Por sí o por no

José R. Hernández

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Por sí o por no | Predicas Cristianas 2020

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Predica de Hoy: ¡Por si, o por no!

Predicas Cristianas Texto Bíblico: Daniel 3:16-18

Introducción

La vida de nosotros los creyente, los hijos de Dios, los lavados con Su sangre, es una vida basada en la fe. Y esto no es algo que aprendemos yendo a la escuela o a la universidad, ¡No! Esto es algo que se aprende día a día a través de las disciplinas cristianas.

Esto es: La oración -la lectura de la palabra -la adoración. Por lo tanto nosotros teniendo al Señor en nuestro corazón vemos la vida desde otra perspectiva, ¿por qué? Porque somos ciudadanos del cielo y en el cielo hay otra manera de ver las cosas.

Quiero compartir contigo ésta palabra que describe a unos jóvenes que se vieron en medio de una circunstancia dónde su vida estaba en riesgo. Pero su fe fue mayor que el peligro que los rodeaba.

En el famoso libro de Daniel nos encontramos de frente con la historia de 3 israelitas que fueron cautivos de su nación y fueron llevados a la fuerza a Babilonia para ser sirvientes del rey Nabucodonosor.

Ellos sobrepasaban sobre los demás en inteligencia, belleza y tenían lo más importante que hombre alguno puede tener en su vida: “tenían la presencia misma de Dios en ellos”. Sus nombres: Sadrac Mesac y Abed-nego.

La presencia de Dios es lo más importante

Ud puede que no sea millonario, ni tenga lujos, o alguna profesión destacada, o un talento sobresaliente; pero si Ud. tiene la presencia de Dios en su vida, Ud. tiene todo. Marca la diferencia en medio de la oscuridad

Éstos tres jóvenes fueron presionados en todos los aspectos de esa nación extranjera, tuvieron que aprender una nueva lengua, nuevas costumbres, nueva cultura. Y así fue. Ellos no se resistieron.

Hermano(a) nosotros vivimos en medio de un mundo alejado de Dios, en el caos total.

En éste mundo hay un idioma totalmente distinto al nuestro como hijos de Dios, hay una cultura diferente con dioses falsos así como lo había en Babilonia. Pero así como Dios permitió que estos jóvenes estuviesen allí, Dios también es quien nos mantiene en este mundo dónde vivimos.

Ellos no se resistieron a lo que ese mundo le exigía, pero fueron fieles a Dios en todo. Es decir; aunque obedecieron a las leyes terrenales de esa nación pagana, no le fueron infieles a Dios.

Eso es lo que Dios espera de nosotros. Que obedezcamos las leyes terrenales pero sin ser infiel a su palabra. Que seamos luz en medio de la oscuridad. Si Dios te puso en medio del caos, no es para que salgas corriendo, es para que brilles en medio de la oscuridad con su Santo Espíritu.

Seamos fieles aunque la muerte nos aceche

En todo el capítulo 3 se narra la historia de cuando el rey Nabucodonosor levantó una estatua de oro de él mismo para que todos le adorarán, y quién no se postrarse ante su estatua estaba condenado a muerte siendo lanzado a un horno vivo en público.

Ésta era una costumbre normal en esa nación pagana en dónde adoraban a múltiples dioses. Enseguida se reunieron personas que le tenía envidia a éstos tres jóvenes judíos y los acusaron ante el rey diciéndole: rey éstos tres Israelitas no te obedecen en nada y te faltan el respeto.

Cuando suena la trompeta mientras todos nos postramos ante tu estatua, ellos no se postran y se niegan a adorar a tu dios. (Daniel 3:10-12).

El enemigo siempre se va a levantar en contra de los hijos de Dios, y hará cualquier cosa para destruirlos, usará a personas desconocidas, cercanas, e incluso a amigos y familia para sacarnos del juego y acabar con nuestra fe.

Nos quieren hacer sentir menos porque no hacemos lo que ellos hacen. Nos llaman tontos porque siempre decimos la verdad, actuamos con rectitud, sin trampa. Esto no nos saca de nuestro enfoque porque nosotros sabemos nuestra identidad como hijos de Dios.

Luego de ésta acusación el rey enseguida los mandó a venir ante él y los entrevistó, y después de escuchar al rey, ellos muy firmemente le respondieron: rey no es necesario que te respondamos de éste asunto, nosotros no adoraremos a ese Dios, y tampoco tememos al horno de fuego, nuestro Dios nos librará de él y de ti oh rey.

Pero lo más impresionante fue lo que dijeron en el versículo 3:18Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

Esas palabra: (y si nó) Fueron las más poderosas.

Es decir; y si no nos libra del horno de fuego nuestro Dios, igual no vamos a adorar a ningún otro dios. Ellos desafiaron al rey más poderoso de aquella época e imperio. “Ellos muy firmemente se enfrentaron a la muerte por serles fiel a nuestro Dios”.

Y lo que quiero resaltar aquí no es tan sola la mano milagrosa del Señor en las distintas pruebas y batallas que como cristianos vivimos en este mundo. Quiero resaltar es la firmeza con la que dijeron en otras palabras: nosotros amamos a Dios y le adoramos en las buenas y en las malas, sea para vida o para muerte.

¿A cuántos héroes y heroínas en la fe conocemos? Esos que son afectados por una enfermedad grave, otros se convierten en mártires por la causa de Cristo, y ellos saben que van a fallecer, pero igual mantienen su fe intacta y su amor por el Señor sabiendo que la muerte los acecha.

En éste punto quiero fijar este mensaje… “a Dios se le adora y se le es fiel en la vida y ante la muerte, en las buenas y en las malas”.

Muchas veces oramos y clamamos a Dios aferrados a sus promesas para con nosotros, y cuando no pasa lo que esperábamos nos desanimamos, cuando algún hermano(a) en Cristo muere y no vemos la sanidad, nuestro corazón se frustra. Pero Dios en su soberanía hace su voluntad por encima de nuestro razonamiento.

Se fiel por si o por no

Dios espera de nosotros que le seamos fiel en cualquier circunstancia que estemos viviendo, ya bien sea en medio de una enfermedad, de una deuda, de una prueba difícil de sobrellevar. Y que podamos tener un corazón firme y declarar que aunque estemos al borde de la muerte no vamos a adorar a dioses ajenos y que seremos fieles a Él. ¡Así no seamos sanados! Él es digno de toda gloria y honra.

  • Job dijo: Jehová dio, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21)
  • Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.” (Romanos 14:8)
  • “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21)

Conclusión

Dios quiere que seamos fieles a Él en todo momento. Es facil serle fiel cuando tenemos abundancia, cuando gozamos de buena salud y de buena reputación ante los demás. Pero en medio de la necesidad económica, de la enfermedad, en medio de la muerte de un ser amado, en medio de la difamación.

Él quiere que le seamos fiel porque en medio de esas tribulaciones es dónde Él se glorifica, y si nó se glorifica, Él sigue siendo nuestro Dios. Amén.

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José R. Hernández
Autor

José R. Hernández

Pastor jubilado de la iglesia El Nuevo Pacto, en Hialeah, FL. Graduado de Summit Bible College. Licenciatura en Estudios Pastorales, y Maestría en Teología.

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