Predicas Cristianas
Predicas cristianas – Introducción
En mis predicas cristianas enseño que hay dos factores fundamentales para vivir abundantemente, tal como Dios quiere que vivamos, “porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” 2 Crónicas 16:9.
Es decir que un corazón perfecto para con Dios es como una señal que se enciende sobre tu vida para que puedas recibir el favor del Señor.
Aclaremos que un corazón perfecto no es necesariamente aquel que no tiene pecado, sino el que es sincero, fiel, y busca obedecer a Dios en todo lo que depende de él. En este tiempo de crecimiento de la congregación, el Señor está buscando siervos y siervas que escuchen las predicas cristianas, y que no solamente las oigan. El Señor esta buscando hacedores de la palabra, y no simplemente oidores de ella (Santiago 1:22).
Siervos fieles
Dios esta buscando siervos fieles para derramar su poder en ellos a fin de mostrar Su gloria con prodigios y milagros, y si tú quieres ser parte de esta mover de Dios debes desarrollar un corazón sincero y obediente para con Él.
Y déjame decirte que tus expectativas son las que medirán el desarrollo de tu vida cristiana, de manera que tus logros en el camino del Señor, y la realización del propósito de Dios serán proporcionales al nivel espiritual en que te encuentres, pues esto determinará el cumplimiento de esas expectativas que tienes; y así como un auto puede levantar mucha temperatura, si el termostato está colocado a 50°, al llegar ahí se mantendrá la temperatura, lo mismo pasa con tus expectativas y tu potencial.
Leamos la palabra de Dios
Proverbios 22:1-6 “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro. El rico y el pobre se encuentran; A ambos los hizo Jehová. El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño. Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová. Espinos y lazos hay en el camino del perverso; El que guarda su alma se alejará de ellos. Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”
Los cristianos
Hay creyentes que solo anhelan tener trabajo, aunque sea de vez en cuando, y por eso no les falta el trabajo, pero la realidad nos muestra que no progresan, como están aquellos que solo buscan cubrir los gastos, por eso no generan ganancias que les permitan crecer económicamente.
Hay matrimonios cristianos que solo aspiran a estar juntos y por eso no se separan, pero la realidad muestra que no son felices ni ellos ni sus hijos, como hay creyentes que se limitan a congregarse, pero no sirven en la obra del Señor ni desarrollan su ministerio.
Es lamentable ver la cantidad de siervos y siervas de Dios que siendo tan capaces y habiendo recibido palabra y guía del Señor, a través de predicas cristianas, estén tan poco desarrollados espiritualmente. Siguen siendo niños a pesar de los años, y siendo tan bendecidos están tan poco realizadas en su vida familiar. ¿Por que sucede esto? Sucede porque sus expectativas son tan bajas, que no escuchan como Dios les habla a través de las predicas cristianas, y se conforman con lo poco, con las migajas. No logran entender las predicas cristianas, y no se dan cuenta que el Señor tiene grandes cosas para ellos.
Creer verdaderamente
Cuando un siervo o una sierva de Dios creen verdaderamente que la bendición y el poder de Dios está disponible para obrar en su vida, coloca y mantiene siempre sus expectativas en el mayor nivel, aún en medio de las pruebas, y se desarrollan conforme al propósito y guía del Señor.
La Palabra nos dice: “No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario” 1 Timoteo 5:18, y Proverbios 22:4 nos dice: “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová”, y acá encontramos como recibir algo que todo cristiano debería anhelar.
Recibir como remuneración por nuestra tarea para Dios, riquezas, honra y vida, pero debemos tener siempre presente que los dos requisitos para que todo esto llegue a nosotros son la humildad y el temor de Dios.
Humilde de corazón
Y hablamos siempre de que hay que ser humilde de corazón para agradar al Señor, pero no siempre tenemos presente que un corazón humilde es un corazón enseñable y recibe esa enseñanza porque sabe que al recibirla está agradando a Dios.
No siempre tenemos presente que un corazón humilde es un corazón aconsejable y dócil que está siempre dispuesto a reconocer las equivocaciones para corregir los errores cometidos.
También hablamos que hay que tener temor de Dios pues “el temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia” Proverbios 9:10, pero ese temor debe manifestarse en todas las áreas de la vida. Debe manifestarse para obedecer totalmente su Palabra, y sobre todo para amarlo, para servirlo en Su obra predicando Su Palabra y dándolo a conocer a los demás.
El pago, la retribución, nuestra remuneración por el amor y el servicio a Dios serán las riquezas, la honra y la vida. Pero solamente cuando la humildad y la obediencia a Dios se conviertan en nuestro estilo de vida, es decir, en algo permanente en nosotros y no de una actitud circunstancial fruto de la necesidad.
De manera que si anhelas una buena remuneración de parte del Señor debes buscarla agradando al Señor siendo humilde y obediente ya que quiere bendecirte porque te ama. Por lo que para recibir la plenitud de las bendiciones, además de ser humilde y obediente, hay que desarrollar una mentalidad de abundancia, no conformándonos con menos, o “¿No está toda la tierra delante de ti?” Génesis 13:9.
Mentalidad de abundancia
Para buscar las cosas de Dios es necesario tener mentalidad de abundancia. No podemos caer en la trampa de pensar que lo que ahora tienes es el todo de lo que el Señor ha determinado para tu vida. De una lectura rápida nos damos cuenta que Abraham tenía bien claro que el lugar donde estaba no era toda la tierra que existía.
Lo mismo debemos hacer nosotros en cuanto a las cosas que deseamos hallar o desarrollar. Ya que mientras sigamos creyendo que lo que tenemos es todo lo que podemos hacer en la obra de Dios, es todo lo que podemos hacer para ser felices en nuestro matrimonio, es todo lo que podemos lograr laboralmente, o es lo máximo que podemos mejorar nuestra economía, no saldremos a buscar otra cosa.
En este tiempo en que la congregación está en un franco crecimiento y preparándonos para ocupar ese precioso templo que el Señor nos ha permitido construir, necesitamos asumir una mentalidad de abundancia, mirando la parte que tenemos de la plenitud que el Señor nos ha hablado con prudencia. Pero dejando la mentalidad de escasez en nuestro ministerio y economía, para buscar lo que anhelamos, para buscar aquello de lo que el Señor nos ha hablado en muchas ocasiones.
Visualizar espiritualmente que está toda la tierra delante tuyo, y que además está a tu disposición. Entonces no permitas que nadie te haga creer que la parte que hoy tienes es el todo de lo que puedes tener.
Dale gracias a Dios por todo lo que ya lograste. A partir de este momento, dedícate a buscar lo que deseas hallar con una mentalidad de abundancia. Una mentalidad correcta para que Dios te muestre todas las oportunidades que hay por delante para ti.
Buscar en el lugar correcto
Busca, pero busca en el lugar correcto. Busca donde el Señor te diga y no donde a ti te parece. Recuerda que “Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces” Juan 21:6
Muchos no encuentran lo que buscan porque buscan en el lugar incorrecto, y de manera incorrecta, por eso no logran hallar.
Si está buscando lograr lo que el Señor te ha prometido, analiza si estamos buscando correctamente, y si no es así, reorienta tu búsqueda ahora.
Recuerda que para lograr la pesca milagrosa la red no fue echada en cualquier sitio. Fue echadas a la derecha, es decir, en el lugar donde el Señor dijo que debía echarse.
El buscar en el lugar incorrecto produce desgaste y frustración.
Cuando salgas a conquistar lo que el Señor te ha prometido lanza la red en el nombre del Señor. Pero lánzala en el lugar correcto para experimentar una pesca milagrosa.
Si haces lo que el Señor te manda, con un corazón humilde y temeroso de Dios, la Gloria y el poder vendrán sobre tu vida. Ahora desata tu fe para echar la red, y pídele al Señor la sabiduría para hacerlo en el lugar correcto.
¿Alguno se siente sabio y entendido entre vosotros?, entonces “muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía” Santiago 3:13:17.
Orar buscando la revelación de Dios
No te olvides de orar buscando la revelación de Dios sobre lo que tiene para ti. También ora para buscar con inteligencia espiritual lo que deseas hallar. Para que en este tiempo no solo eches la red en el nombre del Señor, sino que lo hagas en el lugar correcto. Y así todo lo que Dios te ha prometido pueda llegar a tu vida.
Oremos todos juntos para que en este tiempo puedas levantar tu fe e incrementar tu entrega a Dios. Levantemos oraciones para que con un corazón humilde y temeroso, puedas recibir todas las bendiciones que el Señor tiene preparadas para cada uno de nosotros. Rogándole que nos brinde crecimiento espiritual, y podamos desarrollar nuestros talentos, dones, y ministerios conforme a la voluntad de Dios.
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