Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Presentarte ante Dios .. ¿Te presentas solo al Señor?
Introducción
¿Te presentas solo ante Dios en tu espíritu o llevas contigo al hombre viejo? Para tener una relación apropiada con el Señor, debemos llegar a Él solos, pues la relación es espiritual, de espíritu a Espíritu.
Leamos la palabra de Dios en Éxodo 3:1-5 “Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios… Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies; porque el lugar en que tú estás, tierra santa es”.
I. ¿Quién Puede Presentarse ante Dios?
Comenzaremos hoy viendo quiénes pueden subir al monte del Señor. “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño” (Salmo 24:3-4).
Partiendo de esta cita bíblica, nos damos cuenta de que no cualquiera está en condiciones de presentarse ante Dios.
II. Condiciones para Presentarte ante Dios
Muchas veces nos preguntamos por qué el Señor no nos responde. No pensamos si realmente estamos en condiciones de estar en su presencia cuando elevamos nuestras peticiones.
¿Cuántas veces desconocemos la palabra de Dios y pretendemos subir a su santo monte con manos sucias por el pecado? Muchas veces queremos estar en la presencia del Señor con una mente llena de deseos mundanos, engañándonos a nosotros mismos.
Queremos subir al monte, pero no pensamos si estamos en condiciones de estar allí. Necesitamos manos limpias, sin manchas de pecado, y un corazón puro, entregado al Señor y a su obra.
III. Cómo Presentarse ante Dios
Hemos hablado de las condiciones espirituales para subir al monte y permanecer en el lugar santo de Dios. Ahora estudiaremos dónde se encuentra ese lugar privilegiado.
La Biblia dice: “Levantaos, y subamos a Sión, a Jehová nuestro Dios” (Jeremías 31:6). Entendemos que debemos subir al monte de Sión, pues allí habita el Señor.
a. Subiendo al Monte de Dios
La pregunta ahora es: ¿Cómo llegamos a ese monte en que habita el Señor? La Biblia dice: “Lleguemos ante su presencia con alabanza” (Salmo 95:2).
La alabanza y adoración nos guían hacia la presencia del Señor. Cuando alabamos y adoramos, estamos subiendo el monte y alcanzando a Sión.
b. Presentándote ante Dios con Ofrendas y Diezmos
Podemos llegar a Sión presentando ofrendas, diezmando y trayendo las primicias al altar. “Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrendas, y venid a sus atrios” (Salmo 96:8). Cuando damos con alegría de corazón, estamos escalando el monte de Dios y manteniendo comunión con Él.
d. Oración y Comunión con Dios
Subimos al monte cuando oramos, intercedemos y glorificamos al Señor con nuestros actos y pensamientos. Elevamos acciones de gracias y trabajamos en su obra, entregando nuestro corazón para que Él guíe cada paso que damos.
IV. Subir al Monte de Dios en Espíritu
Estudiemos con quién debemos subir al monte a buscar la presencia de Dios. Moisés recibió instrucciones para subir con varios acompañantes, pero en el momento de su acercamiento a Dios debía hacerlo solo (Éxodo 24:1-2).
Jesús también se acercó al Padre solo en los momentos previos a su arresto (Mateo 26:39). Para llegar al monte, a la presencia de Dios, debemos estar solos, sin interferencias.
a. Dejando Atrás el Hombre Viejo
El Señor nos enseña que para buscar su presencia debemos dejar atrás el hombre viejo. “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
b. Prioridades al Presentarse ante Dios
No podemos subir al monte cuando nuestra mente está ocupada con preocupaciones mundanas. “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia; y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33). Debemos dejar nuestras cargas para que el Espíritu pueda elevarse al tercer cielo en busca del Señor.
c. Abandonando las Preocupaciones
Cuando busques al Señor, olvídate de lo que te rodea y deja que el Espíritu clame con libertad: ¡ABBA, PADRE! (Gálatas 4:4-7).
Conclusión
Hoy hemos visto las condiciones para presentarnos ante el Señor y dónde se encuentra su santo monte. Es necesario llegar solo ante su presencia, en el espíritu, pues la relación es espiritual.
Solamente tú y el Señor conocen los pensamientos de tu corazón. Este es el día en que el Señor te muestra las condiciones para subir al monte santo y recibir su respuesta. Cambia tu vida, deja que la sangre de Cristo te limpie y comienza a buscar la gloria de Dios.
© Luis Alberto Coria. Todos los derechos reservados.





