El príncipe que quiso ser esclavo

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Textos clave: Hebreos 11:1; 11:23-29. Éxodo 1-14. Lucas 9:28-31. Números 12:3

Objetivo: Que bajo cualquier circunstancia nuestra fe y confianza en Dios sea firme. Que dependamos de él para tomar cualquier decisión y estemos dispuestos a hacer lo que el señor nos diga. Que en vez de quejarnos podamos ayudar a una multitud que necesita de Dios.

INTRODUCCIÓN

Las lágrimas de todos brotaban por las mejillas, un sentimiento general de tristeza mezclada con un poco de alegría invadía al grupo. Paola que había sido una de las mejores amigas de Odely, que había estado con ella en esos momentos de alegría y felicidad, pero también en esos momentos de tristeza, intentaba calmar su llanto sin tener éxito.

Tantas experiencias vividas juntas, tantos buenos momentos que disfrutaron y en ese momento debía partir. ¿Por qué tienes que hacerlo? ¿Por qué mejor no te quedas? Eran preguntas que todos sabían la respuesta.

La situación en aquel lugar no era buena, ella y su madre deseaban tener mejor vida y allí no lo lograrían. La decisión estaba tomada y no había vuelta atrás.

Una escena triste que a muchos de nosotros nos ha pasado hoy en día es el despedir a algún familiar o amigo que se va a vivir a otro lugar lejano. Al parecer a nadie le agradan las despedidas, es un sentimiento de tristeza porque ya no estaremos juntos a aquella persona que amamos.

Para tomar una decisión como esta se requiere de sabiduría,  tiempo y determinación, el panorama es incierto y no se sabe que puede ocurrir en esa nueva vida.

El personaje bíblico de hoy tuvo que  tomar una decisión parecida, solo que más difícil. Más que solo partir a otro lugar y dejar a todos sus amigos y familiares, era dejar una vida de un príncipe para vivir una vida de esclavo, ¿quién en su sano juicio haría tal cosa?

Tomar una decisión acertada no es fácil, se requiere de mucha cordura y sabiduría, pero en este caso todo indicaba que lo más sabio era quedarse en donde estaba con sus familiares y amigos y seguir viviendo esa vida de príncipe.

Este joven parecía tenerlo todo, no le faltaba nada, lo que él quería se lo llevaban a donde lo pedía, era atendido por siervos que cumplían todas sus órdenes y  lo que él deseara.

Riqueza, comodidad, seguridad; todo lo que muchas persona desean él lo tenía. Era un príncipe y prefirió ser esclavo ¿Saben a quién me refiero? A Moisés, fue capaz de doblegarse ante Dios y su decisión fue que se haga ¡como tú digas!

DESARROLLO

¿Qué motivos podría tener para querer irse a otro lugar si allí tenía todo lo que necesitaba?

Moisés dejó todo eso por fe (Hebreos 11:24-26).

Solo había una excusa tan grande y convincente para dejar todo lo que tenía en el palacio de Egipto y preferir ser tratado como un esclavo. La fe en Dios, es más que todo, más que cualquier cosa que podamos tener en este mundo, no hay nada que podamos tener mejor que nuestra esperanza en Dios. Si nos ponemos a analizar, al final todas las cosas de este mundo son pasajeras y tienen un fin, sin embargo el señor nos promete vida eterna y plena con él.

Pero qué difícil es para el ser humano confiar en Dios y en cosas que no ha visto, la fe para muchos es una fantasía. Si entendiéramos plenamente lo que es la fe en Dios nuestras vidas serian llenas de la bendición del cielo con una esperanza segura que nos provee paz, felicidad, alegría, amor, vida, algo que con todas las riquezas de este mundo no podremos obtener.

Vida de esclavo. Analicemos la situación y veamos como era la vida de esclavo según lo mencionado en la biblia.

Los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza (Éxodo 1:13). Esto implica que el trato ofrecido a los esclavos egipcios era fuerte y rudo, en ese entonces se utilizaba el látigo lo cual probablemente era la forma de castigar y golpear a los esclavos.

Los obligaban con rigor a toda labor del campo y en todo su servicio (Éxodo 1:14). El trabajo que realizaban era muy agotador, estaban bajo el sol desértico todo el día, y tenían que cumplir las labores del campo, llevar el riego a los campos, la agricultura, en todos los servicios que deseaba el rey Egipto, en sus construcciones y estatuas, el trabajo haciendo bloques de barro y tallando la piedra, en canteras, cargando elementos pesados, entre otras cosas que desearan los egipcios.

Los egipcios daban muerte a los hijos de los hebreos, disponían de la vida de ellos (Éxodo 1:16). No tenían la opción de decidir por sí mismos lo que querían, aun sus vidas dependían de los egipcios, ya que ellos podían matar a cualquiera de ellos sin tener ninguna consecuencia. El mismo rey había mandado a matar a todos los hijos varones de los hebreos para evitar que el pueblo hebreo creciera y se multiplicara.

Le imponían duras tareas y eran maltratados y golpeados si no las cumplían (Éxodo 2:11). Los golpes de egipcios a hebreos eran comunes, los esclavos eran tratados aun peor que a los animales.

¿Qué les parece entonces? ¿Cambiarían  la vida de príncipe por la de esclavo?

Creo que más allá de preguntarnos qué es mejor deberíamos preguntarnos el propósito, quizás el porqué y para qué de las cosas ¿Por qué Moises prefirió dejar todo el poder, la fama y las riquezas? ¿Por qué él prefirió dejarlo todo? Ya lo leímos en Hebreos 11:24. Por fe.

La verdadera razón de que Moisés estuviera vivo, de que hubiera sido salvo de las manos del faraón, de que hubiera vivido en el mismo lugar de donde deseaban su muerte, de haber tenido todo esos privilegios viviendo como un príncipe, y de luego volver para liberar al pueblo de Dios, fue la Fe (Hebreos 11:23-27)

No se en verdad cuantas situaciones de la vida te han hecho perder la fe y la esperanza. Quiero decirte que solo la fe y la esperanza en Dios son lo que nos mantiene con la seguridad de la salvación y vida. De nada vale tenerlo “todo” y no tener a Dios en nuestra vida; esto lo sabía Moises al igual que otros personajes bíblicos como Job, José, Daniel.

El mismo Job luego de haber perdido todo, su riqueza, sus hijos, su esposa, hasta su salud y quizás aun esperando la muerte dijo con seguridad “He aquí, que aunque él me matare, en él esperaré”, refiriéndose a Dios  (Job: 13:15). No hay otra opción, no hay otra salida, no hay otro camino sino Cristo Jesús, nuestra vida depende totalmente de Él, entonces, ¿Para dónde más vamos a ir?

Moisés se va de Egipto.

Comencé hablando de algunas despedidas que afrontamos y cómo alguno se ha ido a otros lugares. Moises afrontó una situación similar aunque con algunas variantes.

Tuvo que huir de Egipto para preservar su vida. Éxodo 2:15. Moisés al ver que un egipcio estaba golpeando a uno de sus hermanos hebreos y viendo que nadie lo estaba mirando se acercó y mato al egipcio. El rey nunca estuvo de acuerdo en que un hebreo estuviera en el palacio como príncipe, al enterarse de que Moisés había matado a un egipcio procuro matarlo y así librarse de él. Por lo cual tuvo que huir de Egipto, quizás sin poderse despedir de sus familiares y allegados.

Tuvo que atravesar un desierto y llegó a tierra extraña para él, a la tierra de Madián. Dios tenía un propósito con él y en aquel lugar lo siguió preparando para que cumpliera una gran misión.

Cambio de ser príncipe a ser pastor de ovejas, en medio de la naturaleza apreció las maravillas de Dios, formó su carácter y se convirtió en un hombre manso, el más manso de todos los hombres (Números 12:3).

Todos tenemos algún propósito que Dios nos encomendó que si lo colocamos en la manos de Él será de gran bendición para muchos y para nosotros mismos. No podría decirte si aquí, allá o en otro lugar es el mejor para estar, pero si estoy seguro de que donde quiera que te encuentres debes cumplir la voluntad de Dios y dejar que Él obre en tu vida.

Debes tener fe en Él y confianza plena pues no te abandonará, si así lo haces, te hará una nueva persona con un carácter impecable y limpio que lo representará a Él.

Llamado de Moisés.

El señor tiene algún propósito con nosotros y quiere que lo cumplamos, Él nos llama, así como también llamó a Moisés (Éxodo 3:4-10). Al pastorear las ovejas el Señor se apareció a Moisés en medio de una zarza ardiente y le pidió que fuera a Egipto a libertar a su pueblo.

¿Cuál es el llamado y el mandato que Dios nos dejó? Mateo 28:19-20. ¿Estás cumpliendo con esa misión? ¿Cómo respondes al llamado de Dios? Como seguidores  y discípulos de Cristo somos llamados por Dios a liberar a su pueblo de la esclavitud del pecado.

Saben que Moisés cuando recibió esta noticia sentía que no era capaz y trató de evadir esta responsabilidad. Dijo algo así: No señor, yo no se hablar, soy tartamudo, esto no es para mí. Dios nos llama a liberar a un pueblo, a ayudar a aquellos que están esclavos del pecado, a salvar a la humanidad de la muerte.

Con esa fe que tenemos en Dios de que suplirá nuestras necesidades y nos salvará debemos también llevar su evangelio al mundo que tanto lo necesita y se pierde sin esperanza. El señor promete que se ocupará de ti y nosotros también debemos ocuparnos de su obra.

Escuche alguna vez que alguien dijo que se están yendo los líderes, que hacen falta y que los que quedan deben asumir la responsabilidad. Yo digo que todos debemos ser líderes, el Señor nos llama a ser parte de su obra, no deberíamos estar tan tranquilos en las bancas pensando que asistir a la iglesia es suficiente y no hay nada más que hacer. Tenemos una gran misión y debemos cumplirla.

La fe y manifestaciones de Dios (Hebreos 11:28-29).

Por la fe en Dios Moisés vio grandes milagros y proezas, vivió las plagas sin sufrir daño alguno, cruzó el Mar Rojo en seco, libró a un pueblo de la esclavitud. ¿Cuántas cosas grandes no haría Dios con nosotros si tuviéramos esa fe?

¿Podemos nosotros tener esa fe? Jesús les decía a sus discípulos hombres de poca fe, ellos no tenían su confianza plena en Dios aunque vivían con Cristo ¿Cómo crece nuestra fe?

Si no estudiamos y estamos en las cosas de nuestro padre, no nos comunicamos con él ¿cómo pretendemos confiar en Dios si no lo conocemos?  Es necesario tener una relación continua con Dios por medio de su palabra y la oración para desarrollar la fe.

Moisés fue uno de los que están con Dios vivos en el cielo solo hay tres personas en esa condición Enoc, Elías y Moisés. Cuando Jesús fue al monte antes de su muerte en la transfiguración uno de los que apareció para motivar al salvador fue Moisés (Mateo 17:1-13), que gran privilegio. Cambió la grandeza de este mundo por la grandeza celestial.

CONCLUSIÓN

Pronto el señor vendrás y nuestra fe será probada al extremo, aún seremos amenzados de muerte, espero que en esos momentos tú fe no falte, que te hayas preparado y aferrado a Dios a tal punto de permanecer firme ante cualquier situación. El Señor ha prometido hoy hacerse cargo de ti, no solo ahora, sino por la eternidad.

Contar testimonio personal de las bendiciones de Dios en nuestra vida.

Es mi deseo cumplir con la voluntad

LLAMADO

Si observamos la situación de la gente en general nos podemos dar cuenta de que hay mucha gente angustiada y sin esperanza. Aún algunos cristianos llevan una vida incierta y tienen temores e inseguridad.

¿Qué pasa con la gente? ¿Tú cómo te sientes? ¿Estás confiado y seguro en la vida? Así como Moisés podemos estar seguros que seremos cuidados y cumpliremos el propósito de Dios en nuestras vidas si confiamos plenamente en él.

¿Estás dispuesto a colocar toda tu fe y confianza en Dios?

ORACIÓN FINAL

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