“No podemos poner la mira en los hombres pues todos somos pecadores. Si queremos dejar de decepcionarnos debemos poner la mirada solo en Dios.”
Predicas Cristianas
Texto Biblico: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Mateo 11:28-30
Introducción
Este mundo, este tiempo está lleno de dolor y sufrimiento. Desde que el pecado entró en el ser humano, este empezó a corromperse. Hoy en día está lleno de guerras, enfrentamientos, enfermedades, divisiones, etc. Basta encender la televisión o leer cualquier medio de comunicación para enterarnos de sufrimientos, injusticia, desastres naturales y demás noticias que nos desalientan.
Es común escuchar o leer que alguien dice que ha perdido la esperanza en la raza humana. No queda esperanza alguna de bondad y justicia. Pero eso los cristianos lo sabemos muy bien.
No podemos poner la mira en los hombres pues todos somos pecadores. Si queremos dejar de decepcionarnos debemos poner la mirada solo en Dios. Pero el mundo sigue intentando componer los problemas sin la ayuda de aquel que puede darle solución.
Mientras las personas sigan confiando en ellas mismas o en otras, seguirán decepcionandose. Es necesario que el mundo comience a ver al cielo, que comience a acercarse a aquel que todo lo puede. Es nuestro deber como cristianos acercar al mundo a Cristo, a la salvación.
1) Cansados de la vida
Jesús mencionó esta decepción que sufre la humanidad entera, Él les llamó trabajados y cargados. El mundo está cargado de pecado. Muchos tratan de encontrar refugio a sus problemas, buscan solución en el licor o en una aventura amorosa.
Pronto, los que tal hacen, se dan cuenta que eso no fue una solución, sino un problema aún mayor. Por intentar dar una solución siguiendo el camino equivocado el ser humano se hunde más en el lodo del pecado.
En este cansancio se busca un oasis que permita al ser humano bajar las cargas y reposar. Pero ese descanso se busca en los lugares equivocados. Ni bien se escucha a una persona decir que tiene ese oasis a disposición, las personas inician a hacerle caso. Pero una y otra vez el ser humano cae en decepción. Pues ninguna persona puede dar el descanso que nuestra alma necesita.
Pensamos que el descanso es físico y la solución que pretendemos también es físico. Pero la mayoría de las veces el problema es espiritual y siempre la solución es espiritual. Es el ocuparnos del espíritu lo que nos dará descanso para el alma cansada. Basta con preguntar a un cristiano cuál ha sido su experiencia para darnos cuenta que la solución a nuestro estrés y dolores del alma están en Dios. Solo en Dios podemos encontrar reposo.
2) Todos los que quieran
Las palabras de Jesús para el alma cansada fue, vengan a mi. Podemos darnos cuenta que Él sabe lo que está diciendo. No lo dijo solo por decirlo, Él sabe que tiene toda respuesta y en este caso no es la excepción.
Jesús no fue pretencioso, Dios es el creador de todo lo que existe, por lo tanto puede dar paz a cada alma de este mundo. Eso fue lo que Jesús indicó en este pasaje. El llamado fue para todos, para todo aquel que quiera, para aquel que quiera tener reposo en este mundo de maldad.
Acá no hay acepción de personas. Si el mundo entero aceptara este llamado en el mundo habría paz. Si el mundo entero aceptara este llamado el estrés dejaría de ser la enfermedad mortal que es. Jesús nos invita a tener paz, no como el mundo dice tenerla, sino verdadera paz. Jesucristo es el reposo que estamos buscando, es el reposo que necesitamos.
Todo aquel que esté cansado, todo aquel que necesite descargar sus penas y tener libertad, debe acercarse al Señor. Él nos invita porque puede darnos esa paz que necesitamos. Ya basta de perder el tiempo en aquello que no puede ayudarnos, solo en Dios podemos encontrar la verdadera paz.
3) Llevad mi yugo
Pero sucede algo en el versículo siguiente. Jesús dice en el versículo 28 “Yo os haré descansar” pero inmediatamente después nos pide que llevemos su yugo. Esta palabra implica que trabajemos en su viña, trabajemos con Él para preparar su segunda venida.
Jesús nos pide que estemos identificados con su trabajo. Nos pide que estemos en su equipo para trabajar por el reino de Dios. Jesús nos pide además que aprendamos de Él. Vino a este mundo precisamente para eso, para que aprendiéramos de Él, como vivió su vida sin pecado.
Jesús también nos dice que Él es manso y humilde de corazón. Eso es precisamente lo que le está faltando al mundo en nuestros días. La humildad parece haber escapado de este mundo y todos muestran su ignorancia.
Básicamente tenemos dos opciones: o vivimos bajo el yugo del mundo, donde reina el estrés, el pecado y la muerte. O vivimos bajo el yugo de Jesucristo donde encontramos humildad y descanso. Esto no lo comprende el mundo y siguen cegados intentando liberarse, pero mientras más luchan, más se hunden en su pecado. Parece un camino sin fin.
4) Descanso de Dios
Pero en el versículo 30 Jesús nos dice que su yugo es fácil y su carga es ligera. Esto es contrario a lo que el mundo cree.
El mundo piensa que al venir a Cristo las personas están presas en reglas y normas que cumplir. Por eso muchos no se acercan a Dios pensando que en Dios encontrarán a alguien enojado que nos dice que hacer todo el tiempo y no nos da libertad.
Nada más alejado de la realidad entre lo que el mundo piensa acerca de Dios y quién es realmente Él. Dios es amor y no nos obliga a estar con Él. Si decidimos apartarnos de Él y estar en pecado Dios lo permite, pero nos advierte que el pecado lleva a la muerte. Dios nos aconseja estar con Él para que podamos tener vida y vida en abundancia.
Al llegar a Dios nos damos cuenta que el mundo realmente nos ofrece esclavitud y en Dios tenemos libertad. Dios nos da libertad para vivir en paz, para vivir sin la carga del pecado en nuestra espalda.
Jesús toma esos pecados y los echa en lo profundo del mar y nunca más se acuerda de ellos. Dios nos da verdadera paz al saber que nuestra eternidad la pasaremos en el cielo gozando de la gloria. Mientras si estamos en pecado cargando el peso del pecado pasaremos la eternidad en la condenación eterna.
Pero Dios es bueno y nos da la oportunidad de vivir para Él, de dejar esa pesada carga y tener descanso. Jesús nos pide esa carga, dejémosla en Él. En cambio nos dará felicidad, paz, amor y descanso. Jesús es nuestro libertador y salvador, a Él sigamos.
5) La mentira del diablo
El diablo buscará parecer un ángel de luz. Busca cómo impulsar campañas que parecen buenas, pero la base de esas campañas no están fundadas en Dios y su verdad, entonces las tales son contrarias a la voluntad de Dios. Por más hermosa y halagüeña nos parezca un pensamiento o un movimiento debemos pasarlo por la luz de la palabra de Dios.
El mundo está cegado, por la ilusión de felicidad, por la ilusión de solución de problemas. En algún momento las personas se darán cuenta que la solución estuvo siempre delante de ellos, que esos locos en algún momento le mencionaron la solución pero prefirieron no escucharlos.
Dios da a la humanidad oportunidad para arrepentirse y venir a Él, pero el mundo no quiere. Es nuestro deber como cristianos presentar ese descanso a la humanidad y tratar de abrir sus ojos para que vean la realidad.
La realidad es que sin Dios estamos perdidos y que si seguimos en pecado terminaremos muertos eternamente. La realidad es que solo Dios puede darnos paz, puede darnos tranquilidad y felicidad para todos nuestros problemas. El mundo tiene otro color cuando llegamos a Dios.
El diablo no puede imitar lo que Dios da, puede hacer el intento y engañar a muchos, pero jamás podrá compararse a la perfección en las cosas que Dios hace. La paz que Dios da no puede ser comparada y la felicidad que se siente es inigualable.
Conclusión
Hay una solución para el mundo, hay una solución para el estrés y la maldad, hay una solución para nuestra vida. La solución a cada uno de los problemas de este mundo es Dios. El mundo seguirá buscando fórmulas mágicas para tener paz, pero sabemos que solo en Dios se puede tener esa bendición.
El mundo nos ofrecerá felicidad momentánea, pero al final todo pecado será castigado. La solución pasajera quedará como un problema mayor y necesitaremos otra solución. Dejemos ya de perder nuestro tiempo y dejemos que Dios nos de la solución a todos nuestros problemas.
Dios es y seguirá siendo la solución para nuestra alma cansada. Todo aquel que quiere tener reposo debe venir a los pies de Cristo y encontrará reposo. Si la carga que antes nos agobiaba era enfermedad, Él nos da salud.
Si nuestro problema es financiero, Él nos da prosperidad y cubre todas nuestras necesidades. No importa cuál es la carga, tal vez drogas, quizás infidelidad, quizá perversión. Pero Dios tiene una solución para cada uno de esos problemas y nos ofrece trabajar con Él para la eternidad.
Acerquemos esta verdad al mundo, que ya no busquen más reposo, el verdadero reposo solo esta en Dios. Jesús nos pide que nos acerquemos a Él y obtendremos reposo, aprendamos de Él obedezcamos a su voz y obtendremos lo que Él nos ofrece.
Una vida de descanso para nuestra alma, reposo eterno y felicidad inigualable. Solo Él lo ofrece, solo Él lo puede dar, solo en Él lo podemos obtenerlo. Vengamos a Jesús y tengamos paz.
© Ricardo Hernández. Todos los derechos reservados.