Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Cambió tus vestiduras
Predica Cristiana Lectura Bíblica: Zacarías 3:1-7
Introducción
Cambió tus vestiduras el Señor, no tienes más las vestiduras viles ya que el pecado ha sido quitado de ti a causa del sacrificio de Jesús, a causa del derramamiento de su sangre preciosa en la cruz; esas vestiduras sucias y malolientes han sido cambiadas por vestiduras de gala, solo resta el cumplimiento de lo que el Señor te requiere.
Leamos la Palabra de Dios en Zacarías 3:1-7 “Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás: Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?. Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. ……………………..”.
Cambió tus vestiduras
En estos días en que celebramos la Pascua, siempre es bueno para los cristianos recordar de dónde nos rescató el Señor pues la memoria humana no tiene límites a la hora de recordar las personas o cosas que nos han dañado, pero es siempre escasa a la hora de dar gracias por aquello que recibimos, inclusive por todo lo que recibimos de Dios; no se cuál es tu situación actual, no se si estás dando gracias y retribuyendo lo que el Señor ha hecho por ti, como tampoco se cual era tu condición antes de llegar a los pies de Cristo, cuan sucias estaban tus ropas a causa del pecado.
No puedo hablar por nadie en particular, pero si puedo hablar de mí pues se las bendiciones que recibo cada día de las manos del Señor; yo sé de donde me rescató, de lo que me libró, y se muy bien cómo el Señor cambió mi vida; yo soy consciente de cómo dejé de ser un tizón del incendio del pecado en que estaba sumido viviendo en el mundo cuando el Señor me rescató, soy consciente de cómo cambió mis vestiduras viles por otras blancas y resplandecientes, además de regalarme vida eterna junto a Él.
Así como yo puedo ver que efectivamente el Señor cambió mis vestiduras sucias y viles a consecuencia del pecado que envolvía mi vida, seguramente tu también puedes hacerlo si repasas tu pasado con sinceridad.
Seguramente que tu también puedes reconocer la obra de Dios en tu vida, cuantas veces te libró de situaciones difíciles en lo económico, cuantas veces obró en tu salud donde quizás hasta llegó a librarte de la muerte; un paso muy importante, un paso fundamental en la vida del cristiano es reconocer lo que el Señor ha hecho en nosotros, pues como dije al principio, siempre es escasa nuestra memoria para dar gracias; “¿No es éste un tizón arrebatado del incendio? . Y Josué estaba vestido de vestiduras viles”, ¿no era ésta tu situación también antes de recibir a Jesús?.
Muchas veces nos acostumbramos a vernos limpios y perfumados, a vernos con nuestras vestiduras de gala, pero nos olvidamos del costo que tuvo este cambio, nos olvidamos de que fue necesario un derramamiento de sangre para que tu y yo pudiéramos estar limpios de pecados y de culpas.
Celebramos la Pascua y muchas veces no dimensionamos el sacrificio que se llevó a cabo “Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” Colosenses 1:20; recordamos un hecho histórico pero no asumimos la importancia que tiene este hecho para nosotros; tomamos este hecho fundamental para la humanidad toda, simplemente como el que nos da la posibilidad de un descanso extra, de unas vacaciones o un cambio de rutina.
Nos acostumbramos a las bendiciones del Señor y entonces asumimos que tenemos trabajo por nuestra propia capacidad; nos convencemos que tenemos alimentos y las cosas materiales que anhelamos porque nos rompemos el cuerpo trabajando de sol a sol cada día; creemos que tenemos salud porque nos alimentamos bien gracias a lo que hemos trabajado; muy orgullosos decimos que tenemos buenos hijos porque somos buenos padres y les sabemos guiar correctamente.
¿Se da cuenta de cómo nos vamos olvidando del obrar de Dios en nuestra vida al asumir como propias las bendiciones?, al no reconocer que todo es obra suya y que sin Él de nada valemos o podemos hacer; a cada instante deberíamos recordar que si no viéramos el día nada tendríamos, deberíamos recordar que si no contamos con el trabajo que el Señor nos ha proporcionado nada podríamos adquirir, y sin alimentos nuestra salud sería tan catastrófica como nuestra forma de vivir.
Pensamos tanto en nosotros como generadores de todo lo que somos o tenemos que nos olvidamos que la Palabra nos dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” Filipenses 4.19, aún cuando la provisión de Dios no sea toda la que deseamos o esperamos, ya que “Todo me es lícito, pero no todo me conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” 1 Corintios 10:23; y entonces si, cuando nos falta algo si recordamos y le reclamos al Señor por todo aquello que no tenemos sin preguntar si es conveniente o no, si será de bendición o edificación realmente para nuestra vida.
Se ha puesto a pensar que sin la sabiduría de Dios nos resultaría imposible guiar correctamente a nuestros hijos en este mundo que se encuentra bajo el poder del maligno, Filipenses 2:15; se ha puesto a pensar que si el Señor no protegiera a nuestra familia seguramente caerían bajo las garras del demonio, “Porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” 1 Pedro 5:8 y de nada nos serviría nuestra sabiduría o inteligencia humana ante los ataques del demonio “Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica” Santiago 3:15.
El evangelio que predicamos es para todos, el sacrificio de Jesús en la cruz es el que nos liberta de todo tipo de rito o ceremonia religiosa; hay todavía quienes creen que es mas importante abstenerse de comer carne en estos días que buscar verdaderamente al Señor; creen que al comer huevos o conejos de chocolate le resultan mas agradables a Dios que reconociendo humildemente la obra que hizo en su vida o en su familia; cuantos hay que consideran mas importante comer roscas de pascua y descansar que rendir culto al Señor congregándose como Él pide, y “No dejándonos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre; sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquél día se acerca” Hebreos 10:25.
Cristo cumplió en la cruz con lo que las Escrituras habían declarado, obedeció la ley “Haciéndose obediente hasta la muerte” Filipenses 2:8 y vemos que todos nuestros sacrificios aparecen insignificantes ante el suyo, ante ese sacrificio eterno y sin igual; en estos días de Pascua, como cristianos deberíamos pensar un poco mas en todo aquello que el Señor hizo por nosotros y reconocer que los que hacemos para su obra resulta insignificante ante el tamaño de su gracia; deberíamos pensar que el Señor todo lo hizo por obediencia y muchas veces somos tan desobedientes que llegamos a perder las bendiciones por ello.
Como cristianos deberíamos pensar que Jesús lo entregó todo en la cruz por nosotros en tanto que a muchos no les importa desobedecer sus mandatos y se resisten dar a Dios lo que es de Dios, Mateo 22:21, aunque esto les signifique disfrutar solamente de la misericordia de Dios, perdiendo la vida de bendiciones y sobreabundancia que el Señor nos ha prometido en su Palabra, pues “Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra” 2 Corintios 9:8, para aquellos que cumplen con sus mandatos.
Es tiempo de dejar de pensar humanamente para establecer en nosotros la mente de Cristo, llena de humildad, de entrega, de obediencia; es tiempo de dejar de esconder detrás de ritos nuestra falta de compromiso y reconocimiento de todo cuanto el Señor ha hecho por nosotros.
CONCLUSIÓN:
Hemos celebrado la pascua, muchas personas del mundo y también creyentes han seguido ritos impuestos por alguna creencia en la convicción que así le son mas agradables a Dios y podrán disfrutar de sus bendiciones; los verdaderos hijos de Dios deben entender que no son necesarios los ritos sino que el Señor mira nuestra humildad y sometimiento de corazón; los verdaderos hijos de Dios entienden que mas importante que los ritos impuestos por el hombre es el reconocimiento de la obra de la cruz en su vida, pues ésta es la que otorga nuevas vestiduras y vida eterna.
Para disfrutar las bendiciones de Dios es necesario que nos despeguemos de ellas, dejando de creer que algo tenemos por nosotros mismo, pues ésta es la forma de no apartar nuestra mirada del dador de la vida y de todas las cosas.
Es la forma de no apartar los ojos de Jesús para ponerlos sobre las cosas del mundo, ya que “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menos preciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” Mateo 6:24; celebramos el sacrificio perfecto, el derramamiento de esa sangre preciosa que provocó el cambio de nuestras vestiduras, pero es tiempo también de pensar en lo que el Señor ha hecho por nosotros; es tiempo de reconocer que sin la obra de la cruz, nada de lo que tenemos nos sirve para limpiarnos o vivir eternamente.
© Luis A. Coria. Todos los derechos reservados.







Aleluya que felicidad que gozo que regocijo para mí y para todas las iglesias el ver esta nueva predica que subió, llena de poder y de unción Divina sus predicas son las que el mundo necesita hacen temblar a las tinieblas y transforman a la gente expulsan demonios y levantan Santos