Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Prédica de Hoy: El poder del enfoque – Parte 1
Base Bíblica: 1 Reyes 19:19-21; 2 Reyes 2:1-11.
Introducción
Para comenzar esta prédica cristiana, resulta conveniente mencionar el significado de la palabra enfocar. Según el DRAE, una de las acepciones de la palabra enfocar es: dirigir la atención o el interés hacia un asunto o problema desde unos supuestos previos, para tratar de resolverlos acertadamente.
Pensando en el significado de enfocar, y contrastándolo con la sociedad en la que vivimos, podemos concluir que vivimos desenfocados, o por lo menos, enfocados en cosas que no valen nuestra atención.
Vivimos en un mundo lleno de distracciones y entretenimiento que, de no percatarnos, pueden desenfocarnos de la misión que Dios nos ha dejado en esta tierra. En algunos países de habla hispana, hay un dicho popular que expresa: “el que mucho abarca, poco aprieta”; haciendo referencia a que enfocarse en distintas actividades disminuye la efectividad con la cual se llevan a cabo esas actividades.
En el ámbito deportivo, vemos que los jugadores profesionales se enfocan en un sólo deporte, debido a que enfocarse en una sola disciplina deportiva los ayuda a ser más efectivos, y eficaces en ese deporte determinado, lo que a la larga, le traerá mejores resultados. Dirigir nuestra atención a lo que Dios quiere, nos hará ser cristianos más fructíferos, y productivos, que a la larga, es lo que todos queremos. Por esta razón, esta prédica cristiana tiene por titulo el poder del enfoque.
El poder del enfoque – Desarrollo.
Esta predicación se basa principalmente en la relación que existió entre dos grandes profetas que encontramos en la Biblia, como lo son Elías y Eliseo.
Estos dos profetas, fueron hombres usados por Dios de forma poderosa y asombrosa, y es en esa relación maestro- discípulo donde encontramos como el poder del enfoque fue una clave para que Eliseo pudiese recibir de Elías todo aquello que necesitaba para cumplir la misión que Dios le encomendó aquí en la tierra.
Es en la vida de Eliseo, y su relación con Elías, de donde extraigo tres enseñanzas sobre el poder del enfoque. Son tres consejos que pueden llevar su vida específicamente al lugar que Dios quiere llevarla. En esta ocasión, estudiaremos el primer consejo, para luego compartir los otros dos consejos en la segunda parte de esta prédica cristiana.
En 1 Reyes 19:19-21, encontramos lo que ocurrió cuando Elías fue a buscar a Eliseo para que fuese profeta en su lugar.
Al leer este pasaje de la Biblia, aprendí el primer consejo que es el siguiente:
I. El poder del enfoque: Enfócate en tu llamado.
Todos los que hemos creído en el Jesucristo, y lo hemos hecho nuestro Señor, es porque fuimos llamados por Dios para eso (Romanos 8:30). Pero ese no es el único llamado que Dios nos ha hecho. Dios nos llama ser sus hijos, pero también nos llama a que le sirvamos (Salmos 2:11).
Particularmente pienso que cada persona ha sido creada por Dios con las capacidades, con los talentos, y con la sabiduría para llevar a cabo una tarea específica que Dios ha determinado desde antes de la fundación del mundo. El Salmo 138:8 dice que Dios tiene un propósito para cada persona, el asunto es saber cuál es ese propósito.
Aunque todos formamos el cuerpo de Cristo, no todos tenemos la misma función (Romanos 12:4). Es por esto que entendemos que cada quien ha sido llamado por Dios a realizar una tarea.
Algunos son llamados a servir dentro de la iglesia (pastores, predicadores, maestros de la palabra, entre otros), algunos son llamados a servir fuera de la iglesia (empleos, trabajos, oficios en distintas organizaciones), y otros han tenido el privilegio, y la gran responsabilidad de servir a Dios tanto dentro como fuera de la iglesia.
Lo cierto es que cada persona fue llamada por Dios para hacer algo, y una gran clave para vivir con éxito es enfocarnos en aquello que Dios quiere que hagamos.
En el caso de Eliseo, estaba siendo llamado por Dios para ser su portavoz en lugar de Elías. Ese era el llamado que Dios le estaba haciendo a Eliseo, pero no era algo fácil de aceptar por las cosas que había que dejar.
Cuando leemos el pasaje bíblico con detenimiento, entendemos que Eliseo (o la familia de Eliseo) era una familia con una buena posición económica.
Dice la Biblia que Eliseo estaba arando con doce yuntas de bueyes, y esto quiere decir que el terreno donde trabajaba era grande, y no solo eso, dice que que Eliseo tenía la última que, en otras traducciones, implica que era él el que las dirigía.
Sin embargo, a pesar de tener una correcta posición social, Eliseo dejó los bueyes por seguir a Elías, por seguir el llamado que Dios tenía para el. Esto solo lo puede hacer alguien que está enfocado en lo que Dios quiere.
II. El poder del enfoque – Enfocate en brillar
Hay algo que necesitamos entender y es que, aunque Dios nos llamó a brillar fuera de la iglesia en otras actividades (como el arte, los deportes, los negocios, nuestros empleos, y otras áreas de influencia), hay otras personas a las cuales Dios ha llamado específicamente al ministerio. Hay personas que Dios llamó y está llamando para trabajar en su obra, pero lamentablemente se han negado a seguir el llamado de Dios.
Hay personas que tienen talento para predicar, para enseñar, para cantar, y servir en la iglesia, pero no han decidido aceptar el llamado de Dios por seguir dirigiendo su negocio. A estas personas les recomendaría lo siguiente: enfócate en tu llamado, aunque no le venga bien a tu negocio. El problema, es que muchos no saben cual es su verdadero negocio.
En Lucas 2:49, Jesús dijo que en los negocios de su Padre le era necesario estar. La pregunta para nosotros sería: ¿estamos en los negocios de nuestro Padre, o en nuestros propios negocios? Sería sabio enfocarnos en el llamado que Dios nos ha hecho.
No digo que todos los cristianos deberían renunciar a sus empleos para trabajar en la obra porque no creo que sea así, pero cada cristiano debe tomarse el tiempo para pensar seriamente a que Dios le llamó. Seguramente, no todas las personas han sido llamadas a ser pastores, a predicar, a servir a Dios desde el púlpito, pero hay unas que sí fueron creadas para trabajar en la iglesia, pero hoy están dirigiendo bueyes.
Todos los creyentes en Dios deberíamos preguntarnos si lo que estamos haciendo hoy es aquello por lo cual Dios nos alcanzó. El apóstol Pablo dijo en su carta a los Filipenses que, aunque no era perfecto, proseguía luchando para ver si lograba asir aquello para lo cual fue asido por Cristo. De forma similar, Dios nos tomó de entre millones de personas, para hacer algo en particular.
Cada uno de nosotros ha sido llamado de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9) para hacer algo para el reino de Dios, y si no estamos haciendo aquello para la cual nos llamó Dios, entonces todavía estamos a tiempo de enfocarnos en el llamado.
Cuando leía este pasaje bíblico, y reflexionaba para escribir esta prédica, me hice la siguiente pregunta: ¿qué necesidad tenía Eliseo de dejar todo por seguir a Elías? Si Eliseo tenía todo lo que hoy anhelamos, tenía una buena posición social, tenía dinero, tenía una ocupación. Pero Eliseo tenía la necesidad de colocar el llamado que Dios le hizo antes que cualquier cosa.
III. El poder del enfoque – Primero Dios
Es necesario recordar que Dios debe tener siempre el primer lugar, y no nuestros negocios. Que Dios debe tener siempre el primer lugar, incluso por encima de nuestras familias. Hay personas que enseñan que la iglesia es el primer ministerio, y quizás es cierto, pero hay que entender algo: Dios está primero que el ministerio.
Eliseo dejó todo por seguir el llamado de Dios, incluso dejó a su familia por cumplir con la misión que Dios había determinado para él. Tristemente, hay personas que, por su familia, dejan de lado el llamado de Dios. Personas que son llamados por Dios para trabajar en su obra, pero su pareja, sus hijos, o algún otro familiar, le impiden aceptar el llamado de Dios.
En Mateo 6:33, Jesús dijo que mientras busquemos primero el reino de Dios y su justicia, todo lo demás sería añadido. Una vida enfocada en el llamado de Dios, va a producir éxito en las otras áreas de nuestra vida.
Así como no está bien descuidar a su familia por el llamado de Dios, está peor que usted descuide el llamado de Dios por su familia; porque descuidar la tarea que Dios te encomienda, es aborrecerle.
En Josué 24:15, encontramos una de las declaraciones más contundentes que una persona puede hacer con respecto al servicio a Dios. Josué dijo que a pesar de lo que decidieran los demás hacer, él y su familia servirían a Dios.
Hay que entender que el llamado que Dios nos hace, involucra a nuestra familia. Eso es lo que Dios quiere de nosotros, que pongamos también a nuestra familia a su servicio, y no dejemos de lado el llamado que Él nos hace.
En Lucas 14:26, Jesús dijo que si alguien no aborrece a su familia, e incluso hasta su propia vida, no podría aceptar el llamado a ser su discípulo. Cuando leemos esto podemos preguntarnos: ¿Dios quiere que yo aborrezca a mi familia?, y la respuesta sería no; lo que Jesús nos dice en este versículo es que nuestro amor por Dios, y el deseo de ser su discípulo, debe estar por encima de cualquier otro sentimiento, cualquier otro anhelo, y cualquier otra persona.
IV. El poder del enfoque – Enfocate en tu llamado
Cuando nos enfocamos en nuestro llamado como lo hizo Eliseo, somos capaces de obedecer a Dios cueste lo que cueste. Hubo otras personas en la biblia que aceptaron el llamado de Dios, a pesar de que ello significara abandonar todo lo que ellos conocían, y tenían por seguro.
En Génesis 12, se nos narra la historia de Abraham, a quien Dios llamó a dejar su tierra, y dejar a su familia. Cuando nos colocamos en los pies de Abraham, puede ser una decisión bastante difícil de tomar. Sin embargo, Abraham lo hizo confiando en la promesa que Dios le hizo, y por ello hoy la biblia le reconoce como amigo de Dios (Santiago 2:23).
Es posible que Dios nos mande a separarnos de nuestros familiares, y de nuestro entorno, porque sabe que estos podrán convertirse en un obstáculo para cumplir esa misión que Él tiene para nosotros. En Éxodo 3, encontramos el llamamiento de Moisés.
El pasaje narra la asombrosa zarza ardiente que no se consumía, desde la cual Dios le habló a Moisés. En Éxodo 3:10, Dios le hace el llamado a Moisés para que fuese el libertador del pueblo de Israel.
A partir de ahí, vemos como Moisés iba colocando varias excusas para no acatar el llamado de Dios. Sin embargo, Dios siguió insistiendo con Moisés, aunque hubiese sido más fácil llamar a otro.
Es muy probable que nosotros actuemos como Moisés, cuando Dios nos llama a hacer algo. Puede ser que no confiamos en nuestras capacidades, o pensamos que somos muy jóvenes, o incluso podemos llegar a creer que no somos dignos de tal responsabilidad.
A pesar de todas estas razones que pudiesen tener algo de lógica, entendamos que si Dios nos llama es porque ya Él colocó todo lo que necesitamos para cumplir con la misión que nos encomendó, y si somos renuentes a aceptar Su llamado, seguirá insistiendo como lo hizo con Moisés. Que estés leyendo esta prédica cristiana, es una muestra de ello.
Son muchos los casos que aparecen en la biblia sobre personas que lucharon por aceptar el llamado que Dios les hizo. Moisés, Gedeón, Saúl, Jonás, Jeremías, son algunos casos emblemáticos sobre la lucha interna que enfrenta cada persona al momento de decidir acatar el llamado de Dios. No osbtante, a pesar de sus debilidades, de sus dudas, y de sus formas de ser, aceptaron el llamado de Dios.
Conclusión.
Eliseo fue un ejemplo de cómo enfocarse en el llamado que Dios te hace trae realización a tu vida. Nunca serás tan feliz, como cuando te enfocas en la misión que Dios determinó para ti.
Nuestro Señor Jesucristo, dijo en la cruz: consumado es (Juan 19:30). Fue la forma de decir que la misión que el Padre le encomendó había sido completada con éxito. Esto es el resultado de vivir enfocados en lo que Dios quiere, es la manifestación del poder del enfoque.
En la siguiente prédica cristiana, seguiremos meditando acerca del poder del enfoque, específicamente en la vida de Eliseo, y sobre cómo enfocarnos en la misión que Dios tiene para nosotros puede ayudarnos a vivir de forma plena y satisfactoria.
Bendiciones.
© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.






