Inicio / Reflexiones Cristianas / Pobres pero ricos

Pobres pero ricos

Reflexiones Cristianas

Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:19)

Una de las problemáticas actuales del planeta es la carencia de recursos económicos en muchas personas y familias. Los motivos pueden ser diversos, y la mayoría de ellos seguramente injustos. Ante esta situación, que puede afectar a muchos de nuestros prójimos, nuestro padre celestial nos regala esta palabra de consuelo.

De lo que tenemos que estar convencidos es que ante la pobreza material, no estamos solos ni abandonados. Siempre habrá unas manos caritativas de nuestro prójimo que nos ofrezcan lo que nos falta.

Un hermano o hermana con sensibilidad, está dispuesta a alcanzar lo que tiene a los que lo necesitan por ello no hay posibilidad de que esto no pase con nosotros. Porque Dios es amor y el alcance de su amor está en todas partes Tengamos fe en ello.

Anuncios

Existen también unas manos capaces de hacernos salir de la necesidad, las nuestras. Porque si trabajamos con ahínco y honestidad, hay muchas menos probabilidades de carecer de un techo, o de una comida caliente. Pero si tenemos el hábito exagerado de descansar y esperar que Dios baje del cielo para darnos el plato de comida que queremos, podríamos estar equivocados.

¿Hemos buscado de verdad un trabajo? Y, ¿Hemos realmente rogado a Dios por una fuente de trabajo digna que nos permita garantizar nuestro sustento?

Muchas veces somos pobres teniendo suficiente recursos para no serlo. Malgastar nuestro salario o no administrarlo bien puede conducirnos a experimentar necesidades. Diferenciemos bien entre lo que es imprescindible y lo que no lo es.

Aprendiendo a vivir en sencillez y humildad, no buscando la extravagancia ni el derroche. Así podremos llegar a ahorrar tiempo, dinero y energías, las cuales bien podrían destinarse al Señor.

Al respecto, en Malaquías (3:10) leemos: “Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo… y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.”

El ingreso económico que generamos en el trabajo nos corresponde, pero en parte. Porque está escrito en la Biblia que una parte de todo lo ganado le corresponde al Señor. Nuestras diezmos y ofrendas son una muestra de gratitud para con el padre y por ello podemos cosechar grandes bendiciones.

Pero tengamos cuidado, porque sufrir por la falta de dinero puede ser algo difícil, pero mayor aún es el sufrimiento cuando nos alejamos de nuestro padre celestial, por el dinero. Eso podría considerarse con una traición terrible a Dios que nos bendice con abundancia y recibe ingratitud de nuestra parte. Así pues, el dinero nos distrae (hacia la vanidad de las cosas), nos aísla (tenemos miedo de perder lo ganado, entonces preferimos desconfiar de todos) y nos esclaviza (vivimos para el dinero, queremos tener más y más).

Anuncios

Vivir en la necesidad es algo muy duro, pero nuestro padre nos ha prometido resguardarnos. Creamos en él, que obra por las manos bondadosas de nuestros hermanos, por las manos trabajadoras de nosotros mismos, por el agradecimiento que mostramos con nuestros diezmos, y por la convicción de no aspirar a vivir por las posesiones materiales, sino de alcanzar los tesoros incorruptibles para nuestra alma.

© Predicas Biblicas. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas.. Reflexiones Cristianas

Acerca de Predicas Biblicas

Predicas Biblicas. Portal cristiano dedicado a evangelizar a las naciones a través de predicas cristianas, estudios biblicos, y mensajes cristianos. Para incluir tu material en nuestro portal, crea una cuenta, ingresa a ella, y comienza publicar sermones cristianos, bosquejos para predicar, y cualquier otro material cristiano que edifique el Cuerpo de Cristo.

Ver también

Reflexiones Cristianas.. Una trampa llamada soberbia

Una trampa llamada soberbia

Reflexiones Cristianas... La soberbia es como esos malos amigos, que solamente están cuando hay dinero y cuando todo está bien, pero en cuanto las cosas ese poner mal..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *