Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Autoridad en Cristo: Cómo vencer al diablo con la verdad bíblica
Introducción
Es hermoso sentir el gozo de la presencia de nuestro Señor en nuestros corazones, sobre todo cuando sabemos que es un regalo de aquél que entregó su vida por nosotros, y que lo tenemos para guiar nuestro caminar. Este regalo nos permite caminar con autoridad en Cristo, enfrentando los desafíos de la vida con fe y valor.
Pero la presión del mundo y sus tentaciones suele ponernos a prueba la seguridad de esa presencia todo el tiempo, y cuando Satanás encuentra un camino accesible para complacernos y confundirnos, termina destruyendo nuestra fe.
Hombres débiles
Como hombres débiles ante la tentación de Satanás, muchas veces permitimos que este se ría con nuestro sufrimiento a causa de la falta de fe y conocimiento de la Palabra, pues si Él nos dijo:
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” Isaías 53:4-5.
Debemos tener conciencia de cuántas veces llenamos de basura nuestros corazones al flaquear, y cuántas veces no llegamos a reconocer nuestra propia suciedad, y ni siquiera oramos para arrepentirnos, por esconder con soberbia nuestros pecados en lo profundo de nuestro corazón.
Leamos la Palabra de Dios
Santiago 4:7-8 “Someteos, pues, a Dios; resistir al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad vuestras manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.
Ya finaliza el año, entonces procuremos no iniciar este año nuevo que se aproxima con flaquezas, con debilidades mundanas, sino seamos fuertes y leales a nuestro Padre Celestial, y cambiemos las tentaciones, los odios y rencores, la envidia y la avaricia, por paz, por perdón, y sobre todo, por un inagotable amor…, sabiendo que aún:
“si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo” 2 Timoteo 2:13, ya que “Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas” Salmos 147:3.
Dios habló a los líderes de Israel
Dios habló en muchas ocasiones a los líderes de Israel sobre la fe y el temor, tantas veces como nos ha hablado a nosotros, y nos dijo que confiáramos en Dios y que no tuviéramos temor a nuestros enemigos, nos dijo:
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” Josué 1:9
Y también nos dijo: “Yo soy Jehová vuestro Dios; no temáis a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitáis; pero no habéis obedecido a mi voz” Jueces 6:10.
Nos hablaba fuerte el Señor porque la fe y el temor son como el agua y el aceite, no se mezclan, de manera que si empezamos una vida en Cristo llena de fe y la manifestamos resistiendo al diablo quitando el temor de nuestra mente y de nuestro corazón, nuestros enemigos huirán de nosotros.
Pero si aceptamos el miedo, creemos en las brujerías y en los curanderos, el diablo y sus demonios nos esclavizarán y la que huirá de nosotros será nuestra fe.
El problema de algunos cristianos
El problema de algunos cristianos es que a causa de la falta de fe y conocimiento han hablado tanto de los demonios que ven demonios detrás de cada problema de su vida. Esto afecta no solo a ellos, sino que mucha gente que los rodea ha sido arrastrada por el temor. Y en vez de verse libres de sus problemas, tienen añadida la carga del miedo.
Es por eso que cualquier doctrina o enseñanza sobre el diablo y sus demonios puede ser dañina o peligrosa si se enfatiza demasiado en ellos, o no se enseña la verdadera en relación con la Biblia y el trabajo de la cruz de Cristo.
Algunas personas tienen miedo de los demonios porque creen que tienen poderes que no tienen, no saben todas las cosas ni pueden leer nuestras mentes ni saben cómo reaccionaremos, por lo que tienen que esperar y ver lo que hacemos pues no pueden prever nuestras acciones, como tampoco son todopoderosos ya que la alabanza y la adoración al Señor echan fuera las fuerzas demoníacas.
El diablo y sus demonios pueden atacarnos
El diablo y sus demonios pueden atacarnos, pero no pueden entrar en nuestras vidas si no les abrimos la puerta de la duda, de la desobediencia, de la mentira, o cualquier otro pecado, de manera que el enemigo no es un obstáculo para un cristiano que esté caminando en fe y obediencia.
Por esto, aún los creyentes nuevos, cuando se someten a Dios, pueden hacer que el enemigo huya, y mientras aceptemos esta verdad, y la establezcamos en nuestra mente y corazón, nos apartaremos del temor para pararnos en la fe, y saldremos de la derrota para vivir en victoria.
Nuestra victoria
Nuestra victoria está señalada en la Escritura, pues:
“estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” Colosenses 2:13-15
Entendamos entonces que Dios ha derrotado a los demonios que forman parte de las fuerzas de Satanás, se les privó de autoridad, por lo que ahora no tienen defensa, es una victoria que fue ganada por Jesucristo en el Calvario cuando fue crucificado, y no solamente fue su victoria, sino también la nuestra.
Es importante saber que cuando el diablo fue derrotado junto a todas sus fuerzas demoníacas, y no tienen autoridad ni poder sobre nuestras vidas salvo el que nosotros les permitamos que tengan.
El triunfo de Cristo sobre Satanás
El triunfo de Cristo sobre Satanás en la cruz del Calvario significa que nosotros también cuando estamos bajo autoridad, podemos actuar con autoridad, todo cristiano que vive bajo la autoridad de Dios tiene derecho legal de decirle al diablo y a sus demonios que salgan de su vida pues no tienen nada que hacer en ella, entonces: “someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” Santiago 4:7
Pero debemos entender que someterse significa colocarse bajo, es decir, obedecer totalmente al Señor, y cuando lo hagamos saldrán corriendo.
“Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” Mateo 28:16-20
Y si Jesús tiene toda potestad, es decir, tiene todo el poder y autoridad, quiere decir que el diablo no tiene ninguno pues Jesús se lo quitó través de su muerte en la cruz.
Autoridad a Sus discípulos
Y no solamente Jesús tiene todo poder y autoridad, sino que también ha dado ese poder a Sus discípulos, fue así que:
“volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará” Lucas 10:17-19
“y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios” Marcos 16:18
Está claro que si hemos creído al Señor no hay razón para temer a los demonios ya que su poder y autoridad le fueron arrebatados a través de la victoria de Cristo en la cruz del Calvario.
Pero para poner en acción la verdad de la Palabra de Dios tenemos que probarlo en la práctica y entonces veremos que:
“19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?. 24 He aquí el pueblo que como león se levantará, Y como león se erguirá” Números 23:19, 24
Si hemos creído, esto es lo disfrutamos como creyentes en Cristo, la presencia de Dios está con nosotros y su protección esta sobre nosotros; tenemos la victoria sobre nuestros enemigos, ninguna maldición puede ser realizada contra nosotros, ni la brujería tiene efecto en la medida en que nos sometamos al gobierno real de nuestro Dios caminando en fe y obediencia.
Esta es una verdad para el pueblo de Dios de Dios, cuando nos colocamos bajo la autoridad de Dios, su autoridad desciende sobre nosotros, y después podemos resistir al diablo y a sus demonios en la autoridad de Su nombre y por el poder de Su Palabra. Estos huirán de nosotros.
Conclusión
Muchas personas viven con temor a causa de la brujería, pero cuando comprenden que el diablo ha sido derrotado totalmente en el Calvario, pierden su temor y empiezan a moverse con autoridad como hijos de Dios. Y es por esto que no temen enfrentarse y derrotar a los demonios en donde quieran que se los encuentren pues tienen en su mente que “si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos 8:31-32.
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