Predicas Cristianas
Prédica de Hoy: Edificando en Dios
Predicas Cristianas Lectura Bíblica: 2 Crónicas 14.1-7
Introducción
Hermanos en esta nueva oportunidad, hablaremos de los compromisos que tenemos con Dios. Muchos cristianos, solemos hacer compromisos, pero; superficialmente, el problema de esto, es que poco a poco dejamos de escuchar la voz de Dios y la dirección de su Santo Espíritu.
En ese instante, nos volvemos idénticos que un gentil, a pesar de ir al culto; nuestras vidas no reflejan que el Espíritu Santo este conduciendo nuestras vidas.
En este estudio, veremos cómo fortalecer nuestro compromiso con Dios y usaremos con texto guía el 2 Libro de Crónicas, capítulo 14.
El rey Asa – Edificando en Dios
El rey Asa, ascendió al poder; luego de la muerte de su padre Abías, sin embargo el padre de Asa, llevo a su pueblo a hacer lo malo ante los ojos de Dios, sin embargo; Dios honró a Jerusalén por consideración a la memoria de David el antecesor de Abías. Sin embargo, Dios uso a este rey Asa, para hacer lo correcto y lo recto a gusto y criterio; vemos como logro eso.
Primero: “…Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera…”, ¿que hizo Asa?
Pues bien; Asa eliminó de entre el pueblo lo insípido y deshonroso ante los ojos de Jehová, ahora bien, esta lección en nuestra vida es cada día más habitual, muchos tenemos una relación superficial con Dios, esto es algo, que Dios no tolera.
Él quiere que nosotros estemos completamente guiados por Él, y en estos caso, preferimos no oír su Voz y despreciar su guía por medio del Espíritu Santo y este vínculo roto, esta relación a medias; causa furor y deshonra, ante los ojos de Dios.
Hermanos es primordial deshacer todo aquello que nos ata, y someternos a Dios en toda su plenitud. Sin embargo, les advierto, que el andar como cristianos, nos producirá críticas, abucheos, insultos y distanciamientos.
Al hacer la voluntad de Dios, provocaremos herir sentimientos de aquellos que están, en nuestro alrededor, el hecho es, que el mundo esta tan mal y tan áspero, que todo lo que hagamos diferente a lo ordinario, se ve como malo.
Aunque pueda ser muy doloroso, hermanos queridos ¿de quién buscamos el favor, del mundo o de Dios?, si escogiste a Dios; estarás tomando la mejor respuesta para tu vida; pero, si escogiste el mundo, has escogido tu muerte y condenación; amados, el mundo incluye también a nuestras familias.
Segundo: “…y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos...” Asa usó la autoridad dada por Jehová, para someter al Pueblo.
¿Está la iglesia de hoy edificando en Dios?
n muchas iglesias sus miembros han ido saliendo de las mismas. ¿Por qué sucede esto? Simplemente porque ellos buscaban estar en sociedad, pertenecer a un grupo; mas no han llegado por saber sobre la Palabra de Dios; ellos buscan una identidad, un pasatiempo, una acción; mas su corazón, no son guiados por el Espíritu Santo.
Muchos podemos decir, esto sucede muy a menudo, pero; ¿Por qué se comete constante este error entre los creyentes?, porque el buscar de Dios, su guía y aprobación; no la encontraremos en sociedad, no las encontraremos en grupos, no las encontraremos en pasatiempos o acciones, las encontraremos exactamente donde Dios nos ha sometido ante una autoridad, en el hogar.
Es cierto, que en la congregación escuchamos las prédicas y demás, sin embargo, Jehová; nos ha puesto como iniciativa y búsqueda de su presencia en nuestros hogares con nuestras familias.
Hermanos, estamos deseosos de sentir la presencia de Dios en nuestras vidas; sin embargo, ¿que estamos haciendo para llegar a tener ello? Dios nos ha dado varias armas para nuestra protección, las estas usando adecuadamente.
Una de las maneras en que podemos sentir que la presencia de Dios está con nosotros, es otorgándole un tiempo de reflexión en su Palabra, un tiempo de oración en familia, un tiempo de ayuno; de esa manera, demuestras que realmente quieres estar ante la presencia de Dios, y si ahora no haces nada de ello.
Crees que Dios te bendecirá sin estas frío y apático, ante sus normas y estatutos. Hermanos no le demos la espalda a Dios, él nos ama y quiere que vivamos para siempre, solo espera de ti, fidelidad. Demuestra que anhelas tener a Dios en tu vida, usa su autoridad y ejércela, para nutrir a los tuyos.
Tercero: “…Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz…” Nuevamente Asa realizó algo muy inteligente, levanto la defensa de su Pueblo.
En la antigüedad, las murallas eran señal de fortaleza y prestigio, lo que intento decir, es que; no debemos permitir que las aflicciones, los problemas y las tribulaciones lleguen y nos sometan al punto de no dejarnos, lo que invito hacer es prepararnos antes de que lleguen. De esa manera, sabremos defendernos de las embestidas demoníacas.
Actualmente no estamos preparados para resistir los ataques del enemigo, y cuando llegan somos tan frágiles que caemos derrotados, sin oponer mucho esfuerzo, esto nos puede llegar a suceder porque dejamos de orar con fe, o porque solo buscamos congregarnos cuando estamos de ánimo o de tiempo disponible. Un cristiano separado, es como un presa a la merced del cazador, solo, es cuestión de tiempo para que llegue a sucumbir.
Algo que debemos hacer hincapié en cada tiempo de predicación, es que en este mundo existe un personaje realmente malo, que nos odia y que no busca nuestra salvación; sino, nuestra perdición. Este personaje es Satanás, junto a su ejército de demonios, intentaran una y mil veces, hacernos sucumbir ante el pecado, ante la inmoralidad, ante la lujuria, ante nuestros deseos carnales, ante nuestro egoísmo, ante nuestras propias tentaciones.
Satanás, hermanos; nunca nos dirá que la lujuria o la fornicación están mal, él te dirá, si tu cuerpo te pide, porque no hacerlo, el jamás te dirá que eso está mal; sin embargo; nunca, escucharas decirlo, lee la Biblia porque es un mandato divino.
Todo en esta vida se somete a una preparación antes de someterse a hacerlo, un deportista tendrá que someterse a una disciplina alimenticia, a una lista rigurosa de actividades y ejercicios, para tratar de tener un oportunidad al momento de competir, es decir; que necesita prepararse si quiere ganar; de la misma manera, los cristianos debemos prepararnos, como Dios lo ha escrito en su Palabra, para tener una oportunidad de ganar. Porque digo una oportunidad, porque dependiendo como tú te preparares, sabrás el grado de fortaleza que tienes para resistir los dardos del diablo. ¡Prepárate ahora!
El resultado de estos tres pasos produce satisfacción en nuestras vidas como la paz y el gozo. “…Dijo, por tanto, a Judá: Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres, puertas y barras, ya que la tierra es nuestra; porque hemos buscado a Jehová nuestro Dios; le hemos buscado, y él nos ha dado paz por todas partes. Edificaron, pues, y fueron prosperados.”
Hermanos deseo aclararles que el tener prosperidad podría sonar como sinónimo en términos financieros, sin embargo; la prosperidad es un término mucho más grande y amplio, el cual no se enfoca en las cosas materiales, sino que lo hace a nivel espiritual.
Si buscamos el significa de la palabra prosperidad, encontraremos que significa: buen direccionamiento de los sucesos o superación en lo que se comienza u ocurre. La prosperidad que Dios ofrece como dádivas, son aquellas que eliminan angustias, pesares y preocupaciones.
Es cierto, decir que la opulencia que poseamos ha sido una bendición, sin embargo; no es permanente. Te invito a que mires en tu alrededor y des gracias cada día, agradécele a Dios por el éxito que tienes y por darte su dirección, la cual no permite distanciarte de su Presencia.
Conclusión:
Todo lo que hemos estudiado, lo hemos fijado en 3 pasos, los cuales nos conducirán a una relación duradera, fortificada y prospera. Es preciso recordar que cada paso, nos dio una enseñanza y que esa lección, debe perdurar en nuestras vidas para siempre.
No olvidemos que debemos eliminar lo que desagrada Nuestro Padre Celestial, también, que Dios nos ha dado su autoridad para usarla para unión y fortificación, y que desconocer que Dios nos habla por medio de su Espíritu Santo no está en sus convicciones y mandamientos.
Recordemos lo que hizo el Rey Asa, aunque su padre convirtió a su Pueblo en una ciudad idólatra y hereje, él no siguió sus pasos, él hizo todo lo contrario, busco a Dios, destruyó lo que atentaba contra la pureza de Dios, estableció nuevamente los mandamientos y estatutos al Pueblo, tal como Dios deseaba, y fortificó la ciudad en tiempo de paz y prosperidad.
Hagamos como Asa y sirvamos para los propósitos de Dios, no del hombre; y aunque el pueblo se levante y no esté de acuerdo, la Palabra de Dios es más fuerte y nos dice lo que debemos hacer, aunque a los nuestros les desagrade. Obedece a Dios, cíñete en su camino y recibe sus bendiciones cada mañana.
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