¿Cristianismo cultural?

Dr. Miguel Núñez

Updated on:

¿Cristianismo cultural o Cristianismo bíblico?

¿Cristianismo cultural o Cristianismo bíblico? | Estudios Bíblicos

Tema: ¿Cristianismo cultural o Cristianismo bíblico?

Introducción

Las siguientes palabras del evangelio de Lucas fueron grandemente confrontadoras en su tiempo, y lo siguen siendo hoy: “¿Y por qué me llamáis: “Señor, Señor”, y no hacéis lo que yo digo?” (Lucas 6:46).

Es obvio que, a la luz de la palabra de Dios, no basta con decir que somos cristianos si nuestro caminar carece de la evidencia necesaria. Cuando escuchamos muchas de las enseñanzas de la palabra hoy en día, resulta evidente que el evangelio está siendo ofrecido a un precio muy barato. Sin embargo, el verdadero cristianismo bíblico no puede separarse de la obediencia a Cristo. No podemos conformarnos con un cristianismo superficial, sino que debemos vivir conforme a la verdad de la Escritura.

Dietrich Bonhoeffer, en su libro The Cost of Discipleship (El Costo del Discipulado), habló de un término que pudiera definir bien esta realidad. Él le llamó “gracia barata”, definiéndola como: “la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento; el bautismo sin disciplina de iglesia; comunión sin confesión; la absolución de pecados sin confesión. La gracia barata es gracia sin discipulado; gracia sin la cruz, gracia sin Jesucristo viviente y encarnado” ([1]).

Este concepto revela el peligro de un cristianismo sin compromiso, donde se proclama la fe, pero se ignora la obediencia a Cristo. La Escritura nos llama a un discipulado genuino, donde nuestra fe se refleje en nuestras acciones y decisiones diarias. En un mundo donde la espiritualidad ha sido reducida a una mera etiqueta, el cristianismo verdadero es aquel que refleja el carácter de Cristo en cada aspecto de la vida.

La Diferencia entre Cristianismo Cultural y Cristianismo Bíblico

El cristianismo cultural es aquel que se adapta a las normas y costumbres del mundo sin una verdadera transformación interior. Se trata de un cristianismo de apariencia, donde la fe se convierte en una tradición heredada más que en una convicción personal. Muchas personas se identifican como cristianas simplemente porque nacieron en una familia creyente o porque asisten a la iglesia ocasionalmente. Sin embargo, la verdadera fe va más allá de la cultura; implica entrega, compromiso y un cambio de vida.

Por otro lado, el cristianismo bíblico es el que se fundamenta en la Escritura y se manifiesta en una vida de obediencia a Dios. Jesús dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15). No podemos afirmar que amamos a Dios si nuestra vida no refleja su voluntad. La fe sin obras es muerta (Santiago 2:17), y una relación con Cristo genuina implica obediencia y fidelidad a su palabra.

Un Cristiano Cultural

Si bien es fácil ser un cristiano cultural y pasar como un cristiano genuino, no es menos cierto que Dios sabe quién es y quién no lo es. No es la cultura evangélica que salva, ni siquiera es el mensaje evangélico que salva; es la conversión evangélica.

El Señor sabe quiénes exhiben solamente una cultura evangélica y quiénes tienen “el alma o el espíritu evangélico”. El problema está en que la cultura evangélica se adquiere con relativa facilidad. Aprendes a hablar como evangélico, diciendo cosas como: “Yo todo se lo presento al Señor”; “Buenos días, varón de Dios”…

No dejes de decir amén a todo lo que alguien diga que tenga que ver con Dios.

Cambias tu forma de vestir los domingos y los miércoles cuando vienes a la iglesia. Cualquier otro día “está bien si luces como pagano”. Viernes en la noche y sábado en la noche tienes licencia para vestir sensual. Y nadie se dará cuenta porque ya todo el mundo sabe que en esos días se puede vestir inapropiadamente.

Aceptas a Jesucristo en tu corazón sin arrepentirte ni pedir perdón por tus pecados. Antes había que arrepentirse; ahora sólo se invita a Cristo a entrar al corazón. Pero el cristianismo bíblico enseña que sin arrepentimiento no hay perdón de pecados (Hechos 3:19).

Dejas a un lado los pecados extremos como emborracharte, las drogas y el tener amantes. Pero puedes seguir disfrutando de sensualidad, violencia y oyendo lenguaje vulgar en las películas porque ya todas son así, y Dios entiende que “no podemos vivir sin ver películas”.

¡Claro! Y te bautizas como adulto. “Bingo”, ya estás dentro del Reino de los cielos. Así piensan muchos, pero el cristianismo verdadero exige una vida transformada.

El Tribunal de Cristo: La Verdad será Revelada

Mucha gente va a llegar al tribunal de Cristo, 100% convencida de su salvación, hasta el punto que al ver a Cristo se dirigirán a Él llamándole “Señor”.

Sin embargo, se van a asombrar cuando Cristo les diga: “Aquí no hay espacio para ti”. Me sorprende cómo el texto dice que muchos le dirán: “Señor, Señor”. No algunos, sino muchos.

Estas personas estarán tan convencidas que incluso dirán: “pero Señor, en tu nombre predicamos, en tu nombre echamos fuera demonios y en tu nombre hicimos muchos milagros”, trayendo como evidencia esas obras. Y el Señor les dirá: “Nunca os conocí” (Mateo 7:21-23).

Hoy en día nadie quiere pagar el precio de ser cristiano y prefieren culturizar la fe cristiana. Se promueve un cristianismo fácil, sin cruz, sin sacrificio, sin entrega. Pero Cristo nos advirtió que el camino es angosto (Mateo 7:14).

En la época de Atanasio, en los años 300, estaba en discusión la divinidad de Jesús. Atanasio estaba siendo presionado para que desistiera de defender la divinidad de Cristo. Algunos le dijeron: “Atanasio, ríndete… el mundo está contra ti”; a lo cual Atanasio respondió: “Pues entonces tendrá que ser Atanasio contra el mundo”. Que el Señor quiera levantar más defensores del cristianismo bíblico hoy en día.

Conclusión

El Verdadero Cristianismo es una Vida Transformada

Hermanos, no podemos olvidar que la razón por la que el mundo tiene mayor aceptación de la iglesia evangélica hoy no es porque el mundo se ha ido santificando, sino porque la iglesia se ha ido mundanalizando.

El cristianismo auténtico es rechazado por el mundo porque está basado en la verdad de Cristo. Pero recordemos las palabras de Cristo en Juan 15:18-20:

“18 Si el mundo os odia, sabéis que me ha odiado a mí antes que a vosotros…”

Que nuestra fe no sea solo una apariencia de cristianismo, sino una entrega real a Cristo.

[1] Dietrich Bonhoeffer, The Cost of Discipleship (New York: The Macmillan Company, 1966), 47.

© Dr. Miguel Núñez. Todos los derechos reservados.

Predicas Biblicas | Estudios Bíblicos

Dr. Miguel Núñez
Autor

Dr. Miguel Núñez

El Dr. Miguel Núñez sirve como Pastor Titular de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo y es el presidente y fundador del Ministerio Integridad & Sabiduría, que tiene como visión impactar la generación de hoy con la revelación de Dios en el mundo hispano-parlante. Se graduó de la escuela de Medicina de INTEC en el año 1980, en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana y cursó sus especialidades en Medicina Interna (1982-85) y Enfermedades Infecciosas (1985-1987) en los EE.UU. Como médico, el Dr. Núñez, practicó la medicina en los EE.UU. durante 15 años y fue profesor clínico del Mount Sinai School of Medicine de Nueva York antes de mudarse a Santo Domingo, República Dominicana a plantar una iglesia.

Deja un comentario