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No existe ni un solo justo

Predicas Cristianas – Predicaciones Cristianas

Una equivocación muy reiterada en las personas que realizan es pensar que no están haciendo nada malo. Estoy más que seguro que la mayoría de las personas dirían de esta forma es porque cuando se imagina en realizar algo malo, la gran cantidad de las personas piensan en los delitos más fuertes.

Cuando se comenta de realizar algo malo de inmediato pensamos en los homicidios, violaciones, atracos a mano armada, hurtos y cosas por el estilo. Pero la enorme realidad del tema es que nadie dentro de nosotros es perfecto, ninguno de nosotros esta sin falla alguna. Es sencillo pensar que hacemos todo lo correcto, es sencillo pensar que no se tiene falla alguna, es sencillo percatarnos de los defectos de los demás pero no es nada fácil aceptar nuestras propias fallas, ¿Verdad?

Ahora una cuestión para meditar, ¿Si se nos manifestara con certeza nuestras propias fallas, estaríamos preparados para cambiar? Hoy quiero que hagamos una retrospección y nos realicemos esta pregunta. Pasemos ahora a la palabra de Dios.

Marcos 10:17-22Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. 19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. 20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. 21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. 22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

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Deseo que empecemos observando atentamente un detalle, deseo que observemos atentamente la forma que este joven se acercó a Jesús. En estos versículos leemos “… vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él….” En este diminuto fragmento hallamos dos actos de gran importancia, en este diminuto fragmento el enorme sentido de prisa que tenía en la vida de este joven y hallamos la especificación de una persona que va en la búsqueda de Dios con un corazón enteramente disponible a admitir su voluntad. Este joven llego con prisa, entonces lo primero que podemos observar acá es que este joven tenía una necesidad enorme en lo que realizaba. Observemos atentamente que nos especifica que camino sino que fue a toda velocidad hacia la presencia del maestro. Él no podía aguantar, él estaba deseoso, él anhelaba conocer cómo podría obtener una la bendición de la vida eterna. Segundo hallamos que doblo la rodilla frente a Él, es decir notamos la humildad y un corazón disponible a admitir la voluntad de Dios. Si mediamos un instante el acto, estoy seguro que todos caeremos en cuenta que la gran cantidad de personas no son muy distintos a este joven. Comento esto porque cuando las personas se acercan a los pies del señor, las personas llegan ansiosas de saber más y se acercan deseosas de probar el poder de Dios en su vida.

Normalmente las personas se acercan con un corazón disponible a adquirir conocimiento y a admitir la voluntad de Dios. Normalmente las personas se acercan necesitadas de la Palabra y permanecen así por un lapso de tiempo, esto es lo que muchos dicen o conocen como el primer amor. Pero desafortunadamente una gran parte de estas personas después de tener un tiempo en el evangelio van abandonando ese interés por las cosas de Dios y ese primer amor se va colocando frio. El mayor motivo de que suceda esto es porque el hombre comúnmente es desesperado. Aborrecemos esperar y mucho también caen en la equivocación de pensar que una vez acercados a los caminos del Señor todos los inconvenientes se extinguirán de su vida. Demasiados caerán en la equivocación de pensar que Dios les otorgara todo lo que desean cuando lo pidan. En este momento no deseo que me malentiendan, en la palabra si exploramos hallaremos que Jesús nos dice en Mateo 7:7-8 “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Así pues sin temor alguno tenemos un juramento de que se nos otorgara todo lo que deseemos en oración pero no tenemos que pararnos únicamente en esos versículos, debemos que leer la enseñanza completa.

Está muy claro que Dios anhela bendecir a su pueblo pero en múltiples ocasiones nosotros le pedimos cosas que no nos corresponden. Tengamos presente que militamos a un Dios omnipotente y que Él conoce perfectamente lo que nos puede perjudicar. Observemos bien como Jesús lo especifica correctamente en Mateo 7:9-11 “¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” Como les comente el otro inconveniente que existe también es que normalmente las personas son desesperadas, cuando pedimos algo lo queremos al instante pero con Dios no anda de esta forma. Si pedimos algo y esto nos corresponde, y es algo que nos cause ningún daño, podemos tener plena confianza que se nos será otorgado tal como lo prometió Jesús, pero hay que tener siempre presente que esas cosas ocurren en el tiempo de Dios y no a nuestro tiempo. Tengamos presentes que tenemos que ser pacientes ya que Dios no tiene en cuenta el tiempo como nosotros, recordemos lo que nos dice la palabra 2 Pedro 3:8 “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” Esto no denota que esperaremos dos mil años pero si nos representa muy bien que estas cosas ocurren en el tiempo de Dios y no en el nuestro. Nos representa claramente que debemos ser pacientes. Pero no quieto pararme en esto muy demasiado tiempo, así que continuemos con nuestro estudio de hoy.

Como les comente, este joven mostro una necesidad grande por obtener la vida eterna y claramente alcanzo a Jesús de una forma correcta. El alcanzo a Jesús con un corazón sumiso y aceptándole por quien era él. Y le realizo esa pregunta con el corazón en la mano, este joven anhelaba la bendición de la vida eterna pero Jesús no le iba a otorgar lo que él anhelaba. Jesús le iba a otorgar lo que él necesitaba, esto es algo que queda claramente en la Palabra de Dios y observamos como nuestro Señor nos lo permite conocer en Mateo 6:8 “No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” Así pues con completa seguridad podemos confiar que Dios nos otorgará lo que necesitemos en cada momento y con completa seguridad Jesús aquí le otorgaría a este joven lo que más requería. ¿Qué es lo que este joven más necesitaba? Lo que este joven más necesitaba en aquel momento era admitir que se encontraba alejado de Dios. Hermanos, para lograr la vida eterna, lo primero que se debe realizar es aceptar que somos unos pecados, lo primero que se debe realizar es ponernos en cercanía a Dios requiriendo su misericordia. Como logramos observar en estos versículos, este joven parecía muy bueno. Cuando Jesús le dijo acerca de los mandamiento, él de inmediato respondió que los preservaba en todo momento. Este joven le dio respuesta a Jesús con sinceridad y Jesús observo dentro de su corazón, y es por este motivo que observamos que la palabra nos comenta “Jesús, mirándole, le amó.” Sintió bondad y amor al ver el corazón de este joven pero Jesús conocía que por muy bueno que pareciera que era, él se hallaba alejado de Dios.

Observemos bien lo que aconteció con este joven. De la misma manera que todos los que estamos acá presentes, este joven sabía bien la diferencia entre el bien y el mal. Este joven había sido enseñado de una manera a seguir las leyes de Dios. Pero debemos cuestionarnos, ¿De verdad era tan obediente? ¿Este joven obedecía la ley de dios? La respuesta a juntas preguntas es NO. Jesús acá le comento seis puntos de la ley y él inmediatamente respondió que los preservaba. Pero ¿que aprendemos de la palabra sobre la ley? En Gálatas 3:10 queda todo claro cuando leemos “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.” Pero más claro aún está en Santiago 2:10 cuando leemos “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.” Este joven se aceleró en responder y aseguro que guardaba la ley de Dios, pero Jesús le iba a enseñar lo contrario. Observen bien este detalle acá. Jesús le comento que para poder otorgarle la bendición de la vida eterna le faltaba algo más, Jesús le dijo “Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.” ¿Porque motivo le dijo Jesús esto al joven? Jesús le comentó esto porque este joven requería tomar cuenta de que él no estaba militando a Dios y que finalmente no estaba cumpliendo la ley. ¿Pastor, como es esto? observen bien la manera como reacciono el joven. . La Palabra nos dice “Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.” Esta reacción ¿observan la violación de la ley de Dios? ¿Logran observar el dios al que servía el joven?

Al agarrar esta actitud el joven demostró que él no servía a Jehová, el dios que este joven militaba era el del dinero. Al agarrar esta actitud el quebranto la primera ley de Dios como lo hallamos en Deuteronomio 5:7 cuando leemos “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” Y como logramos observas hace unos momentos atrás, según la ley al quebrantar una ley las personas se hace responsable de todas. Esto queda bien claro que aunque este joven se pensaba reto y perfecto, la verdad era que quebrantaba la ley de Dios y no servía a Dios sino a otros dioses mundanos. Ahora no deseo que nadie me entienda mal. No deseo que crean que esto comentando o diciendo que para ser salvados debemos salir de acá en este momento y vender todo lo que tenemos y luego dar el dinero a los necesitados. Lo que cada uno de nosotros tenemos es una bendición de Dios y debemos conservarla, distribuirla y defenderla para que de esta forma la otorguemos a nuestra familia e hijos. Entonces no piensen mal, lo que si les comento y lo que aprendemos de estos versículos es que no podemos colocar las cosas de este mundo primero que Dios. El joven acá descrito lo tenía absolutamente todo, pero no tenía en su corazón a Dios.

Jesús les enseño a este joven lo que él más necesitaba, Jesús le manifestó el déficit que tenía, “Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.” Hermanos, este joven no comprendió lo que Jesús le estaba mostrando y esto es algo que sigue ocurriendo en esta época. Muchos devotos ocupan las sillas de las iglesias cada domingo, y oyen pero no comprenden. Demasiados son los que ocupan estos bancos de la iglesia cada domingo pero están pensando que lo que se está tratando no es para ellos. Demasiados son los que comentan tal como este muchacho » yo no realizo nada malo, yo preservo los diez mandamientos» ¿Están pensando así? Déjenme decires tres sencillas preguntas. No deseo que nadie responda en voz alta, contesten para ustedes mismos. Cuestiono ¿has dicho alguna mentira? cuestiono ¿has mirado con lujuria a alguien de sexo opuesto? cuestiono ¿te has tomado algo que no te pertenecía? tres sencillas cuestiones y si somos sinceros con nosotros, todos aquí aceptaremos que hemos realizado por lo mínimo una aunque pueden ser todas estas cosas. ¿Que nos comenta la palabra? La palabra nos comenta en Deuteronomio 5:27 “No dirás falso testimonio contra tu prójimo.” La Palabra nos comenta en Mateo 5:28 “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” La Palabra nos comenta en Deuteronomio 5:19 “No hurtarás.” así de esta manera al analizarte has hallado que has realizado una o estas tres acciones, entonces por tu aceptación propia has roto los diez mandamiento que tanto creías que preservabas. ¡Oye lo que Dios te habla hoy!

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Para finalizar. Lo que le sucedió a este joven no es muy distinto a les ocurre a demasiados el día de hoy. Este joven contenía el anhelo en su corazón, él acepto que Jesús era bueno, es decir era el redentor. Pero este joven no pudo comprender que Jesús le estaba otorgando lo que él necesitaba. Este joven no pudo comprender que lo que él más le urgía era Dios, por efecto, este joven dejo todo lo que en realidad tiene importancia, el cambio el presente de la vida eterna, por todas las cosas que al morir se pierden. Hay muchos que tal como este joven han aceptado que Jesús es el rey y salvador pero desafortunadamente no están disponibles a cambiar. Hay demasiados que tal como el joven oye los mensajes del señor, pero no logran aceptar sus faltas, no son capaces de ver sus defectos, no son capaces porque creen que están bien.

Pero la gran verdad de esto es que nadie de los presentes estamos al cien por ciento con Dios. Por medio de la palabra, Jesús nos enseña quienes donde se encuentra nuestro corazón. Por medio de la palabra, Jesús nos enseña quienes somos en realidad. Por medio de la palabra, Jesús nos está enseñando en el día de hoy que nadie es perfecto. Por medio de la palabra, Jesús nos enseñado tu déficit. No te alejes o te vayas acongojado, entrégate en este momento a tu corazón a Dios. Quítate todo el orgullo, quítate toda la vanidad, dobla en este momento tu rodilla hacia él y se te otorgara lo que tu más requieres, Cambia en este momento, y se te otorgara la presencia de dios en tu vida. Oye lo que el señor te va comentar el día de hoy por medio de su Palabra en Juan 6:37 “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.”

Acerca de Jose Hernandez

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