Como verdaderos cristianos

Pastr.Coria

Como verdaderos cristianos

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Predica de Hoy: Como verdaderos cristianos

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: 1 Timoteo 5:1-8

Introducción

En nuestra vida cristiana atravesamos por distintas etapas, muchas son necesarias para madurar y crecer espiritualmente, sin embargo debemos estar alertas: “porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” 1 Pedro 5:8

Y dice la Biblia que el diablo es padre de toda mentira, y todo el que es mentiroso es hijo de su padre el diablo, por lo tanto, debemos saber que el diablo se toma de la mentira y el engaño para hacer caer si fuese posible aun a los escogidos: “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos” Marcos 13:22.

Es nuestra obligación buscar de Dios diligentemente, instruyéndonos en Su Palabra, para que hagamos la voluntad de Dios con lo mejor de nuestra capacidad, y en la presencia del Espíritu Santo para que el diablo no nos engañe; el diablo está constantemente maquinando la forma de someter sus mentiras y artimañas aun dentro de la misma iglesia, por eso dice la Biblia que debemos velar y orar en todo tiempo, no ignorando las artimañas del diablo.

Como verdaderos cristianos – Desarrollo

Leamos ahora la Palabra de Dios en 1 Timoteo 5:1-8 “No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos; a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza. Honra a las viudas que en verdad lo son. Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios. Mas la que en verdad es viuda y ha quedado sola, espera en Dios, y es diligente en súplicas y oraciones noche y día. Pero la que se entrega a los placeres, viviendo está muerta. Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo”.

Hay cristianos que tienen muchas cualidades lindas y útiles, pero…., ¿de qué vale tener tantas cualidades, tener títulos o diplomas, o doctorados en los mejores institutos bíblicos, si continúan cometiendo pecados? ¿De que vale tener tantos talentos, cosas en las cuales se glorifica Dios, y no vivir lo que se predica? Todo lo que hacemos lo escudriña el Señor y está siendo escrito en libros en el cielo, y si no hay arrepentimiento verdadero de todas estas cosas, de todas deberemos rendir cuenta el día que estemos en la presencia del Señor.

En esas condiciones, la vida cristiana es como un gran castillo de arena, con las cualidades más hermosas, pero todo hecho de arena. Tiene una gran apariencia, pero nada más, y si de algo debemos cuidarnos es de no ser cristianos hechos de apariencias, sino que estemos realmente fundamentados en la Roca, en Jesucristo y Su Palabra, y el cristiano que se fundamenta en la Roca, está fundamentado en la verdad, y no en la mentira o la hipocresía.

Hay personas que fundamentan su fe en lo lindo que predica un evangelista, en lo grande que es una iglesia, en lo bien que lo trata determinada persona, o en tantas cosas, menos en la Verdad, que es el Señor. Como también hay cristianos fundamentan su fe en sí mismo, en su propio yo, en su propio ego, pero el que fundamenta su fe en estas otras cosas, y no fija su mirada en Jesucristo, viene a ser como ese castillo de arena, todo muy hermoso, todo muy digno de admirar, pero sin base, hecho solo de apariencia:

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina” Mateo 7:24-27.

En este pasaje, la Escritura utiliza el término “roca”, que proviene del griego pétra (πέτρα, Strong’s G4073), el cual describe un fundamento sólido, firme e inamovible. Esto nos revela que la vida cristiana verdadera no puede estar basada en emociones, apariencias o experiencias, sino en Cristo como fundamento firme.

Es como vivir una gran mentira, porque no se ha puesto el fundamento en la Cristo, y cuando la verdad es probada en la presencia de Dios, el castillo se derrumba, vienen los pleitos y discusiones porque la vida no estuvo hecha de la verdad; y el que vive en Jesús, vive en la Verdad, por esto debemos comprender que no dependemos de nosotros mismo, sino que dependemos del Espíritu Santo, que nos guía y redarguye, que nos enseña y nos sostiene para vivir una vida sin hipocresías.

Y entre aquellos que resultan ser como castillos de arena están los cristianos cómodos, los que siguen al Señor asistiendo a los cultos, y hasta a veces participan en las actividades de la iglesia, pero solamente están dispuestos a servir a Dios únicamente en las cosas que no los saquen de su comodidad, no le toquen su libertad y menos aún su economía.

Estos cristianos no se diferencian mucho de las personas que no son cristianas, pues se preocupan más por su bienestar, más sus intereses personales, sus vacaciones y sus diversiones, que de lo que se preocupan por las cosas de Dios, entonces piensan que con asistir a la iglesia dos horas los domingos, cantar unas canciones, escuchar una prédica, y decir Amen ya tienen el cielo ganado, sin considerar que: “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón” Proverbios 20:27.

Son personas que no han entregado sus vidas a Cristo sino que han modificado lo que han querido en ellas, y sin alejarse demasiado del mundo, pero la realidad es que cuando aceptamos a Jesucristo como Señor y Salvador personal debemos nacer de nuevo, y para nacer de nuevo debemos morir a la vieja vida mundana, y ser una nueva criatura guiada por Jesucristo, una vida en la que verdaderamente pueda decir como el apóstol:

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” Gálatas 2:20

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17.

Es así que hay cristianos que escuchan los que les gusta o cuando les ponderan sus acciones, pero se enojan cuando se toca algún punto que no les agrada, se les exhorta, o se les hace ver la realidad de sus vidas confrontadas con la Palabra de Dios. Solo les gusta escuchar predicaciones que les diga que Dios es misericordioso, que Dios es amor y entonces sana y prospera a sus hijos, y todo esto es verdad y Gloria a Dios por eso, porque no hay amor que se pueda comparar al amor que Dios siente por nosotros.

Pero cuando se comienza a predicar que hay que cuidar la salvación, que no nos contaminemos con las costumbres mundanas, que tenemos que santificar nuestra forma de vivir, y se les exhorta a producir ese cambio, entonces comienzan las caras largas y no se escuchan los amén.

Y es porque éstos cristianos no comprenden que debe existir una transformación completa si es que la persona realmente ha nacido de nuevo, y su vida debe ser muy diferente de la vida del que no es cristiano, donde: “manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas” Gálatas 5:19-21.

Hablan del Señor, pero no sienten la responsabilidad que tienen como verdadero cristiano de testificar y mostrar con sus vidas el cambio que produce la nueva vida en Cristo, no sienten la responsabilidad de comunicar que Jesucristo es el único que salva y transforma, el único que liberta y que sana no solamente nuestras enfermedades físicas, sino que también sana nuestras heridas espirituales, aun aquellas que son tan profundas que han marcado nuestro ser.

La gran comisión
También Leer: La gran comisión

Entonces, cuando predican o participan en la iglesia, es para gloriarse a sí mismos pero no para darle la Gloria a Dios, por lo tanto, “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” Marcos 16:15-18, y el Señor será entonces glorificado.

Y, ¿vieron los cristianos que solo se acuerdan de Dios los domingos?, esos que durante los cultos oran, alaban a Dios, se congregan este día y confraternizan con la congregación, pero durante los otros seis días de la semana vuelven a vivir una vida similar al mundo.

Realmente, este tipo de cristiano no se diferencian de las personas no cristianas, ya que viven y actúan de forma similar, salvo los domingos y cuando asisten a la iglesia, pareciera que es el único día que se acuerdan de Dios, por eso es que generalmente se observan las iglesias llenas los domingos mientras que hay tan pocos cristianos predicando en las calles o con su propio cambio de vida.

El problema con estos cristianos es que no tienen un cambio real de vida y mucho menos un compromiso con Dios, no les interesa conocer más de Dios y entonces su madurez espiritual es muy lenta o directamente no existe, por lo que cuando vienen las dificultades y los ataques del diablo a esa vida, generalmente no los puede soportar: “reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan” Lucas 8:13.

La vida de éstos cristiano no es una vida dada a Dios, sino una vida conveniente a la persona, vidas que se engañan a sí mismos, porque todo el que ama a Dios y a dado su alma a Él debe entender que no dependemos de nosotros, sino que dependemos de Dios para todo; y Dios no puede ser burlado, ni nadie puede comprar a Dios de alguna manera, y si decimos que Dios nos ama tanto.

Conclusión

Amemos a Dios con todo nuestro ser, tan grande fue su amor que se dio a sí mismo, por cada uno de nosotros: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16

Ore en este momento al Señor, humíllese ante su majestuosa presencia y pídale perdón por el tiempo que ha desperdiciado no ganando almas para el Reino de los Cielos, y con un corazón puro, sírvale a Dios en todo tiempo.

© Luis Alberto Coria. Todos los derechos reservados.

Predicas Bíblicas Predicas Cristianas

Luis Alberto Coria
Autor

Luis Alberto Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, soy un Pastor jubilado. Estoy casado con Nora Griselda Correa; tenemos cuatro hijos. Tuvimos una iglesia en Córdoba, Argentina, que formaba parte del ministerio El Nuevo Pacto. Somos fieles seguidores de la palabra de Dios.

1 comentario en «Como verdaderos cristianos»

  1. Aleluya aleluya aleluya pastor Coria poder desprenden sus mensajes poder Divino que nos incendia el corazón con celo Santo somos muchos los beneficiados con sus mensajes desde esta plataforma usted a cambiado muchas vidas siga así se lo pedimos

    Responder

Deja un comentario