Mensajes Cristianos
Predica de hoy: La maldad de la vanidad
Texto bíblico principal: “Por tanto consumió sus días en vanidad, y sus años en tribulación” (Salmos 78:33)
Introducción
Vanidad: “Orgullo de la persona que tiene en un alto concepto sus propios méritos y un afán excesivo de ser admirado y considerado por ellos”. No ha leído que en la biblia dice vanidad de vanidades, todo es vanidad.
¿Cree usted que la vanidad proviene de Dios o del mundo? Esto solo lo descubriremos leyendo la biblia. Desde que empezamos a leer nuestra introducción dice que la vanidad es orgullo, también un tipo de soberbia y en la palabra de Dios he hallado que dice lo siguiente: “El temor de jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, la boca perversa, aborrezco” (Proverbios 8:13 TLA).
Por cual decimos que la vanidad proviene, y es del mundo. Es un sentimiento que genera en las personas sentimientos de superioridad, queriendo estar siempre por encima de los demás. Y Jesús nos enseña sobre la humildad, sobre amarnos los unos a los otros, y que nadie es más que nadie. Todos tenemos un valor especial.
La vanidad llega a generar en ti un tipo de perversión en el corazón, porque cuando no eres aludido como lo esperas te sientes frustrado y mal. ¿Por qué? Porque estas acostumbrado a creer que todas las cosas que haces están bien, y eso te lleva a encerrarte en tu propia mentira. No digo que querer hacer las cosas bien y mejorar esta mal, el mal esta cuando tu corazón se envanece por aquellas cosas que hiciste bien.
I. La mentira que trae la vanidad
“Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios. Porque la risa del necio es como el estrepito de los espinos debajo de la olla. Y también esto es vanidad. Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dadivas corrompen el corazón” Eclesiastés 7: 5-6-7
La vanidad te convierte en una persona necia, e incluso en una persona que hace daño a otras personas que cree que son inferiores. Cuando se alimentan las dadivas de esa vanidad se corrompe el corazón. Y cuando se oprime a las personas porque quizás no son iguales a los otros se entontece la sabiduría que ahí había. Por eso debes de tener cuidado de las palabras que usas para decirle a alguien su falta, y aun tener cuidado cuando se felicita y elogia a alguien por su buena acción.
La mentira atrapa la vanidad, el ego y daña el corazón de las personas, creando una visión diferente a la que Dios quiere en nuestras vidas.
II. La torpeza de la vanidad
“Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas poco escogidos” Mateo 20:16
Hermanos cuidado que Satanás utiliza artimañas como hacerte creer que estas en un pedestal y por encima de los demás, pero mira Jesús dice: el que se cree primero será el ultimo y el que cree que esta de ultimo ese era el que este de primero (Marcos 9:35).
Muchas veces no se conocen las capacidades de las otras personas, porque la vanidad de una sola persona opaca el talento de los demás. Pero todos tenemos potenciales, virtudes y dones.
“Unánimes entre vosotros no altivos, sino asociándoos con los humilde. No seáis sabios en vuestra propia opinión” Romanos 12:16
Mas bien hermanos ayudemos los unos con los otros, pues si este no sabe de algo se le instruye y se le enseña para que todos vayamos unánimes en un mismo camino y en igualdad. Porque hoy eres tu quien le enseñas e instruyes a alguien más, pero mañana puedes ser tu el que este aprendiendo de alguien más.
III. Lejos de la verdad por vanidad
“Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad” (Eclesiastés 11:10)
Les digo que la juventud y adolescencia es la mas atacada por causa de la vanidad. Por eso debemos orar para que se construyan jóvenes de ayuda, jóvenes de firmamento, y jóvenes que sirvan de atalayas para otros.
No digo que en la adultez no se vea la vanidad, pues si la hay en muchos casos por lo cual también debemos orar. Pues la vanidad es un espíritu maligno que trae soberbia y tiende a confundir a las personas de la realidad.
Ante los ojos de Dios todos somos igual de valiosos y especiales, y debes saber que tu hermano que esta a tu lado esta en el mismo nivel que tú. Y aunque haya cosas que tu sepas que él no, también puede que sea al contrario y por eso Dios nos manda a ayudarnos.
Hermano mío el día que vayamos a entrar al paraíso nadie entrara primero que el otro, ese día entraremos todos los que fuimos obedientes por la misma puerta y al mismo tiempo.
Conclusiones
La vanidad proviene del mundo no de Dios. Es un espíritu maligno que trae soberbia, orgullo y altivez separándonos del amor de Dios y del amor de nuestro prójimo y nos encierra en un círculo de mentiras que luego se rompe y nos lleva a la perdición.
Los invito a reflexionar sobre lo efímera que es la vida, es un tiempo que pasa, pero lo que queda en realidad es lo que impactaste en las vidas de otros, como te desarrollaste como persona en las manos de Dios, y no solo pensar en si tengo los prototipos que vende el mundo, y otras vanidades que son vanas y pasajeras.
Redactado por Y.S. Parra Mora para el uso exclusivo de predicasbiblicas.com
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