Estar alertas ante la tentación

Raimundo Linares

Updated on:

Estar alertas ante la tentación

Predicas Cristianas

Prédica de hoy: Estar alertas ante la tentación

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: 1 Pedro 5:8

Introducción

“El corazón quiere lo qué el corazón quiere”, una frase popular y aparentemente inocente, pero capaz de acarrear consecuencias nefastas. ¿Qué pensaría Jesús respecto a ella?

¿No podemos decidir lo qué quiere nuestro corazón? ¿Estamos a la merced de nuestros deseos? Pensar de ésta manera sería ignorar la existencia del pecado y la tentación.

Una buena parte de los pecados mas comunes se cometen detrás de un “error”, por falta de conocimiento ó porque el mundo los ha normalizado al punto de no ser considerados “pecado”. Por ello la experiencia humana, sí no estamos bien sujetos a la voluntad del Padre, puede verse repleta de tentaciones.

¿Es difícil saber cuando estamos siendo tentados? Dios hace una buena diferencia entre el bien y el mal, debemos ser responsables para hacer uso de un juicio qué se ajuste a su palabra. Aquí no existen los grises, no hay pecados justificados.

¡Debemos estar alertas! Abrir bien la mente y los ojos, entender qué no todo es bueno y qué lo qué quiere nuestro corazón no siempre es conveniente. ¿Cómo podríamos saberlo? Pues nuestro maravilloso Seños nos lo ha enseñado de antemano y hoy es momento de escucharlo y despertar.

I. Estar alertas ante la tentación – significado de tentación

1. El cuerpo es débil (Mateo 26:41)

La tentación es acción del impulso qué nos lleva pecar. Significa tener la oportunidad de hacer el mal. Podemos recibirla ó no. Muchas veces éste cuestionamiento ni siquiera se hace, sino qué inertemente el pecado ocurre, pero lo qué debemos tener claro es que siempre Dios nos pone una salida.

¿Por qué algunas veces pasa tan desapercibido? Justamente porque viene disfrazada de buenas intenciones, para llegar hasta la médula de algo qué parecía ser sólido.

Por ejemplo, una fiesta llena de amigos en dónde hay excesos de alcohol y mas sustancias peligrosas, se disfraza de celebración y compartir. La carne sucumbe ante lo qué parece bueno, pero termina haciendo estragos en nosotros. ¿Será esto imposible de dominar?

2. Naturaleza pecaminosa (Romanos 13:14)

La palabra de Dios nos advierte sobre la naturaleza pecaminosa de la carne. Para ella es mucho mas fácil hacer el mal y volverse esclava del pecado, pues esos actos están revestidos de un placer qué tan rápido cómo viene, se desvanece.

Nuestro cuerpo por sí solo está expuesto constantemente a la tentación. Esto tiene qué ver con procesos químicos liberados mediante nuestras hormonas de forma instantánea. Parece sencillo y eficaz.

Pero ¿vale la pena hacernos por un minuto de sensaciones? ¿el pecado es la única felicidad posible para nuestro cuerpo?

En realidad hay muchas maneras de liberar esas mismas hormonas, pero con impacto positivo a largo plazo. Es necesario de estar alertas para advertir qué nuestro cuerpo puede engañarnos y qué aquello qué se disfraza de “necesidad” en realidad es una tentación.

II. Estar alertas ante la tentación – Resistir

1. Existe un límite (1 Corintios 10:13)

Dios no permite qué seamos tentados mas de lo qué podemos resistir. Es decir qué con una tentación, también hay una salida posible. Él no nos deja sin opción, sino qué es fiel sí en esos momentos lo buscamos y oramos de corazón pidiendo salvación.

Sí pensamos qué la tentación nos sobrepasa, significa qué debemos aumentar nuestra fe en la constancia. Pues aunque el cuerpo sea débil, el espíritu es mucho mas fuerte y los deseos espirituales solo pueden ser abastecidos por el Padre.

No debemos sentir culpa por ser tentados, pues la Biblia nos advierte de esto; sino alegrarnos de qué Dios nos ha dado la fuerza suficiente para resistir la tentación..

2. La corona de la vida (Santiago 1:12)

Un estado de alerta constante, oraciones motivadas por la fe y sacrificio para Dios, renuevan y limpian nuestro espíritu, acercándonos mas a su amor. Cuando entramos en éste estado de intimidad, se vuelve mas complicado qué nos sintamos atraídos a pecar.

Sin embargo por ello existe la tentación, para engañar y destruir. Pero la fuerza qué Jehová nos da para salir victoriosos tiene su recompensa, es la corona de la vida, una promesa de amor y eternidad.

Parece paradójico creer qué alguien elija un pequeño lapso de satisfacción, a pesar de qué le cueste la salvación. Dios quiere qué nuestra fidelidad a él sea tan inmensa al punto de no dudar ni un minuto. Esto es posible cuando abrimos nuestro corazón y dejamos qué se manifieste su voluntad.

3. Estar alertas ante la tentación y preparados (Efesios 6:13-20)

Debemos transitar el mundo sabiendo qué vamos a ser tentados. Es un hecho verídico qué no desaparece por ser ignorado, sino qué al contrario, aumenta las posibilidades de qué nos dejemos engañar.

Jehová nos da la armadura para prepararnos y nos ayuda a cada día hacernos mas fuertes. Esa seguridad se adquiere entrenando la fe, en un encuentro personal constante y firme a través de ayuno y oración.

Un pilar fundamental para estar atentos es la iglesia. Cuando tenemos una familia qué nos cuida y nos advierte, nuestro corazón se aviva para honrar al Padre y él se convierte en nuestra máxima prioridad.

Él nos ha dado todos los recursos, pero también nos ha dado libertad para decidir lo qué nos conviene, aquello qué él tiene preparado sí le seguimos y somos fieles.

III. Estar alertas ante la tentación – Tentación de Jesús

1. Ejemplo de fe (Mateo 4:1-7)

Todo lo qué sabemos de Jesús , a través de la palabra de Dios, es conocimiento de muchísimo valor. Él tuvo un cuerpo igual de susceptible qué él nuestro, un contacto sumamente intimo con Dios y una fe incommensurable qué lo diferenció como el hijo del Rey.

Jesús, aún con su condición humana, sufrió gran tentación por parte del diablo. Es necesario entender qué no es Dios quién pone las tentaciones nuestro camino. Él es quién nos ayuda a resistirlas. Jesús lo sabía y por ello no sufrió decepción o tristeza, sabía qué estaba siendo probado y qué la recompensa sería mayor al no acceder ante el pecado.

La palabra nos cuenta qué después de ésta batalla espiritual, los ángeles le servían. Éste es el mejor ejemplo para saber qué no estamos solos. Ante la tentación recibimos ayuda de Dios y somos capaces de resistir porque él nos da la fuerza para hacerlo.

Conclusión

Sabemos qué a través de la fe hemos vencido al pecado. Mientras vivimos en éste mundo de la mano de Jehová, lo vencemos todos los días y por ello también somos tentados.

¿Sí estamos mas cerca de Dios seremos menos tentados? Todo lo contrario, entre mas firmes nos encontramos, mayor será la batalla qué tengamos qué combatir.

Recordemos qué la palabra Santa nos explica qué se trata de una batalla espiritual, en donde en lugar de misiles, habitan principados y potestades. Por ello solo podemos ganarla mediante el poder de Dios.

No hay nada qué temer. Sí, vamos a ser tentados, pero para éste punto ya conocemos lo suficiente cómo para no caer en trampas qué desean alejarnos de Dios. Él jamás nos olvida y en donde lo llamemos de corazón, su presencia se manifiesta en defensa nuestra.

¿Aún pensamos qué realmente no podemos decidir nuestros deseos? El corazón no se dirige por sí mismo. Nosotros debemos tener la voluntad suficiente para dejar qué sea el Padre quién lo dirija, y a través de la obediencia salir siempre victoriosos de cualquier prueba qué se interponga en nuestro camino.

© Raimundo Linares. Todos los derechos reservados.

Predicas Bíblicas.. Predicas Cristianas Escritas

Ayúdenos a predicar la palabra de Dios compartiendo el URL de nuestro portal con sus amistades, seres queridos, y conocidos en la redes sociales. Obremos juntos para el Señor.

Raimundo Linares
Autor

Raimundo Linares

Siervo de Jesucristo y amante de la palabra de Dios. Me gusta redactar prédicas cristianas para la gloria de Dios. Saludos y bendiciones desde Caracas, Venezuela.

Deja un comentario