A cuentas con Dios

Ricardo Hernandez

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Predicas Cristianas 2020: A cuentas con Dios

“Las bendiciones de Dios vienen sobre nosotros cuando nos esforzamos por cumplir sus mandamientos. A veces es difícil, pero Dios ve el esfuerzo de cada uno.” 

Predicas Cristianas

Texto Biblico:Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana Isaías 1:18

Introducción

Algo es seguro en este mundo, es que todos hemos pecado. De una u otra forma hemos hecho lo malo delante de Dios. Gracias a Él por proveernos un camino para alcanzar el perdón de esos pecados. Pero hay muchos que no han querido aceptar ese regalo de Dios. Por alguna razón no se han decidido a dar el paso más importante de sus vidas.

Dios espera pacientemente que los seres humanos demos ese paso y recibirnos en su regazo. Algunos no dan ese paso por miedo, otros porque no comprenden a cabalidad el mensaje y le dan otro sentido. Otros tal vez lo acepten pero no hecha raíz dentro de su corazón y pronto lo dejan.

Dios está lleno de amor y quiere que todos procedamos al arrepentimiento de nuestros pecados para brindarnos la vida eterna. En el día del juicio no habrá excusa de decir que no conocemos el mensaje pues por muchos medios es anunciada la palabra de Dios. Dios nos espera, el es bueno y continúa esperandonos.

1) Dios y el pecado (Isaías 1:15)

Sabemos que Dios no tolera el pecado. Desde que entró a la humanidad en el Huerto del Edén, Él dejó definido que no puede existir el pecado y Dios al mismo tiempo en una persona. Dios echó a Adán y Eva del huerto pues habían pecado contra Él, habían hecho aquello que les dijo no hicieran.

Otra parte de la biblia dice que la paga del pecado es muerte. Estamos pues condenados a recibir muerte por nuestro pecado. Pero este versículo en Isaías nos deja ver algo más. Dios dice que apartará de nosotros sus ojos y no nos oirá. Duro castigo nos da Dios al encontrarnos en pecado.

Cuando estamos afligidos acudimos a Dios, si estamos necesitados buscamos al Señor. Aunque no tengamos ninguna necesidad podemos extender nuestras manos y darle gloria todo el tiempo.

Pero cuando estamos en desobediencia ante Él no lo podemos hacer. Dios no oye a los pecadores. por más que extendamos nuestras oraciones, por más que intentemos buscar al Señor no le podremos encontrar si estamos en desobediencia.

Dios está disponible siempre para sus hijos, pero si uno de sus pequeños decide alejarse voluntariamente de su Padre, Él respeta la decisión se aleja también. Alguno tal vez se aleja y pretende que Dios permanezca ahí bendiciendo en todo lo que haga. Pero Dios simplemente se aleja pues no soporta el pecado.

2) Dejar la maldad (Isaías 1:16)

Aunque Dios no puede escuchar a un pecador y esconde su mirada, sigue teniendo misericordia. Dios envía mensajes para que las personas se acerquen a Él. Es más, Dios nos invita en su palabra a que dejemos de hacer lo malo.

Dios sabe lo que es bueno para cada uno. Él nos aconseja que dejemos de hacer lo malo. Sabe Dios que una vez dejamos de hacer lo malo, estamos un paso más cerca de Él. Muchas veces no es tan fácil. Hay pecados muy arraigados en las personas y son difíciles de dejar, pero para Dios no hay nada imposible. 

Dios nos aconseja dejar de hacer lo malo, así podemos acercarnos a Él, pues es el pecado lo que nos aleja del Señor. La mejor desición que una persona puede tomar en toda su vida es la dejar el pecado y acercarse a Dios. El Señor está siempre con los brazos abiertos, recibiendonos en su regazo y deja que nos recostamos en su pecho. 

En Dios encontramos paz, descanso. Dice su palabra que junto a aguas de reposo me pastoreará. Dios es bueno con sus hijos y nos llena de felicidad y toda bendición que venga de lo alto. Que nada nos detenga, que nada nos impida poder dejar de hacer lo malo y acercarnos al Señor de Señores. Nada vale más la pena que dejar el pecado y acercarse a Dios.

Quizá dejar el pecado signifique dejar todo aquello que hemos conocido. Tal vez toda nuestra vida se base en la maldad y en hacer lo contrario a la palabra de Dios. Y nos aterra dejar esa vida, la única vida que conocemos.

Solo tenemos la noción de que la vida en Dios es diferente pero no sabemos cómo será realmente. Por eso es que Dios se alegra tanto cuando un pecador viene a sus pies, pues está dando un gran paso de fe.

Pero hay millones de personas alrededor del mundo que dan testimonio que dejar el pecado y obedecer a Dios es la mejor decisión de sus vidas.

3) Aprendamos a hacer el bien (Isaías 1:17)

Dios nos aconseja que aprendamos a hacer el bien. Una vez hemos tomado esa desición de seguir a Dios se presentarán muchos obstaculos. Pero hay una gran diferencia, ahora contamos con la ayuda de Dios. 

Ya hemos dejado de hacer lo malo, pero debemos aprender ahora a hacer lo bueno delante de Dios y de los hombres. Dios nos pide que busquemos el juicio. Hay un pasaje en los evangelios, cuando Jesús viene a la casa de un recaudador de impuestos.

Este hombre no era bien visto a los ojos del pueblo, pero luego de escuchar al Maestro este hombre cambió su vida. Declara la palabra que el cambio fue radical y comenzó a decir si le debía algo a alguién se la daría cuadruplicado. 

Así Dios quiere que cambiemos, de manera radical. El mismo Pablo tuvo un cambio total, podríamos decir que su vida tuvo un giro de ciento ochenta grados. De perseguir cristianos se convirtió en un seguidor mas de Cristo.

Dios quiere que aprendamos a hacer el bien y esto significa devolver lo robado. No será fácil pero es una muestra que Dios nos ha llenado de su justicia.

4) Consecuencias de la nueva vida (Isaías 1:18)

Al haber dejado el pecado y aprender a hacer el bien toda nuestra vida tendrá un cambio rotundo. Aprenderemos a caminar en obediencia a la palabra de Dios. Cuando hayamos pagado todo lo que debíamos a Dios y a la sociedad tendremos el agrado de Dios. 

Lo más importante es que Dios podrá escuchar nuestras oraciones y sus ojos ya no estarán lejos de nosotros. Podemos acercarnos a Él y pedirle ayuda en cualquier circunstancia de la vida. Dios nos escuchará y resolverá nuestros problemas. 

Pero Dios nos pide que nos acerquemos rápido a Él. Nos dice Venid luego, Él quiere que estemos a cuentas con Él. Nos dice que si nos acercamos entonces Él mismo nos limpiara de todo nuestra maldad.

Sí nuestros pecados son negros, Él los convierte en blancos. Si son Rojos, Él los vuelve blancos como la nieve. Dios nos quiere limpiar de toda nuestra maldad.

No hay nada mejor que dejar la carga del pecado, dejar el peso de la muerte y ser libres. Eso es lo que se siente cuando hemos sido perdonados de nuestros pecados. Se siente la verdadera libertad. Se siente la verdadera felicidad. No hay ningún límite para los que hemos sido libertados de las cadenas de maldad. Dios nos escucha y está atento a nuestro clamor. Dios nos protege y bendice sin límite.

5) Una vida en santidad

Dios nos pide que seamos santos, porque Él es Santo. Dejamos el pecado, aprendemos a hacer el bien y Dios nos limpia de todo pecado. No importa la cantidad o el tamaño de nuestros pecados, si nos arrepentimos de todo corazón Él nos perdona de cada uno de ellos. Su perdón es suficiente para darnos libertad de todos nuestros pecados.

De ahora en adelante debemos conocer a Dios cada vez más, estudiar su palabra y aplicar en nuestra vida sus mandamientos. Si antes hacíamos daño, ya no lo hacemos más. Si antes robabamos, ahora ya no más. Dios cambia toda nuestra vida y aprendemos a vivir caminando con el Señor en cada una de los aspectos de nuestra vida.

Las bendiciones de Dios vienen sobre nosotros cuando nos esforzamos por cumplir sus mandamientos. A veces es difícil, pero Dios ve el esfuerzo de cada uno. Dios recompensa ese esfuerzo y nos fortalece Él mismo a través de su Espíritu. Si nos debilitamos en la fe podemos tener esa fortaleza de Dios. Debemos tener claro que no es con nuestra fuerza que hacemos todo esto, sino con la ayuda de Dios.

Ahora ya no tenemos solo nuestra fuerza o solo nuestros recursos para tener la vida de Dios. Tenemos todos los recursos del cielo a nuestra disposición en Dios para poder vivir en santidad. Cristo es nuestro ejemplo y debemos seguir sus pasos para vivir en santidad. La biblia dice que debemos buscar esa santidad. Para los hombres es imposible pero para Dios no hay nada imposible.

Conclusión

Dios no es ahora nuestro padre, no permite el pecado. Si estamos lejos de Dios debemos tener presente que Él está con los brazos abiertos. Dios nos pide que dejemos de hacer lo malo y aprendamos a hacer lo bueno. Pidamos perdón a Dios con todo nuestro corazón y Él nos limpia de toda maldad. 

Ahora a vivir una nueva vida en Dios. Dios nos bendecirá con toda bendición espiritual. Dios es bueno y el beneficio más importante es que podemos venir delante de Él en oración. Ahora que nuestros pecados han sido perdonados no hay estorbo en ninguna parte que impida que nuestras oraciones lleguen al cielo.

No hay nada más agradable que saber que Dios nos escucha atentamente a lo que tengamos que decir. Vengan luego dice el Señor, estemos a cuentas. Dios nos llama, Él quiere perdonarnos y hacernos bien. Acerquémonos al Señor con confianza.

© Ricardo Hernández. Todos los derechos reservados.

Ricardo Hernandez
Autor

Ricardo Hernandez

Soy Ricardo Hernández, un apasionado estudiante de la Palabra que busca inspirar a otros a renovar su mente en Cristo. En un mundo que nos impulsa a conformarnos a sus valores, siento el llamado de guiar a mis hermanos y hermanas a una transformación profunda, basada en la verdad de Dios.

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