemos “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.” Aquí la clave es “como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.”

Señalo que son la clave puesto que si fuera menester exponer los conflictos que aquejan a la Iglesia tendría que decir que es únicamente uno, es no andar con orgullo envestidos de la vocación para que seamos llamados. Es decir, necesitamos dar un testimonio cristiano veraz, esto no es más que el resultado directo de nuestra falta de madurez de espíritu, y la insurrección a los designios de Dios. Estas dos situaciones son un verdadero lio, muy serio debo añadir. Puesto que la falta de madurez espiritual no permite a los creyentes ver como la mano del maligno se haya en las cosas de la vida diaria. Por otro lado, la rebeldía causa que no atendamos los mandatos de Dios, lo que el Señor nos manda en su Divina Palabra. Dejándonos sordos del mensaje de su santo mensaje. Es decir, que los pobres oigan pero sin escuchar, y mirar sin observar. Pero ese es tema para otra ocasión.

Retomando. Leamos ahora “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” Ahora las palabras centrales son “aprovechando bien el tiempo.” Señalo esto porque nuestro paso por la vida es muy corto. Escuche con atención, dijo el salmista en Salmos 90:10 “Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos.” Asimismo nos lo repite Santiago en Santiago 4:13-14 “¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; 14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.”

Un engorroso inconveniente que alcanza a la iglesia de hoy es que hay una gran cifra de piadosos que llevan su existencia como los insulsos y no los inteligentes. ¿Qué quiero decir con esto? Queridos hermanos míos, los insulsos son los individuos que van por la vida sin pensar en las consecuencias de sus actos. Que van por la vida sin atender las necesidades o sentimientos ajenos. Esta clase de personas son todos aquellos que creen tristemente que no deben atender mucho del testimonio de Dios, y su atención esta más enfocada en las cosas mundanas. Estas gentes atienden casi nada la Palabra de Dios, su atención está centrada en la vida material y no en las ordenanzas del Señor.

Estos insulsos se despiertan temprano y se van por la vida sin dedicarle un pensamiento a Nuestro Señor. Los necios que repetidamente enuncio son aquellos que se creen tener más inteligencia que el mimo Satanás, y que por esta inteligencia y fuerza tienen la capacidad de vencer las tentaciones que pone en su vida. También podemos afirmar que son las personas que a pesar de estar con todos sus seres queridos, experimentan sensación de estar solos y vivir en el abandono. Que eligen la amargura, en lugar de disfrutar de la felicidad que los envuelve. El Señor manda que “aprovechando bien el tiempo.” Es preciso que siempre tengamos en mente que no está en nuestra manos el tiempo, y no disponemos de él, el único que puede hacerlo es el Señor. Y lo único que está en nuestras manos es disfrutar de él, gozar del tiempo que Dios dispuso para nosotros.

Cristo Jesús dijo en claro que el demonio es un timador que pretende envenenar el alma iluso de los hombre como vemos en Juan 10:10 «El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.» ¿Y ustedes entienden que pretende robar satanás? El demonio busca robarnos aquellos preciosos instantes de felicidad, de alegría y paz. De los momentos alegres en familia, sembrando la incertidumbre y la discordancia. Llenando todo con maleza como un campo florido se llena de mala yerba. Hará todo cuanto está en sus manos para arrebatarnos el preciado tiempo que le debemos dedicarle a Dios y al servicio de su Iglesia. Si le es posible sembrara en nuestra alma fértil la envidia, avaricia y odio. Nos pondrá obstáculos cotidianos para que el tiempo que debemos dedicar a Dios sea absorbido por trivialidades, así surgirá casi de modo natural la duda y la incertidumbre, la insurgencia contra Dios y el gusto por las cosas mundanas. Ahora bien ¿Qué hacer para evitar caer en el fraude del maligno?

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