Predicas Cristianas
Prédica de Hoy: Deléitate en la verdadera vida
Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Efesios 5:15-20
Introducción
Hoy para dar comienzo este servicio voy a hacerlo partiendo de una interrogante difícil; ¿qué es la vida? ¿Cuántos de nosotros realmente hemos reparado sobre este tema? Me parece que casi todos, sino es que en su totalidad en algún momento de la vida hemos hecho esta interrogante.
Asimismo, me parece que casi todo hemos concluido en el mismo punto; y lo que creo que hemos pensado es que la vida del hombre es sumamente corta. Y es por ello que de manera constante el populo dice regularmente que “la vida es efímera, hay que gozarla”.
Esta frase es de uso corriente, y muchas veces se usa como medio de justificación por las malas decisiones y las peores acciones, que nos llevan a vivir en el pecado debo añadir. Frases como la arriba dicha es usado por todo el mundo, gente común. Sin embargo, también entre los fervorosos creyentes en Dios se ha recurrido a esta terrible conseja popular.
Pero eso no es lo peor, lo preocupante es que usa con el mismo objetivo del pópulo ordinario, es decir, como un mero pretexto para justificar las faltas cometidas. Es cierto, la vida es breve, y es preciso que la disfrutemos por ser regalo de Dios, pero la interrogante ¿Cómo disfrutarla? Y es justamente bajo esta interrogante sobre la cual se desarrollará este tema.
La carta a la iglesia en Efeso – La verdadera vida
Al repasar cuidadosamente la carta a la Iglesia en Efesos, hay algo muy claro. La epístola esta carta no fue hecha para resolver un problema en concreto de la Iglesia. Esta carta fue escrita con el fin de orientar y guiar a los devotos, a madurar en Cristo Jesús. Fue escrita con el firme objetivo de orientar a los creyentes, de enseñarles cómo llevar una vida que agrade a Dios.
De esto modo, podemos afirmar que Pablo redacto la misiva con el objetivo de incentivar a los devotos a que saquen fuerza de su espíritu, para con ello lograr el comportamiento que Dios quiere para su vida diaria.
Pongan atención: Efesios 4:1-2 cuando leemos “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.” Aquí la clave es “como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.”
Señalo que son la clave puesto que si fuera menester exponer los conflictos que aquejan a la Iglesia tendría que decir que es únicamente uno, es no andar con orgullo envestidos de la vocación para que seamos llamados.
Nuestro testimonio – La verdadera vida
Es decir, necesitamos dar un testimonio cristiano veraz, esto no es más que el resultado directo de nuestra falta de madurez de espíritu, y la insurrección a los designios de Dios. Estas dos situaciones son un verdadero lio, muy serio debo añadir. Puesto que la falta de madurez espiritual no permite a los creyentes ver como la mano del maligno se haya en las cosas de la vida diaria.
La verdadera vida y la rebeldía
Por otro lado, la rebeldía causa que no atendamos los mandatos de Dios, lo que el Señor nos manda en su Divina Palabra. Dejándonos sordos del mensaje de su santo mensaje. Es decir, que los pobres oigan pero sin escuchar, y mirar sin observar. Pero ese es tema para otra ocasión.
Retomando. Leamos ahora “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” Ahora las palabras centrales son “aprovechando bien el tiempo.” Señalo esto porque nuestro paso por la vida es muy corto.
Escuche con atención, dijo el salmista en Salmos 90:10 “Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos.”
Asimismo nos lo repite Santiago en Santiago 4:13-14 “¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; 14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.”
Un engorroso inconveniente que alcanza a la iglesia de hoy es que hay una gran cifra de piadosos que llevan su existencia como los insulsos y no los inteligentes. ¿Qué quiero decir con esto?
Queridos hermanos míos, los insulsos son los individuos que van por la vida sin pensar en las consecuencias de sus actos. Que van por la vida sin atender las necesidades o sentimientos ajenos. Esta clase de personas son todos aquellos que creen tristemente que no deben atender mucho del testimonio de Dios, y su atención esta más enfocada en las cosas mundanas. Estas gentes atienden casi nada la Palabra de Dios, su atención está centrada en la vida material y no en las ordenanzas del Señor.
Estos insulsos se despiertan temprano y se van por la vida sin dedicarle un pensamiento a Nuestro Señor. Los necios que repetidamente enuncio son aquellos que se creen tener más inteligencia que el mismo Satanás, y que por esta inteligencia y fuerza tienen la capacidad de vencer las tentaciones que pone en su vida.
También podemos afirmar que son las personas que a pesar de estar con todos sus seres queridos, experimentan sensación de estar solos y vivir en el abandono. Que eligen la amargura, en lugar de disfrutar de la felicidad que los envuelve.
El Señor manda que “aprovechando bien el tiempo.” Es preciso que siempre tengamos en mente que no está en nuestra manos el tiempo, y no disponemos de él, el único que puede hacerlo es el Señor. Y lo único que está en nuestras manos es disfrutar de él, gozar del tiempo que Dios dispuso para nosotros.
Cristo Jesús dijo en claro que el demonio es un timador que pretende envenenar el alma iluso de los hombre como vemos en Juan 10:10 “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” ¿Y ustedes entienden que pretende robar satanás?
El demonio busca robarnos aquellos preciosos instantes de felicidad, de alegría y paz. De los momentos alegres en familia, sembrando la incertidumbre y la discordancia. Llenando todo con maleza como un campo florido se llena de mala yerba.
Hará todo cuanto está en sus manos para arrebatarnos el preciado tiempo que le debemos dedicarle a Dios y al servicio de su Iglesia. Si le es posible sembrara en nuestra alma fértil la envidia, avaricia y odio. Nos pondrá obstáculos cotidianos para que el tiempo que debemos dedicar a Dios sea absorbido por trivialidades, así surgirá casi de modo natural la duda y la incertidumbre, la insurgencia contra Dios y el gusto por las cosas mundanas.
La verdadera vida – ¿Qué hacer para evitar caer en el fraude del maligno?
Para advertir y no sucumbir ante el engaño del demonio es preciso seguir lo que nos dice Pablo “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.” En este texto hay que tomar lo que sigue “la voluntad del Señor.”
Como parte del pueblo de Dios, debemos que hacer Su voluntad. Esto es ineludible porque de no hacer lo que Dios manda, si no nos movemos hacia su voluntad nada habrá valido la pena. El Señor dice en Mateo 7:21 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”
Oigan bien, aquellos ilusos que piensan que pueden ser más arteros que el Diablo, y que creen que lograran formar parte de las esas cosas que bien saben que desagradan a Dios sin verse perturbados.
1 Corintios 10:21 “No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.” Santiago 4:4 “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”
Escuchen mis palabras todos esos que le dan más peso en su vida a las cosas del mundo a la Palabra de Dios. Mateo 22:37 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.”
Vuelvan a atender mis palabras, los que no discurren o no le dan jerarquía a las necesidades que aquellos que le envuelven. Hebreos 10:24 “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.” Escúchenme bien los necios, escúchenme bien porque les digo que están viviendo fuera de la voluntad de Dios.
¿Por qué hay individuos que viven así?
¿Por qué vivir desobedientes a los mandamientos de Dios? Los motivos son porque hay hartos que aun sabiendo la verdad de la vida aceptan ser llevados por la corriente hacía la maldad que el maligno ha puesto en el mundo.
La razón es sencilla, hartos que conocen de antemano la verdad de Dios y sus designios se han atrevido a probar los placeres temporales que el Diablo ha puesto para perdernos y alejarnos de Dios, y aun peor se entregan a los placeres carnales, incurren en el pecado capital de la lujuria y lascivia. La Palabra de Dios nos dice “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.” Pero, ¿con esto qué nos quiere decir esto?
Cuando Pablo redacto esta misiva él se dirigía a la iglesia en Efeso, que era esencialmente gentiles, que no sabían nada de Dios y sus mandatos. Él estaba advirtiendo a los neófitos sobre la verdad de las cosas y las tentaciones del maligno y su relación con el alcohol. Pero lo que hoy hay es peor, ya nosotros no somos gentiles y hasta los que no son considerados cristianos saben de los peligros de los abusos de las cosas materiales. Por eso es que si un cristiano lo olvida se vuelve escandaloso.
Entendamos esto, es preciso que logremos reconocer lo que el alcohol le hace a los hombres. El alcohol es depresivo y a la vez un veneno que saca lo peor hasta del mejor cristiano, según la dosis. El alcohol inhibe algunas funciones del cerebro pero también desinhibe y entonces desaparece el temor a Dios.
Asimismo, el alcohol puede tener un efecto de sedante, y de acuerdo a su dosis podemos decir un individuo en estado de ebriedad puede estar casi comatoso. Y cuando se ha llegado a niveles muy altos de ebriedad puede causar hasta el deceso. Así pues, el alcohol en general trastorna el cuerpo y el juicio de los hombres.
Así que el alcohol, ejemplificado por Pablo, sirve de ejemplo también para aquello que no nos es útil y necesario en nuestra vida. El libro de Apocalipsis 17:1-2 dice “Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; 2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.”
Sin duda la vida es muy breve y es bueno vivirla en vez de quedarse solo con el placer de desgastarla respirando. Pero como creyentes no debemos llevar nuestra vida como lo hace todo la gente, como si fuéramos gentiles y no devotos fervientes de Cristo Jesús, por ello debemos de vivir de modo opuesto a todos los demás ¿Cómo podemos vivir diferentes al mundo?
Pablo nos lo dice “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” ¿Qué significa esto?
Para hallar la respuesta a esta interrogación especulemos por un breve instante en un salmo; cavilemos en lo que es un salmo, repasemos en lo que es un cántico. En todas las ocasiones son medios de información en que los mensajes son confortadores.
Son medios en que se da noticia, en donde los discursos pronuncian amor. Son representaciones de noticia en el que las frases se profieren con deleite. Y ante todo simbolizan lo más granado de nuestros pensamientos para tributar a Dios, y es de este modo que Dios quiere que tu vivas.
Dios apetece que vivas entregando lo más sobresaliente de ti a cualesquiera que te rodee y más a los que te aman. Dios anhela que tus palabras sean de ánimo, y no de reprobación. Dios ansía que tus proposiciones sean cordiales, y no que originen desavenencia.
Dios espera que tus trabajos sean merecedores de la inspiración con que fuiste convocado. Dios quiere que disfrutes una vida dichosa, y copiosa; mira como lo dijo Jesús en Juan 10:10 “…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”
Conclusión.
La vida es fugaz y no le debes consentir al maligno que esparza la desavenencia, la insurrección, la concupiscencia, y la vanidad en tu existencia. La vida es perecedera y si consienten que el demonio disemine estas vicisitudes en su existencia, si paladeas del cáliz pecaminoso de esta tierra, en aquel instante es posible que cuando te percates de tus faltas todo sea muy tarde.
Ustedes desconocen las innumerable ocasiones en que he escuchado historias de individuos que antes de acabar su vida lo único que desean es pedir perdón y solo se lamentan. Sólo desean pedir perdón a sus seres amados, o emitir las últimas palabras de amor a esa persona tan querida.
Y sienten este gran pesar porque en vida malgastaron su tiempo en futilidades, sin tomar en cuenta los sentimientos y deseos de sus seres amados, porque nunca se dieron el tiempo de dedicarle un instante a la felicidad del amor por la familia. Se dejaron llevar por la corriente del maligno.
No deje que esto te pase, tomate el tiempo de deleitarla, de vivir “dando siempre gracias por todo a Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” Vive la vida que Cristo murió en la cruz para entregarte.
© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.





