Le sirvo a Dios

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Le sirvo a Dios

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Le sirvo a Dios

Como vemos en muchas predicas cristianas, el llamado de Dios requiere compromiso y obediencia en la vida del creyente.

Introducción

En la práctica espiritual, nombrar a Dios tiene algo de importancia, congregarse tiene mayor importancia, pero ofrecer nuestro servicio al Señor y a la Verdad tiene la máxima importancia pues este es medio para lograr el crecimiento espiritual.

Cuando una persona comienza con la práctica espiritual, a pesar de que ore mucho, o medite en la palabra de Dios, sus pensamientos se concentran en su propio futuro.

Pero a medida que va experimentando los beneficios de la práctica espiritual, se da cuenta del beneficio puede tener en la vida de otras personas, o en su familia, y que es mayor aun que el propio, esto es lo que lleva a dedicar más tiempo al servicio de Dios, mientras sigue creciendo en su propia vida espiritual.

Dios desea que la humanidad crezca espiritualmente pues así la Palabra prevalece sobre el mundo ya que “el mundo entero está bajo el maligno” 1 Juan 5:19, y el mal se reduciría.

Cuando servimos a Dios y cumplimos la misión que Jesús nos dejó: “Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” Mateo 28:19-20, promovemos el crecimiento espiritual de la humanidad, y Dios nos llena de Sus bendiciones.

Leamos la palabra de Dios

“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre. Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero”. Juan 5:30-32:

Le sirvo a Dios

En la vida cristiana, el servicio a Dios es muy importante, tan importante como la actitud con la que lo ofrecemos, para que haya crecimiento espiritual.

Dios nos ha dado todo, nuestra vida, nuestra familia y todo lo que decimos que es nuestro, y si alguien nos da tanto, debemos ser agradecidos.

Servir a Dios es una forma de manifestar esa gratitud, donde además obtenemos mucho más, incluyendo crecimiento espiritual, paz, y también crecimiento en el amor de Cristo; y como todos tenemos talentos y recursos que Dios nos ha dado, una forma de crecer espiritualmente es poner estos talentos y recursos al servicio de la obra de Dios.

Muchos creen que servir es estar en el altar, pero también puedo servir a Dios en mi matrimonio si perdono y sigo amando a mi pareja aun cuando me ha ofendido.

Puedo servir a Dios en el trabajo cumpliendo mi responsabilidad a pesar de que los demás no lo hagan; podemos servir a Dios sirviendo a las personas, especialmente a las que tienen alguna limitación; debemos entender que también le adoramos sirviéndole.

Ahora, cuando piensas en servir a Dios, ¿piensas que el servicio se hace por deber?

Si lo haces, las acciones están, pero la motivación no viene del corazón; para los que siguen a Jesús, servir no es un deber que debemos cumplir para mantener nuestra condición, los cristianos procuran ser siervos de Dios para honrarlo y glorificarlo porque creen lo que ha hecho por ellos:

“solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros” 1 Samuel 12:24.

Creo que todos tenemos claro lo que es servir y que Dios quiere que le sirvamos, pero que le sirvamos de corazón, que lo hagamos bien, que lo hagamos con gozo diciendo como el salmista: “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón” Salmos 40:8, pues Cristo nos dejó el ejemplo, ya que “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” Mateo 20:28,

“ahora, pues, …, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?” Deuteronomio 10:12-13.

Le sirvo a Dios

Servir a Dios es entrega y lealtad, es mostrar adoración, obediencia y respeto, “más a Jehová nuestro Dios serviréis, y el bendecirá, tu pan y tus aguas” Éxodo 23:25, ya que los que sirven a Dios, serán protegidos y bendecidos por el Señor, “no apartará de los justos sus ojos; Antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre, Y serán exaltados” Job 36:7, por lo tanto, “decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos” Isaías 3:10.

La realidad es que Dios no necesita que nosotros le sirvamos ya que puede hacer cualquier cosa por sí mismo, por lo que nuestro servicio sólo magnifica quién es Él, entonces mi servicio pondrá a Dios en el centro para dirigir a otras personas hacia Dios al mostrarles su amor, de manera que para poder servir a Dios, debemos conocerlo.

Ser un servidor de Dios implica madures espiritual y responsabilidad ya que a través de ese servicio representamos a Dios en el mundo, por lo que además debe conocer la palabra de Dios:

“mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad” 2 Timoteo 3:16-18

Por lo tanto, todo cristiano debería llegar a esta condición en la obra del Señor con lo que se evitaría problemas y fracasos en la vida cristiana.

Pero no debemos olvidar que todo servidor de Dios siempre está en peligro espiritual y no debe descuidar lo que ha recibido de parte de Dios siguiendo falsos maestros, que cegados por el orgullo tratan de mezclar la mentira con la verdad, ofreciéndose para opinar y enseñar sobre cualquier tema para confundir, engañar y llevar a la perdición a los siervos y siervas de Dios, falsos maestros a los que Pablo considera ignorantes, pues no saben nada pero pretenden ser conocedores:

“queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman” 1 Timoteo 1:7

Además, se complacen en contender para demostrar sus conocimientos, están enfermos espiritualmente y han perdido todo equilibrio de las cosas y no exponen la palabra de Dios para glorificar al Señor.

Estas personas se extravían de la verdad y se atormentan con sus propias desviaciones que les generan todo tipo de dolores, disgustos, angustias, peleas y necesitan un tratamiento espiritual de restauración como cualquier otro pecado, aunque muchas veces se hace muy difícil porque les falta humildad para reconocer su estado de espiritual.

Lo que un cristiano sigue es lo que lo identifica como una persona verdaderamente nacida de nuevo ya que lo que pretende alcanzar es lo que está dentro del corazón, y es por lo que va a luchar, es por lo que va a seguir la justicia divina que es Cristo, y no la justicia humana, “estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia” Efesios 6:14

Se reviste de ella, “tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos” Salmo 132:9; es un arma suya, “en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra” 2 Corintios 6:7; y predica la justicia, “al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré” Hechos 24:25; con lo cual agradamos a Dios, “sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia” Hechos 10:35

Recordemos que Dios siempre bendijo a los hombres justos y los coloco en lugares de eminencia dentro del plan divino pues Dios necesita para su obra hombres justos.

Un cristiano nunca deja de tener en cuenta que toda su vida debe ser vivida en la presencia de Dios.

Por lo que todo siervo o sierva de Dios debe mantener una vida de fe, ya que es el fundamento de la vida espiritual como también del ministerio, es lo que nos sustenta a cada cristiano en la lucha, siendo la guía al triunfo en todas ellas, es por la fe que el cristiano vence al mundo, “porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” 1 Juan 5:4-5

Resiste al diablo, “al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” 1 Pedro 5:9, y lo vence, “sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno” Efesios 6:16.

Por la fe el cristiano es sostenido, “hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes” Salmo 27:13; para alcanzar buen testimonio, “porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos” Hebreos 11:2, hasta el fin de la carrera y llegar victoriosos.

Pero para esto debemos tener paciencia, “antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias” 2 Corintios 6:4

La paciencia es la resistencia, es la perseverancia en medio de las pruebas, lo que no significa centrase en ellas y soportarlas dejando que las cosas sigan como vienen ya que es la firme constancia en la fe que nos lleva a la conquista y a vencer al mundo, lo que nos lleva a una vida de acción estando firmes en medio de los problemas que nos golpean y nos quieren hacer caer, demostrando ahí la diferencia de un cristiano maduro o inmaduro.

Y finalmente, el servidor de Cristo se llena de Su amor, pues el amor debe ser el motor de todo siervo y sierva de Dios para llevar adelante una tarea eficiente ya que en el amor se encierra toda la ley, 1 Corintios 13:1-8.

Esta es la verdad de la palabra de Dios, si eres uno de los que no le están sirviendo a Dios, es hora de que te arrepientas y comience a servirle, Cristo te ama y te está llamando, pero no lo dejes para mañana, porque mañana puede ser demasiado tarde, entonces, “servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo” Salmo 100:2.

© Luis Coria. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas.. Predicaciones Cristianas Escritas

Este tema puede profundizarse aún más a través de nuestros estudios bíblicos, donde exploramos con mayor detalle la enseñanza de las Escrituras.

Luis Alberto Coria
Autor

Luis Alberto Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, soy un Pastor jubilado. Estoy casado con Nora Griselda Correa; tenemos cuatro hijos. Tuvimos una iglesia en Córdoba, Argentina, que formaba parte del ministerio El Nuevo Pacto. Somos fieles seguidores de la palabra de Dios.

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