Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Trabaja en la edificación
Luego de leer la Biblia, la profecía de Hageo podríamos resumirla en una sola frase: “Date prisa y construye la casa del Señor”, y apuntaba a la verdadera casa de Dios que es el creyente, y que de manera colectiva forman la gran casa de Dios que es la iglesia, el lugar en el que habita Dios y eso es lo que le interesa edificar a Dios.
Pero en este tiempo en que el materialismo y los deseos de ser reconocidos de alguna manera, muchos cristianos están mas preocupados por pertenecer a una congregación grande, por tener un edificio para congregarse, o que les alimenten el ego a través de la exaltación de la manera en que el Señor les usa, que en la verdadera edificación personal, respetando el rol que a cada uno le ha asignado el Señor en Su obra.
Leamos la Palabra de Dios
1 Crónicas 22:19 “Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos en buscar a Jehová vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario de Jehová Dios, para traer el arca del pacto de Jehová, y los utensilios consagrados a Dios, a la casa edificada al nombre de Jehová”.
Llegaron a Jerusalén
Después de que se hubieron cumplido los 70 años de Daniel, que profetizó en Babilonia, nos dice la Biblia que Dios comenzó a moverse para traer de nuevo al pueblo a su tierra; cuando llegaron a Jerusalén, se encontraron la ciudad en ruinas, las murallas derruidas y el templo completamente destruido, entonces, lo primero que hicieron fue comenzar a trabajar en el templo y lograron poner los fundamentos, construyendo un templo mucho más pequeño que el que construyó Salomón.
Pero el trabajo comenzó a demorarse y después de un tiempo cesó por completo y durante 15 años no hicieron nada en el templo, y es en este punto cuando apareció Hageo y comenzó a hablar, transmitiendo cuatro mensajes a este pueblo en espacio de un año y medio y todos ellos relacionados con la construcción del templo, pero el mensaje más profundo se aplica a nosotros, que somos el templo de Dios, que Él ha estado construyendo durante veinte siglos, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” 1 Corintios 6:19.
Cada uno de estos mensajes revela la excusa que dio el pueblo por no trabajar en el templo, y el motivo existente tras esa excusa. El primer mensaje dice: “Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada” Hageo 1:2, pero la respuesta de Dios a esta excusa es: “¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos” vs 4-5.
En otras palabras, Dios estaba diciendo: “Es sorprendente que pienses que es hora de que te ayude a construir tu casa, pero.. ¿qué pasa con la mía?”
Sugiriendo que el verdadero motivo de la demora es porque están totalmente ocupados en sus propios asuntos, y han dejado las cosas de Dios en un segundo lugar colocando primero sus propias necesidades; el verdadero motivo era que no estaban dispuestos a colocar a Dios en primer lugar, y sus propias comodidades, su conveniencia y sus deseos estaban primero, entonces, “Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto”.
El Señor esta diciendo que ese no es el camino correcto, sino que la solución para tu problema es una sola: “Meditad sobre vuestros caminos. Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová”; porque mi casa está en ruinas, mientras que cada uno de vosotros se ocupa de su propia casa.
¿Por qué Dios puso trabas a sus esfuerzos por conseguir la prosperidad?, ¿Era porque estaba intentando castigarles?, ¡¡No!!, lo que estaba intentando era despertarles, mostrarles que había una regla infalible que aparece en la Biblia y que los hombres están siempre intentando invertir, “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” Mateo 6:33; la manera de conseguir lo que necesitamos, en términos de lo material y de suplir nuestras necesidades espirituales no es darle mayor importancia y prioridad a estas cosas, sino a avanzar en la obra de Dios.
Tenemos un Padre en el cielo que sabe perfectamente las cosas que necesitamos en este sentido y es perfectamente capaz de suplir estas necesidades y lo hará cuando nos interesemos nosotros primeramente en todo lo relacionado con su obra, y eso es algo actual, es llamarnos hoy a que regresemos y pongamos en práctica este principio y el Nuevo Testamento nos recuerda que no nos pertenecemos a nosotros mismos, “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” 1 de Corintios 6:20.
Estamos aquí para edificar la casa de Dios. Por eso es por lo que Dios nos ha dejado aquí en este mundo, para que podamos ser su instrumento en la obra, ¿Es ese el primero de nuestros intereses?, ¿Es para eso para lo que vivimos?, o es para tener un nuevo televisor, o un auto, o una casa; y no es que esas cosas sean negadas a los cristianos pues sabemos que Dios, en su gracia y bondad, concede riqueza a los cristianos y ellos deben usarla, como nos recuerda Pablo en su carta a Timoteo, para ser generosos, dando abundante y libremente.
Pero Dios nos ha llamado principalmente a que construyamos primero la casa de Dios, y no hablamos del edificio de ladrillo y cemento, sino a la iglesia del Señor, pues hay personas a nuestro alrededor que el Señor tiene la intención de añadir a la iglesia si nosotros actuamos como sus instrumentos y canalizamos su obra, y de allí la pregunta con la que Hageo nos enfrenta:
“¿Cómo es posible que tengamos el tiempo necesario para llevar adelante con tanto afán, anhelo y cuidado nuestros propios intereses; como es posible que pasemos tanto tiempo pensando cómo hacer que progrese nuestra propia economía, y luego nos excusemos respecto a construir la casa de Dios diciendo: “Es que todavía no es el tiempo?.
En una reunión se hizo un llamamiento para enviar a un misionero y uno que no era más que un sencillo zapatero sin estudios, estuvo dispuesto a ir, entonces uno de los ancianos que estaba en la reunión apuntó con el dedo y dijo:
“Joven, siéntese. Cuando Dios quiera evangelizar a los herejes lo hará sin su ayuda”, pero era un hombre que no estaba dispuesto a dejarse derrotar y fue usado por Dios para convertirse en el primero y fundador del actual movimiento misionero que sigue adelante con su labor, fue un hombre que se interesó en la obra de Dios antes que por sus propias cosas; y en nuestra vida habrá una profunda emoción cuando nos sintamos sinceramente interesado y pongamos primeramente las cosas relacionadas con Dios, sin preocuparnos por proveer nuestras propias necesidades, por eso es que el Señor dice: “Haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo en Israel. He aquí viene, y se cumplirá, dice Jehová el Señor; este es el día del cual he hablado” Ezequiel 39:7-8.
Así leemos que empezaron la obra: “Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, …; y temió el pueblo delante de Jehová. ..Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios”; pero, ¿Cuánto tiempo duró el trabajo?, tres semanas y luego volvió a pararse, habían comenzado la construcción y había un gran entusiasmo por el trabajo hasta que vino un anciano a contemplar el trabajo, y como lo hacen a veces los ancianos, vivía en el pasado, así que dijo: “¿A esto le llaman un templo?, no tienen nada para hacer que este templo sea hermoso, entonces para qué trabajar; y abandonaron el trabajo.
Es lo que sucede con aquellos que viven de lo que hicieron para el Señor, o de cómo les usó en otro tiempo, cuando la realidad es que con sus actitudes, hoy, lo único que hacen es detener el entusiasmo de los demás, y lamentablemente, también la obra de Dios; muchos se detienen y retroceden al escuchar las grandezas vividas en el pasado por otros, y entonces deberíamos preguntarnos si lo hacen para edificar, o simplemente es una manifestación de la carne que aún perdura en ellos.
Dios te dice: “Si te sientes desanimado porque crees que lo que estás haciendo no es gran cosa, no dejes de trabajar porque yo tengo un plan diferente en mente, y esta casa, por pequeña que sea, aunque tenga un aspecto modesto, sin oro ni plata, poseerá realmente una gloria superior a la del anterior”; esto se cumplió cuando llegó Jesús a esa casa y la encontró llena de cambistas y tirando las mesas, los echó y les dijo: “Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones” Mateo 21:13, la limpió y llenó con la gloria de su enseñanza, permaneciendo en medio de ella y cambiando la vida de esa y de cada nación en el mundo.
No dejen su edificación porque no se puede comparar con algo que estuvo ahí en el pasado, pues ese es uno de los problemas que tiene el pueblo de Dios; estamos siempre poniendo nuestros ojos en el pasado y en lo que hicimos entonces, pero la gran lección que Dios quiere darnos es que Él realiza siempre un trabajo nuevo y diferente, es así que lo que va a suceder en el futuro es siempre mejor que nuestra situación actual y que el pasado.
Necesitamos tiempo y paciencia para edificar el templo que somos nosotros, entonces, “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” Gálatas 6:9; preste atención a esta palabra:
“Meditad, pues, en vuestro corazón, desde este día en adelante, desde el día veinticuatro del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento del templo de Jehová; meditad, pues, en vuestro corazón. 19¿No está aún la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo ha florecido todavía; mas desde este día os bendeciré” Hageo 2:18-19; no se preocupen por lo que no ven, sigan adelante, no dejen de trabajar por el hecho de no ver los resultados inmediatos; si están haciendo lo correcto, sigan haciéndolo y verán los resultados.
La de hoy es una palabra de aliento en un día de oscuridad, una palabra para que nos levantemos y actuemos ahora, para que empecemos a edificar y no esperemos pues la Palabra de Dios necesita realizarse ahora, no el año que viene ni dentro de diez años, tiene que ser ahora.
Conclusión
¿Están abiertos sus hogares para que sus vecinos puedan venir y encontrar la presencia del Señor?, ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a edificar la casa del Señor?
Esa es siempre la clave, es la obra del Espíritu. Cuando todo lo que ha llevado a cabo el hombre se desmorone a nuestro alrededor y se convierta en nada, lo que permanecerá será Predicas Cristianas: Descubre la importancia de edificar la verdadera casa de Dios, centrándote en la edificación espiritual personal y colectiva., la casa de Dios que está edificando ahora; deberíamos preguntarnos mas seguido: ¿Estamos nosotros invirtiendo en las cosas eternas?.
© Luis Alberto Coria. Todos los derechos reservados.







Exelente predica pastor Coria como siempre su escritura superior llena de unción Divina sus predicas sacuden al mismo infierno y edifican el Reino de Dios hay gozo jubiló y felicidad en el pueblo de Dios cada ves que sube una predica nueva siga así por favor se lo pedimos
Exelente predica pastor Coria como siempre sus temas están llenos de unción del Espíritu Santo es una escritura superior la que usted tiene sus predicas han cambiado muchas vidas acá donde vivo por eso le pedimos que siga trayendonos más predicas poderosas siga así