Deléitate en la verdadera vida

Hará todo cuanto está en sus manos para arrebatarnos el preciado tiempo que le debemos dedicarle a Dios y al servicio de su Iglesia. Si le es posible sembrara en nuestra alma fértil la envidia, avaricia y odio. Nos pondrá obstáculos cotidianos para que el tiempo que debemos dedicar a Dios sea absorbido por trivialidades, así surgirá casi de modo natural la duda y la incertidumbre, la insurgencia contra Dios y el gusto por las cosas mundanas.

La verdadera vida – ¿Qué hacer para evitar caer en el fraude del maligno?

Para advertir y no sucumbir ante el engaño del demonio es preciso seguir lo que nos dice Pablo “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.” En este texto hay que tomar lo que sigue “la voluntad del Señor.

Como parte del pueblo de Dios, debemos que hacer Su voluntad. Esto es ineludible porque de no hacer lo que Dios manda, si no nos movemos hacia su voluntad nada habrá valido la pena. El Señor dice en Mateo 7:21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”

Oigan bien, aquellos ilusos que piensan que pueden ser más arteros que el Diablo, y que creen que lograran formar parte de las esas cosas que bien saben que desagradan a Dios sin verse perturbados.

1 Corintios 10:21No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.Santiago 4:4¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Escuchen mis palabras todos esos que le dan más peso en su vida a las cosas del mundo a la Palabra de Dios. Mateo 22:37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

Vuelvan a atender mis palabras, los que no discurren o no le dan jerarquía a las necesidades que aquellos que le envuelven. Hebreos 10:24Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.” Escúchenme bien los necios, escúchenme bien porque les digo que están viviendo fuera de la voluntad de Dios.

¿Por qué hay individuos que viven así?

¿Por qué vivir desobedientes a los mandamientos de Dios? Los motivos son porque hay hartos que aun sabiendo la verdad de la vida aceptan ser llevados por la corriente hacía la maldad que el maligno ha puesto en el mundo.

La razón es sencilla, hartos que conocen de antemano la verdad de Dios y sus designios se han atrevido a probar los placeres temporales que el Diablo ha puesto para perdernos y alejarnos de Dios, y aun peor se entregan a los placeres carnales, incurren en el pecado capital de la lujuria y lascivia. La Palabra de Dios nos dice “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.” Pero, ¿con esto qué nos quiere decir esto?

Cuando Pablo redacto esta misiva él se dirigía a la iglesia en Efeso, que era esencialmente gentiles, que no sabían nada de Dios y sus mandatos. Él estaba advirtiendo a los neófitos sobre la verdad de las cosas y las tentaciones del maligno y su relación con el alcohol. Pero lo que hoy hay es peor, ya nosotros no somos gentiles y hasta los que no son considerados cristianos saben de los peligros de los abusos de las cosas materiales. Por eso es que si un cristiano lo olvida se vuelve escandaloso.

Entendamos esto, es preciso que logremos reconocer lo que el alcohol le hace a los hombres. El alcohol es depresivo y a la vez un veneno que saca lo peor hasta del mejor cristiano, según la dosis. El alcohol inhibe algunas funciones del cerebro pero también desinhibe y entonces desaparece el temor a Dios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio