Predicas Cristianas
Prédica de hoy: Soportar el peso de la cruz
Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Mateo 16:24-26
Introducción
Recordar toda la historia de Jesús alrededor de la cruz, es un acto muy representativo para todos los cristianos. Es un símbolo de aquello vivido, sufrido, superado y sanado para ir hacía la salvación. Resulta muy sensible y puede desatar muchos sentimientos difíciles de abordar. Pero aún así es necesario volver a ella para entender por que estamos aquí.
No solo debemos aprender los frutos dulces que tanto nos hacen feliz, esas sagradas promesas de nuestro Padre y toda la belleza que hay detrás de verlas cumplidas. También debemos encarar una verdad innegable y es que en ésta vida debemos soportar el peso de nuestra propia cruz.
Sí, es válido sufrir. No hay nada de malo en que seamos acontecidos por aflicciones, pues es parte de la experiencia humana y solo basta con leer a los profetas de Dios, para darnos cuenta de que no somos los únicos que han sufrido en éste mundo, por causa de él.
Vivir ignorando esto solo nos acerca situaciones llenas de amargura y confusión. En cambio entre mas rápido podamos aceptar lo que no nos gusta tanto, mas pronto podremos aprender a resolverlo. Además ¡es un privilegio sufrir ese peso en pos del amor de Dios!
I. Soportar el peso de la cruz – Salvación
1. El peso de la cruz es amor (Juan 3:16)
Cuando Jesús vino al mundo supo que su misión implicaba sufrir por la salvación de la humanidad. Debía ser despreciado, atacado y echado de menos. Él representaba lo distinto, sin embargo hacía milagro y palabras de bendición.
Ésta era su cruz y para poder terminar el propósito dado por Dios, debía cargar su peso.
Cualquiera podría imaginar el dolor que esto representaba y sin embargo conocemos a un Jesús valiente y fuerte que jamás perdió la paz y la bondad. Él era humano así como lo somos nosotros, susceptible y vulnerable a la aflicción, pero a pesar de esto, Dios era su calma. Así como debe serlo para nosotros.
¿qué era lo que daba tanta fuerza a Jesús para poder resistir de esa manera? Sabía que la cruz era un actor de amor. Sigue siéndolo hasta el día de hoy, y por medio de ese sacrificio el pecado podría ser quitado. Es la muestra idónea del amor de Dios para su creación. Y por ello a través de la fe, pudo soportar hasta el último segundo.
2. Padecer por amor y fe (1 Pedro 5:10)
Nosotros también tenemos nuestra propia cruz, debemos cargarla y con ella a cuestas ir camino a la salvación. No es fácil pagar éste precio, pero podemos estar seguros de que el esfuerzo no será en vano.
Algunos piensan que si actúan bien, no deberían sufrir mas. En realidad están equivocados, pues la misma palabra de Dios nos asegura que vamos a padecer en ésta vida para poder alcanzar la vida eterna.
Ese dolor a causa del amor que profesamos a Dios, puede ser atravesado con mucha fe y voluntad. Es la verdadera prueba de que estamos dispuestos a todo porque confiamos en que él jamás nos va a fallar.
Cuando amamos el Evangelio con honestidad ese dolor se vuelve mas apacible. Lo entendemos y lo aprovechamos para entrenar nuestra paciencia y templanza. Forjamos un carácter mas acorde a la voluntad de Dios y sobre todo, nos hacemos mas fuertes en su nombre.
II. Soportar el peso de la cruz – Solo Jesús es salvador
1. Soportar el peso de la cruz es ayudarnos mutuamente (Gálatas 6:2)
Cargar la cruz no es algo que debamos hacer en secreto. En realidad debería ser un orgullo para nosotros poder sufrir a causa del Padre, considerando que somos creación suya y las bendiciones que vivimos son entregadas por gracia.
Para ello Dios nos dio una familia con la cual podemos compartir, dar y recibir ayuda. Es muy importante agradecerla y manifestar nuestro amor pues ellos también son parte crucial para poder soportar con victoria.
¿Alguna vez estuviste mal y recibiste ayuda de un hermano? Jehová se manifiesta a través de personas y momentos para que nunca olvidemos que no estamos solos. De igual manera, nosotros también debemos abrir nuestro corazón y estar prestos a ayudar.
2. Ir a Jesús para descansar (Mateo 11:28)
El peso con el tiempo puede ser inaguantable, pero en su perfección Dios también ha creado el reposo. Esos momentos en dónde solo existe la paz profunda y el amor, cuando recargamos fuerzas y alimentamos nuestro espíritu para poder seguir.
Este descanso puede significar orar, conectar nuestro corazón en estado de calma. También escuchar la palabra de Dios unidos en culto con nuestra iglesia ó simplemente leer la Biblia y estudiar sus maravillas.
Solo Jesús es capaz de dar ese alivio para nosotros. Es preciso que no confundamos esto con la contención que puede entregar un hermano. Es una ayuda distinta, el amor de Jesús no es sustituible. Es decir, que no debemos permitirnos cargar en exceso con la cruz de alguien mas.
Debemos ser empáticos al momento de cargar nuestra cruz y recordar que todos los demás también cargar la suya. Sí necesitamos la paz especial de Jesús es mejor que vayamos de rodilla a comunicarnos con él. No es justo cargar a los demás, ni ser cargado con cruces ajenas.
3. No olvidarnos de la meta (Juan 6:40)
Soportar nuestra cruz tiene un propósito hermoso, así cómo lo tuvo el sacrificio de Jesús. Sí confiamos en éste objetivo, que es la corona de la vida, nada podrá hacernos caer en tentación.
Todo satisfacción pecaminosa es pasajera. Esa felicidad que trae el mal, en realidad es un suspiro y las consecuencias sí no se miden a tiempo pueden traer muerte en dónde podría habitar la paz.
Debemos estar firmes en que soportar el peso de la cruz, nos lleva a la eternidad. Y tener cómo mayor ejemplo a quién fue el escogido por Dios. Sí Jesús pudo, nosotros también debemos corresponder esa conexión con él.
Se trata de convencernos todos los días sobre lo valiosos que somos en el Reino de Dios y la fortuna que resulta haber sido escogido. Ninguna duda es mas poderosa que ésta verdad y solo en la fe podemos sostenerla en nuestro interior.
Conclusión
La cruz no es solo un símbolo de la memoria bíblica cristiana, sino que también forma parte de la cotidianidad, está en nosotros en el presente. Soportar su peso cada día hace que está viva y a través de ella podamos llegar a descubrir la verdadera bendición de sabernos salvos.
Necesitamos esfuerzo para poder resistir de acuerdo a la voluntad del Padre ese peso que a veces parece superarnos. Pero cómo diría un antiguo proverbio griego “difíciles las cosas bellas” .
Todo lo que es bueno y sagrado llega para quién busca y sabe esperar. Nosotros como cristianos debemos ejercer la paciencia, pues el tiempo no nos pertenece. Debemos amar los tiempos de Dios, a pesar de que no coincidan con nuestros deseos. Esto es manifestar la fe.
Esta cruz lleva consigo la corona de la vida, nos ayuda a encontrarnos con los demás y nos hace latir a un ritmo que pertenece a un solo corazón: el Evangelio, cuya verdad está mas brillante que nunca. Solo puede ser descubierta por quién no tiene miedo de ser fuerte para honrar a Dios.
© Raimundo Linares. Todos los derechos reservados.






