A las puertas de algo grande

Daniel Tomas

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Bosquejos Biblicos - Haciendo fortalezas

Predicas Cristianas… Predicaciones Cristianas

Texto: Josué 1: 1-9

Introducción:

Algo grande está por venir, esfuérzate y sé valiente para alcanzarlo, Dios tiene planes de paz y de bien para nosotros, cuando piensa en cada uno de Sus hijos sonríe porque somos agradables para Él.

Esta no es una época de destrucción, sino de edificación y bendición, es un tiempo de grandes comienzos, no finales desastrosos.

1. ¡Espera siempre lo mejor que está por venir!

La Palabra nos cuenta sobre el momento cuando el pueblo de Israel estaba a las puertas de la Tierra Prometida, en ese momento decisivo, cuando el pueblo estaba a las puertas de la promesa, listos para comenzar la epopeya de la conquista, Dios inicia diciendo que Moisés, el gran líder de los israelitas, había muerto.

Pero no les pide que se lamenten, les dice que Josué tomará el lugar que dejó Moisés y los guiará, no habló del pasado sino del futuro, iglesia, no esperes que el Señor te hable de la época pasada, sobre lo bien o mal que te fue, ahora Él te habla de avanzar y conquistar porque Sus planes son de bien y estará contigo donde quiera que vayas.

El tiempo de la conquista de la Tierra Prometida había llegado, ya que 40 años antes tuvieron miedo de los gigantes que habitaban el lugar, por eso no pelearon y tuvieron que volver al desierto.

Es similar a la situación que vives cuando le has creído a Dios por un buen trabajo o cliente y al tenerlo frente a ti, dudas y fallas. ¡No dudes más porque la indecisión provoca que la bendición se aleje!

En ese momento, cuando Moisés ha muerto y Josué asume el liderazgo, el pueblo cree en la promesa y está dispuesto a luchar contra esos gigantes que vieron antes y que continúan allí, la situación era la misma, pero ellos habían cambiado, estaban decididos, sentían seguridad en que Dios les daría la victoria.

Debes estar seguro, ¡estamos a las puertas de algo grande! Puedes creerlo y tener miedo o sentirte seguro de la presencia del Señor quien te hará dar pasos fuertes y te ayudará a derrotar a tus enemigos, recuerda las promesas que el Señor te ha dado, y di con toda confianza: ¡En este año las obtendré!

Dios le dice a Josué que no lo abandonará, además, le pide que se esfuerce y sea valiente, una de las razones por las que muchos no conquistan el éxito es porque piensan que la Fe sustituye al esfuerzo y se vuelven creyentes perezosos.

Oor el contrario, quienes realmente tienen Fe dicen: Me esfuerzo y trabajo porque creo que Dios quiere levantarme, Él desea darte la Tierra Prometida pero pide que te esfuerces.

Ante tal promesa no puedes quedarte sentado y ser el mismo de siempre, ¡levántate y ponte en acción! Este no es un tiempo para andar en parrandas y en pecado, no es momento para caer en tentación, este es un tiempo para mejorar tu conducta y demostrar que mereces la bendición que te ha prometido.

Entonces, ocurrirá el cambio en tu vida, dejarás de ver tanta televisión, reducirás tiempo en el Facebook y dedicarás más horas a leer El libro, es decir, Su Palabra, este es un año para entregarte más a Dios, dominar tu carácter, conquistarte y conquistar lo que Él tiene delante de tus ojos, (Jeremías 29:11) afirma:

“…Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis…”

Dios tiene planes de paz y de bien para nosotros, cuando piensa en cada uno de Sus hijos sonríe porque somos agradables para Él, como cuando pensamos en alguien que nos cae bien y decimos: Esta persona me agrada, cada persona inspira pensamientos y sentimientos, a veces buenos y otras veces no tanto, pero nosotros provocamos buenos pensamientos en nuestro Padre Celestial.

(Jeremías 29:5-7) dice: Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis. Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.

El Señor desea que prosperemos y edifiquemos un buen futuro, quiere que tengas tu propia casa, que trabajes, te esfuerces y produzcas mucho fruto.

Él anhela que crezcas en tu trabajo y en tu empresa, además, desea que tengas una familia y que trabajes por la paz de la nación donde vives.

El plan de Dios incluye un bienestar total, prosperidad no solo se refiere a lo económico, sino también al área emocional, espiritual, física, laboral y financiera, su bendición es integral, estamos a las puertas de algo grande y debemos prepararnos para alcanzar eso que nos tiene preparado.

Se ha dicho que el 2012 era un año de destrucción, incluso se habló de las profecías mayas que definían ese año como el fin del mundo.

Pero ellos no eran profetas, porque no hablan en nombre de Dios, ese no fue un año de destrucción, fue una época de grandes comienzos, no finales desastrosos. ¡Espera siempre, lo mejor que está por venir!

2. A las puertas de la bendición

Josué nos habla del pueblo de Israel que estaba a las puertas de la Tierra Prometida, ese lugar donde fluía la leche y la miel, y donde las uvas eran tan grandes que se necesitaban dos personas para cargar cada racimo, ellos habían recibido la promesa de esa tierra 400 años antes, desde tiempos de Abraham.

Pero el momento no había llegado y cuando estuvieron a las puertas, tuvieron que regresar durante 40 años al desierto porque tuvieron miedo de conquistarla.

Hay diferentes tipos de promesas del Señor, algunas se alcanzan pronto y otras toman más tiempo, a veces semanas, meses, años o generaciones enteras, pero Él necesita que le creamos porque al hacerlo abrimos una brecha de bendición.

Incluso nosotros recibimos las promesas que les dio a nuestros ancestros y de la misma forma, debemos creer para que vienen detrás de nosotros también reciban bendición, en ese momento no había otro hombre como él quien había visto a Dios cara a cara, solamente Josué quien fue el designado para guiar la conquista y el pueblo obedece, sin protestar, justo como debemos hacer ahora en la iglesia,

Contrario a lo que algunos hacen cuando reniegan diciendo: ¿Quién predica hoy? Hoy no predicará el pastor que me agrada, así no voy al servicio, cambia tu actitud y sé obediente como el pueblo de Israel en ese momento, porque Dios dijo que cuando alguien se hace a un lado, será momento de levantar a otro, pero Su Palabra siempre estará a disposición de quien tenga el ánimo de escucharla.

Josué asume el liderazgo, el pueblo cree en la promesa y está dispuesto a luchar contra esos gigantes que vieron antes y que continúan allí.

Debes estar seguro, ¡estamos a las puertas de algo grande! Recuerda todas las promesas que el Señor te ha dado, y comienza a declarar con Fe, ¡Este es el año en que lo lograre todo!

3. Esfuérzate y sé valiente

Dios le dice a Josué que no lo abandonará, además, le pide que se esfuerce y sea valiente, una de las razones por las que muchos no conquistan el éxito es porque se confunden, vea usted una cosa, jamás la Fe sustituye al esfuerzo.

Hay que ser productivos de Fe, quienes realmente tienen Fe dicen: Me esfuerzo y trabajo porque creo que Dios quiere levantarme.

Hay quienes trabajan en horarios cortos de 9 de la mañana hasta el medio día, pero quieren recibir bendición como si trabajaran 12 horas diarias, eso es imposible e incongruente con lo que Dios nos ha mandado.

Él desea darte la Tierra Prometida pero pide que te esfuerces, ante tal promesa no puedes quedarte sentado y ser el mismo de siempre, ¡levántate y ponte en acción!

Este es un año para entregarte más a Dios, dominar tu carácter, conquistarte y conquistar lo que Él tiene delante de tus ojos.

Esto me recuerda la historia de Edmund Hillary, el primer hombre que conquistó la cima del monte Everest en 1953, siendo la montaña más alta del mundo, con sus 8,848 metros de altura, el monte Everest no había sido conquistado antes.

A pesar de que muchos lo intentaron, incluso el mismo Hillary, quien lo logró en la segunda oportunidad, lo interesante de la historia es precisamente la insistencia ante el reto del primer fracaso.

La historia relata que al bajar la primera vez, quienes lo esperaban en el primer pueblo cercano habían puesto un manta con la imagen del Monte.

Y cuando los periodistas le preguntaban qué había sucedido, él no les respondía ya que se dio vuelta para ver la foto y dijo: Escúchame, no me vencerás, yo te venceré y te conquistaré porque tú no puedes crecer más, pero yo sí puedo seguir creciendo, justo así son las promesas que debemos conquistar.

Tal vez has fracasado, pero no puedes darte por vencido, tal vez fallaste y tuviste miedo, pero el Señor te dice que desea formarte y prepararte para que triunfes.

Los gigantes continúan igual, las promesas están esperándote, eres tú quien debe crecer y prepararse para vencer los obstáculos y alcanzar la meta, aprender, orar, adquirir sabiduría, escuchar consejo y abandonar los malos hábitos.

Háblale al monte que tienes delante, no te dejes vencer por las dificultades, dale gracias al Señor por las bendiciones que ha preparado para ti, prométele que cambiarás y serás mejor persona para merecer Sus pensamientos y deseos de bien, no lo dude.

¡Este es el momento para alcanzar tus metas y bendiciones! Porque estamos a las puertas de algo tremendamente grande, y nadie impedirá que eso nos llegue a todos. ¡La conquista empieza dentro de ti, esfuérzate y sé valiente!

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Daniel Tomas
Autor

Daniel Tomas

Mi nombre es Daniel Tomas y hace más de 35 años sirvo al Señor. He asumido el compromiso de serle fiel cada día de mi vida y de sembrar mi corazón y ministerio en Su presencia y así llevar mucho fruto. Junto con toda mi familia en enero del año 1994 vinimos a Bariloche a servir en la Iglesia Catedral Familiar, de la Unión de las Asambleas de Dios, ministerio el cual amamos y donde Dios nos trajo para así alcanzar Su sueño, que es ver a esta ciudad y pueblos aledaños rendidos a los pies de Jesús.

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