Mensajes Cristianos… Devocionales Cristianos
“Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.” Isaías 40:3.
Las profecías de Isaías alertaban que vendría un Mesías y con él la salvación; pero que habría un precursor, una voz que clama en el desierto preparando el camino al Mesías.
“Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.” Mateo 3:3
Con esto, Juan el Bautista se da a conocer como ese precursor que viene preparando el camino del Mesías llamándonos al arrepentimiento. Efectivamente, Jesucristo vino con el propósito de dar la vida por los pecadores para cumplir el plan de salvación, que lo recibiríamos, por su gracia, como un precioso regalo. No por méritos, sino gratuitamente y sin obligación.
Este regalo es personal, nadie puede hacer obras para que otro lo reciba, sin embargo, todos estamos llamados a recibirlo y lo único que se nos exige es el arrepentimiento y creer que Jesucristo es el Señor. Por eso la voz que clamaba en el desierto nos exigía el arrepentimiento.
Hoy, no se necesita ser un profeta como Isaías para saber que sin el arrepentimiento -que es una renuncia total a la vida de pecados- no tendremos la salvación. El Mesías vino y murió por nosotros; pero además resucitó y nos dejó la tarea de seguir preparando caminos, llevando su evangelio a las naciones.
La tarea de Isaías y de Juan el Bautista resultaba mucho más difícil que la nuestra, porque todo estaba basado en las profecías, mientras que nosotros tenemos todos esos hechos y vivencias.
Por otra parte, los libros de los evangelios nos dan testimonio y solidez espiritual para llevarle a aquellos que todavía no han encontrado el camino, la verdad y la vida. Si usted no conoce a Jesucristo, hágalo y tendrá vida eterna.
© Antonio J. Fernandez. Todos los derechos reservados.