Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Predica de Hoy: Entra en la tierra de Su promesa
Introducción:
Entra en la tierra de Su promesa
Hermanos, como Uds. recordaran, el pueblo de Israel estaba prisionero en Egipto; Israel representaba al pueblo de Dios, y Egipto represento la esclavitud… Pero el plan de Dios para su pueblo era de libertad, en una tierra especial, en un lugar especial, Canaán la tierra donde fluye leche y miel. Amen!
Sabemos que Dios envió a Moisés como instrumento para liberar al pueblo, pero esa liberación requería de la obediencia a la guía del Padre y los Milagros del Padre.
Lo mismo sucede hoy en cada una de nuestras vidas, el Señor nos llamo y nos llama a vivir en la tierra prometida, entendamos que es en libertad. En libertad espiritual, en libertad mental, libre de las aflicciones y cargas con las que el enemigo quiere esclavizarnos para que vivamos como vivió el pueblo de Israel en Egipto, esclavos de una cultura, de una forma de vida, de un ritmo de trabajo, de una forma de relacionarnos con nuestros hermanos que no es la que el Señor proyectó para nosotros.
Esa libertad esta a nuestro alcance hoy y cada día, depende de nuestra obediencia a Dios. De nuestro andar en la voluntad del Padre conforme nos ha revelado en las escrituras, para ver hechas realidad en nuestras vidas lo maravilloso de sus promesas. Amen!
Veamos que paso con el pueblo de Israel cuando estuvo frente a la tierra prometida. Y veamos que nos pasa hoy a nosotros frente a nuestra tierra prometida…
Para esto leamos la Palabra de Dios: Entra en la tierra de Su promesa
Números 13:1-2, 17-21, 25-33
“Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.
17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte, y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso; cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; … cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas; … cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y era el tiempo de las primeras uvas.
21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac.
Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán. Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.
Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos”. Amen!
Entra en la tierra de Su promesa
Esto paso con el pueblo de Israel cuando estuvo frente a la tierra prometida… la dejaron pasar por miedo, prefirieron seguir en el desierto, otros preferían seguir siendo esclavos.
Por no confiar en el Señor, el enemigo puso pensamientos de debilidad en sus mentes y continuaron en el desierto de la vida hasta morir. Cada día veían la mano del Señor alimentándolos cada mañana, cada día la mano prodigiosa del Señor los alimentaba.
La columna de fuego los protegía del frío de la noche y de día la nube los protegía del calcinante sol. Pero igualmente no confiaron en el Señor. Siguieron presos de los pensamientos negativos y de duda que Satanás puso en sus mentes.
Y ahora veamos lo que nos pasa hoy a nosotros frente a nuestra tierra prometida… el Señor Jesús vino a librarnos y fortalecernos, nos libro… Amen! y ¿nosotros que? ¿Estás hoy viviendo en tu tierra prometida? ¿Vives totalmente libre en la obediencia a Dios? Piensa en tu vida personal, en tu vida familiar, en tu vida congregacional, en la iglesia…. ¿estas viviendo en la tierra prometida o sigues dudando en el desierto?
¿Cómo iglesia, estamos en la tierra prometida? o ¿Estamos en el desierto? y ¿Si estamos en el desierto, estamos decididos a entrar y permanecer en la tierra o saldremos corriendo porque no tenemos la fortaleza y el tamaño espiritual para apreciar y gozar de las bendiciones del Padre?
¿Te has hecho estas preguntas en este último tiempo? Dios esta deseoso de verte gozar de la libertad que solo Él puede darte, libertad por la cual su único Hijo, nuestro señor Jesucristo pago el precio… Amen!
El Señor nos muestra su amor en las escrituras, en el testimonio de nuestros hermanos, en las bendiciones que recibimos, nos envía a reconocer, entrar y permanecer en la tierra prometida de hoy…
La tierra de Su promesa
Hoy como en aquel tiempo en el desierto el Señor nos dice tal como la escritura en Números 13:18-19 “… observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso; cómo es la tierra habitada, si es buena o mala… ¿Has gustado de la tierra preparada por el Señor? Si has gozado de mano poderosa de Dios en tu vida en algún momento ¿porque no luchar por permanecer en su tierra?
Si tan solo por un instante tuviste la oportunidad de experimentar como aquellos enviados a observar la tierra y como ellos decir:
Números 13:27 “… llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel”.
Esa leche y miel que es su mano proveedora de todo lo que necesitas para una vida completa e integra…
Debemos esforzarnos más para permanecer en nuestra tierra prometida, debemos esforzarnos más por ganar almas para Cristo, para que cada día sea mas grande el pueblo que entra y permanece en el Canaán de hoy…
Sabes que allí, en la presencia del Señor fluye leche y miel, Amen!… allí hay poder para “… resistir al diablo, y este huirá de vosotros” Santiago 4:7. Pero si no le resistimos, el no tiene porque irse, nuestra responsabilidad es resistir al diablo basados en la autoridad que tenemos en Cristo. Allí en la tierra prometida tenemos la provisión del maravilloso poder que debemos usar para nuestras vidas y las de nuestros hermanos. Amen!
Debemos ser perseverantes en la oración, para que sean abiertos nuestros ojos, y nos veamos como Dios nos ve, como sus hijos, herederos del reino… no permitas que el enemigo te haga creer que eres débil y pequeño como langosta…
En la medida en que Satanás pueda tenernos ignorando nuestra posición y autoridad en Cristo, puede seguir teniéndonos paralizados en el desierto de la vida, en el crecimiento espiritual e inefectivos en nuestro testimonio y ministerio.
Hermanos!! Tenemos que orar uno por otros continuamente pidiendo que la cortina de humo compuesta por las mentiras de Satanás sea diseminada y que nuestra visión del reino espiritual sea clara como el cristal, para entrar decididos en la tierra prometida, que tiene para cada uno de nosotros, de nuestras familias y de esta iglesia.
Cuando los problemas, las luchas, las cargas, las pruebas y los ataques del enemigo parezcan gigantes, recuerda quien eres en Cristo. Con Cristo somos mayoría aplastante, que no se te olvide…
“mirad que nadie os engañe por medio de filosofías, de huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo y no según Cristo” Colosenses 2:8
¿Sientes a la ansiedad y la incertidumbre como gigantes?… “echa toda ansiedad sobre el Señor, porque Él tiene cuidado de Ti” 1 Pedro 5:7.
¿Sientes angustia y aflicción? Has tuyas la palabras del salmista, “Tu eres mi refugio, me guardaras de la angustia; con cánticos de liberación me rodearas” Salmos 32:7.
Clama, pide y luego abraza “la bendición de Jehová, que enriquece y no añade tristeza con ella” Proverbios 10:22.
¿Sientes temor por algún mal que pueda llegar sobre ti? “.. Fiel es el Señor, que nos afirmara y guardara del mal” 2 Tesalonicenses 3:3.
¿Te encuentras desconsolado en medio del desierto de la vida? El Señor “Confortara tu alma, te guiara por sendas de justicia por amor de su nombre” Salmos 23:3 y recuerda que “aunque tu padre y tu madre, aunque tu familia o tus amigos te dejaran, con todo, Jehová te recogerá” Salmos 27:10.
¿Ya no sabes que hacer?, ¿sientes el cansancio en todo tu ser? “… Él dijo: mi presencia ira contigo, y te daré descanso” Éxodo 33:14; “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará” Salmos 37:5.
¿Deseas tener palabras de aliento y bendición para tu hermano/a, para tu esposo/a, para tu amigo/a? recuerda lo que “.. dijo Jesús: Venid en pos de mi, y haré que seáis pescadores de hombres” Marcos 1:17.
No nos olvidemos la actitud diaria que debemos tener, recordemos siempre que “todos los días del afligido son difíciles; Mas el corazón contento tiene un banquete continuo” Proverbios 15:15.
Como hijo de Dios, has conocido aunque sea por algunos instantes aislados, has reconocido la tierra que Él nos prometió, vuélvete y permanece en la tierra donde “…. el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas” Números 13:28.
Has tuyas las palabras de Caleb, y di tú también “… Subamos enseguida a conquistar esa tierra; estoy seguro de que podemos hacerlo, porque más podremos nosotros que ellos” Números 13:30. Amen!!!
Conclusión
No permitas que el enemigo gane tu mente, no dejes que nada domine tus pensamientos como lo hizo con los demás varones que fueron a ver la tierra, nuca pienses ni digas “…..No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros” Números 13:31.
No dejes que el enemigo te minimice y te veas como una langosta entre gigantes… revístete del Señor, toma tu tierra, Él te la ha prometido, Él nos prometió esta tierra de bendiciones y prodigios, ¡¡¡ Iglesia de Cristo!!!
Busquemos en oración y comunión y clamemos por el avivamiento y el poder para entrar y permanecer en la tierra de la presencia del Señor, en la tierra de la obediencia a su perfecta voluntad… son tiempos de batalla… son tiempos de lucha… pero sabemos que la victoria esta de nuestro lado, porque “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece” Filipenses 4:13” Amen!
© Luis Alberto Coria. Todos los derechos reservados.







pastor Coria usted tiene una escritura superior una unción Divina es un escogido desde el vientre de su madre para ser un profeta y apóstol del Señor necesitamos más y más de sus predicas siga así por favor no se imagina sus predicas la gran diferencia que marcan en este mundo yo lo he visto
Que felicidad encontrar esta escritura tan ungida sus predicas hacen algo en mi pecho siento que un fuego me invade y me hace alabar a Dios renunciar al pecado y trabajar en su obra con gozo y alegría Dios Jehová lo siga usando con poder para que siga cambiando vidas Dios lo guarde