Compañías peligrosas

José R. Hernández

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Compañías peligrosas

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Compañías peligrosas

Base Bíblica: Génesis 12:1-4

Introducción.

Los seres humanos somos seres de influencia. Somos capaces de influenciar a otros, y al mismo tiempo, estamos recibiendo la influencia de quienes están a nuestro alrededor. Es algo de lo cual no podemos escapar.

Generalmente, somos influenciados por las personas con las cuales pasamos más tiempo: nuestros familiares, compañeros de clase, compañeros de trabajo, e incluso por personas a las cuales admiramos que, aunque no estén físicamente cerca de nosotros, tienen cierta influencia en nuestras vidas.

Teniendo esto en cuenta, es sabio pensar, y reflexionar sobre las personas que forman parte de nuestra vida, porque de una u otra forma, están ejerciendo influencia sobre nosotros, y necesitamos determinar cómo es esa influencia, y que tan susceptibles somos a ella.

Así como conocemos personas que nos ayudan, nos aconsejan, y nos instruyen por el buen camino, seguramente hay otras que de forma consciente o no, ejercen una influencia negativa sobre nuestra vida. Por esta razón esta prédica cristiana tiene por título: compañías peligrosas.

Compañías peligrosas: Desarrollo

Aquí eemos que Dios le ordenó a Abraham que saliera de su tierra, y se alejara de su parentela, para irse a una tierra que Dios le mostraría. Había algo en esa tierra, y en esas personas, que a Dios no le agradaba y por esa razón le da esa orden a Abraham.

Dios le hace una hermosa promesa a Abraham, y cuando parece que va a seguir la instrucción que Dios le dio, hizo algo que después tendría una grave consecuencia para su vida, y para el pueblo que llevaba dentro de sí. 

Básicamente, Dios le dio dos instrucciones: salir de su tierra, y alejarse de sus familiares. Cuando leemos Génesis 12:4, podemos corroborar que Abraham salió de su tierra, pero se alejó parcialmente de sus familiares porque se llevó a su sobrino Lot. 

Quizás alguien podría preguntarse: ¿podría considerarse Lot una compañía peligrosa?, ¿era Lot una mala persona?

La biblia no hace mucho énfasis en cómo era el carácter de Lot; incluso, de las pocas referencias que se hacen de Lot, podría considerarse que era alguien justo porque tanto él, como su familia fueron las únicas personas a las cuales Dios mandó a salvar cuando sucedió la destrucción de Sodoma y Gomorra (Génesis 19:12-13).

Entonces ¿por qué puede decirse que Lot fue una compañía peligrosa para Abraham? Porque simplemente, era una compañía que nació como consecuencia de una desobediencia a Dios. Una persona puede considerarse una compañía peligrosa cuando dicha relación nace de un acto de desobediencia a nuestro Dios. Si Dios nos ordena algo, y al desobedecerle, conocemos a alguien, o construimos una relación con alguien, podemos estar totalmente seguros de que esa relación no será de bendición para nosotros.

Cuando estudiamos lo que pasó con Lot y Abraham, podemos entender porque Dios le dijo que se alejara de su tierra y de su parentela. Hay dos puntos que quiero tratar en esta prédica relacionados con las compañías peligrosas, específicamente, las consecuencias que traen para nuestra vida. En primer lugar, podemos decir que las compañías peligrosas traen malestar y conflicto.

En Génesis 13, leemos que Lot y Abraham tuvieron que separarse debido a que la tierra no era suficiente para los dos. No era suficiente para que habitasen juntos (Génesis 13:6), porque el plan original era que esa tierra debía ser solo para Abraham, para sus hijos, y para sus ganados, pero Abraham decidió llevarse a Lot. Increíblemente, aunque eran ricos, tenía muchos animales, y muchos bienes, no estaban felices porque el lugar no era suficiente para los dos.

Es que no puedes ser feliz cuando te asocias con personas que Dios no te manda. Lamentablemente, muchas personas se asocian con personas que, a la larga, traerán incomodidad, fricción, y problemas para sí mismos. Quizás, como Abraham, puedes estar en el lugar que Dios quiere que estés, pero con la persona incorrecta.  Estar con la persona incorrecta siempre traerá problemas.

La Biblia dice que hubo problemas entre los pastores de Abraham y Lot (Génesis 13:7). Las compañías peligrosas siempre traen problemas innecesarios.Primero tenían el problema de la tierra insuficiente, y luego surgieron los problemas entre sus pastores.

Compañías peligrosas

Hacer alianzas con personas incorrectas será perjudicial no sólo para nosotros, sino para los que dependen de nosotros. 

Es necesario que nosotros, como hijos de Dios, seamos sabios, y pensemos en la responsabilidad que amerita asociarnos con alguien para emprender un proyecto, porque los problemas pueden proliferar rápidamente si nuestros socios, pueden considerarse como compañías peligrosas.

En Génesis 13:8, Abraham le dijo a Lot que no hubiese altercado entre ellos dos, y sus pastores. Un problema que comenzó con la tierra insuficiente, siguió con los problemas entre los pastores de ambos, terminó con un altercado entre Abraham y Lot. Aquí vemos como los negocios pueden perjudicar las relaciones familiares, pero primero hay que entender que en realidad, fue una relación familiar que perjudicó  un negocio.

Sencillamente, Abraham pudo haberse ahorrado todos esos problemas si hubiese obedecido a Dios en todo, pero después tuvo que vivir con las consecuencias (malestar, y conflicto) de decidir equivocadamente. En segundo lugar, podemos decir que las compañías peligrosas son, como su nombre lo indica, peligrosas.

Después que Abraham, se separó de Lot, pasó algo que puso en peligro a Abraham, y a las personas que trabajaban  para él. Dice la Biblia en  Génesis 14, que Lot vivía en Sodoma; y estando en Sodoma, fue secuestrado como consecuencia de una guerra que se desató en ese lugar. Un criado escapó, y le llevó la noticia a Abraham. Cuando Abraham se enteró de lo que pasó, dice la Biblia (Génesis 14:14) que tomó a todos sus siervos y salió en rescate de Lot, cosa que lograría después.

Abraham pudo sufrir pérdidas humanas, y económicas, por causa de su sobrino. De igual forma, en ocasiones nosotros colocamos nuestras vidas en peligro por ayudar a personas que no estaban en el plan original de Dios para nuestras vidas. Es cierto que Lot no tuvo la culpa de ser secuestrado, pero si fue responsabilidad de Abraham llevarlo con él, cuando Dios le dijo que saliera de su tierra y de su parentela.

Muchos de nosotros estamos en peligro solo por el hecho de andar, o asociarnos con personas incorrectas. Incluso, puede que en nuestro corazón, esté el deseo de ayudar a estas personas, pero es posible que solo el hecho de ayudarles pueda ser perjudicial para nosotros por alejarnos del camino que Dios trazó para nosotros.

A veces pensamos: ¿cómo esta persona tan inofensiva podría ser peligrosa para mi vida? Es allí donde debemos ver como la decisión de Abraham de llevar a su sobrino con él, no fue algo sabio ni beneficioso para la vida de ambos.

Cuando analizamos la historia del pueblo hebreo, observamos dos naciones con las cuales hubo enfrentamientos constantes. Ellos fueron los amonitas y los moabitas. Cuando estudiamos el origen de estas naciones, leemos en Génesis 19:37-38 que provienen de Amon y Moab, los hijos provenientes de las relaciones incestuosas entre Lot y sus hijas luego de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Estas dos naciones no hubiesen sido un problema para el pueblo judío si Abraham hubiese obedecido totalmente la orden de Dios de alejarse de su parentela.

Sería sabio preguntarnos cuántos problemas nos hubiésemos ahorrado de no haber desarrollado relaciones de amistad, o de pareja, o de negocios, con personas que sencillamente podían calificarse como compañías peligrosas. 

La Biblia nos da muchísimos ejemplos donde personas de distintas clases sociales, distintos oficios, distintos lugares, y distintos momentos de la historia, fueron perjudicadas por una compañía peligrosa que le llevó al fracaso.

Uno de estos casos es el de Sansón.

Cuando estudiamos la historia de Sansón, cómo fue su nacimiento, y las proezas que Dios hizo a través de él, cuesta entender cómo fue que terminó tan mal. Sin ninguna duda, podemos concluir que una de las causas del fracaso de Sansón, fueron las compañías peligrosas, específicamente de mujeres no pertenecientes al pueblo hebreo. 

Una de estas mujeres fue Dalila, quien fue contratada por los príncipes filisteos para seducir a Sansón y conocer la fuente de su fuerza (Jueces 16:5). Sansón cayó en su juego, y fue tal la presión que ejerció Dalila sobre Sansón, que el alma de Sansón fue “reducida a mortal angustia” al punto de revelarle el secreto de su fuerza (Jueces 16:16-17), y de esa forma romper el pacto que Dios había establecido con sus Padres. Cuando analizamos la historia de Sansón entendemos algunas cosas sobre las compañías peligrosas.

La primera de ellas es que, las compañías peligrosas te inducen a romper compromisos con Dios. Sansón, rompió su voto de nazareo cuando le cortaron el cabello. Nosotros podemos vivir situaciones similares donde nos hemos comprometido con Dios en hacer algo, pero debido a la influencia de una mala compañía, hemos postergado, o quebrantado el compromiso que originalmente teníamos con Dios. Habría que reflexionar sobre lo que nos dice Eclesiastés 5:4, acerca de cumplir lo que le prometemos a Dios.

La segunda enseñanza que extraigo de esta historia es que, las compañías peligrosas te alejan de Dios

Me parece sumamente interesante lo que dice Jueces 16:20, porque dice que Sansón no sabía que Dios ya se había apartado de él.

Estas personas pueden corrompernos de tal forma que, nos alejamos de Dios, y ni nos damos cuenta. Comenzamos a hacer las cosas que a Dios no le agrada, pero pensamos que estamos bien, y lamentablemente, muchos no se dan cuenta sino cuando es demasiado tarde como le sucedió a Sansón. Todo esto puede ser provocado por la presencia de una compañía peligrosa en nuestra vida.

Amnón y Tamar

Otro de los casos donde vemos la influencia de una compañía peligrosa en una vida, es en la historia de Amnón y Tamar.  Amnón fue un hijo de David, y en 2 Samuel 13, se nos relata la historia de amor-obsesión con una medio hermana llamada Tamar. 

El problema se agudizó cuando intervino un amigo llamado Jonadab, que planeó toda una estrategia para que Amnón pudiese tener relaciones sexuales con Tamar. Amnón siguió el consejo de su amigo Janadab, y forzó a su hermana a tener relaciones sexuales con él.

Después de conseguir lo que quería, repudió a Tamar y la odió mucho más de lo que decía amarla antes (2 Samuel 13:15).  Este hecho fue letal para él, porque luego su hermano Absalón lo mandó a matar por haber deshonrado a su hermana.

Quizás nosotros no llegamos planear, y mucho menos llevar a cabo semejantes fechorías, pero seguramente, si tenemos una amistad que nos indujo a realizar algo que sabíamos que estaba mal.

Es común cuando somos adolescentes, o jóvenes, el ser notablemente influenciados por la opinión y el consejos de las personas que están a nuestro alrededor; y sería sabio vigilar que en nuestro círculo íntimo de amigos, no  se encuentre alguien que pueda ser considerado como una compañía peligrosa.

Conclusión

Se hace necesario que como hijos de Dios, examinemos las relaciones personales que hemos desarrollado para cerciorarnos de que su influencia en nuestras vidas sean totalmente positivas. Incluso, debemos reflexionar sobre cuales relaciones con nuestros familiares puedan ser un obstáculo, o representar un peligro para nuestra relación con Dios.

Algunas de estas personas no tienen la intención de hacernos mal, pero simplemente estaban fuera del propósito de Dios para nuestras vidas, y por una mala decisión nuestra están ahí.

Necesitamos pedirle a Dios por la entereza de carácter para alejarnos de quien debamos, cueste lo que cueste, para poder vivir sin compañías peligrosas siguiendo la dirección que Dios quiere que sigamos.

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José R. Hernández
Autor

José R. Hernández

Pastor jubilado de la iglesia El Nuevo Pacto, en Hialeah, FL. Graduado de Summit Bible College. Licenciatura en Estudios Pastorales, y Maestría en Teología.

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