Bosquejos para Predicar
Prédica de Hoy: La restauración de la familia – Parte I
Bosquejos para Predicar Lectura Bíblica de hoy: Salmo 128:1-4
Introducción:
El avestruz es una ave que no se interesa en el cuido de sus propios hijos, porque Dios no le dio sabiduría ni inteligencia (Job 39:13-17), pero al ser humano Dios le dotó de inteligencia y sabiduría para que cuide y eduque a los hijos que Dios le ha confiado.
Pero muchos hombres y mujeres han dejado en el olvido tirando a tierra lo que un día Dios puso en sus manos, comportándose como la sabiduría del avestruz. Veamos algunos factores que nos pueden ayudar a restaurar la familia
I. LA CASA NO SE GOBIERNA CON LA FUERZA, SE GOBIERNA CON SABIDURÍA, Proverbios 24:3-4
a) Cristo es el constructor, nosotros solamente somos sus obreros
- 1. Permita que Jesús sea el que edifica y guarda su casa Salmo 127:1
- 2. El hombre sin Dios jamás podrá hacer nada bueno Juan 15:5
- 3. Jesús esta tocando la puerta de su hogar, déjelo pasar Apocalipsis 3:20
b) Si Cristo está construyendo mi hogar, yo debo trabajar a la par de él
- 1. Un día nos presentaremos ante el tribunal de Cristo para responder por la familia Salmo 127:3
- 2. Hay que corregir con la sabiduría de la palabra de Dios Proverbios 15:1, 18
- 3. Su hogar va ser probado por caudales fuertes de agua y viento Mateo 7:24-27
II. LA FAMILIA ESTÁ ASEGURADA SOLAMENTE EN LAS MANOS DE DIOS
- 1. Si Dios no está en la familia todo esfuerzo no tiene valor Salmo 127: 2
- 2. Si los conductores de la familia no son temerosos de Dios, están matando a su familia
- 3. Los problemas que actual viven muchas familias, es por la falta de sabiduría en el hogar
III. CARACTERÍSTICAS DE UNA FAMILIA QUE VIVE EN EL TEMOR DE DIOS
- 1. El Salmo 128 describe las bendiciones de Dios para la familia, que teme a Dios v.1
- 2. El fruto de su trabajo será bendecido v.2
- 3. La bendición es para toda la familia v.3 ; Salmo 103:7
- 4. Hay padres y madres que por falta de sabiduría están matando a su propia familia Prob. 14:1
- 5. Si Dios no está construyendo su casa, todo su trabajo no será productivo Dt. 28:39
Conclusión:
Si queremos un hogar de prosperidad y de éxito, debemos dejar que Dios sea el que edifique mi casa.
Debemos entregarle nuestra familia a Dios, juntamente con nuestros planes y proyectos para que sean bendecidos por Nuestro Señor
© Francisco Antonio Martinez. Todos los derechos reservados.





