Ayuno y Oración: El Poder Espiritual para Vencer

José R. Hernández

Updated on:

Ayuno y Oración

Predicas Cristianas Escritas

Ayuno y Oración: El Poder Espiritual para Vencer

Lectura Bíblica: Marcos 9:14-29

Introducción

Estaba viendo las noticias el otro día, y vi algo acerca de los prisioneros cubanos que habían tomado rehenes. ¿Lo vio alguien aquí?

También dijeron que había prisioneros en diferentes estados que habían empezado una huelga de hambre; ellos están haciendo esto con el propósito de apoyar a los cubanos. Este tipo de huelga es la más común. Les digo que es el tipo de huelga más común porque casi siempre que existe un problema o dificultad, oímos de personas que inician una huelga de hambre.

Al ver estos acontecimientos, y al meditar en lo que estaba sucediendo, entonces pensé: ¿qué pasaría si en vez de una huelga de hambre ellos ayunaran? ¿Qué pasaría si en vez de ser destructivos y tomar rehenes oraran? ¿Qué no nos daría nuestro Padre si buscáramos su rostro con ayuno y oración?

Examinemos detalladamente lo que sucedió en este pasaje. Los discípulos estaban discutiendo con la multitud. En otras palabras, la multitud estaba tratando de desacreditarlos. Esto es lo que el mundo trata de hacer.

El mundo trata de desacreditar a Jesús por todos los medios posibles, y muchas veces lo hacen a través de los mismos creyentes. En este caso estaban discutiendo y casi puedo imaginar las acusaciones que se estaban haciendo.

Seguramente decían cosas como: “Si ustedes fueran realmente hombres de Dios podrían reprender este demonio.”

O quizás: “¿Qué poder puede tener su Dios si ni siquiera pueden reprender un demonio?”

Por esta razón debemos mantener un testimonio limpio delante de Dios y de los hombres. Cuando no lo hacemos, le estamos dando al enemigo una oportunidad para desacreditarnos a nosotros y también desacreditar a nuestro Señor.

Según vamos creciendo espiritualmente, el enemigo trata de atacarnos con mayor fuerza. Su propósito siempre es desacreditar al creyente y desacreditar la obra de Dios.

Jesús había dado autoridad a sus discípulos para reprender demonios, pero en este caso ellos no pudieron hacer nada. No pudieron reprender a este demonio. ¿Por qué no pudieron? ¿Cuál fue la razón?

No fue porque Jesús les hubiera quitado el poder. La razón fue que estaban enfrentando una batalla espiritual que requería una preparación espiritual mayor.

Existen batallas espirituales que no se ganan solamente con palabras. Existen luchas espirituales que requieren una vida profunda de ayuno y oración.

Cuando los discípulos preguntaron por qué no habían podido echar fuera ese demonio, Jesús les respondió:

“Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.”

Aquí encontramos la clave de la victoria espiritual.

La oración fortalece nuestra fe y nos conecta con el poder de Dios. El ayuno humilla nuestra carne y nos prepara espiritualmente para la batalla.

Permítanme ponerles un ejemplo.

Cuando los soldados son enviados a una batalla, se les da un rifle y balas. A los cristianos también se nos han dado armas espirituales. Tenemos el ayuno y tenemos la oración.

El ayuno es como el rifle y la oración es como las balas.

Si un soldado entra a la batalla solamente con el rifle, ese rifle se convierte en un garrote. Ya no es un arma eficaz. Pero si entra a la batalla solo con las balas, tampoco podrá hacer mucho.

Pero si entra a la batalla con ambas cosas, entonces se convierte en un soldado eficaz.

Lo mismo sucede con nosotros. Si ayunamos pero no oramos, nuestra preparación espiritual queda incompleta. Y si oramos pero nunca ayunamos, perdemos una parte importante de la disciplina espiritual que Dios nos ha dado.

Cuando el creyente practica ayuno y oración, entonces posee una de las armas espirituales más poderosas que Dios ha dado a su iglesia.

El propósito del ayuno es acercarnos más a Dios, disciplinar nuestra vida espiritual y depender completamente del Señor.

Conclusión

El ayuno y oración enseñan disciplina espiritual y nos ayudan a depender completamente de Dios. Jesús mismo oró y ayunó por cuarenta días antes de comenzar su ministerio.

El pueblo de Dios necesita redescubrir el poder del ayuno y oración.

El ayuno y oración son armas espirituales que Dios ha dado a su iglesia para enfrentar las fuerzas de las tinieblas.

Cuando el creyente busca a Dios con ayuno y oración, su fe se fortalece, su espíritu se renueva y el poder de Dios se manifiesta.

© José Hernández. Todos los derechos reservados.

Predicas Bíblicas Predicas Cristianas Escritas

José R. Hernández
Autor

José R. Hernández

Pastor jubilado de la iglesia El Nuevo Pacto, en Hialeah, FL. Graduado de Summit Bible College. Licenciatura en Estudios Pastorales, y Maestría en Teología.

Deja un comentario