Nuestros pensamientos, revelan quienes Somos | Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Texto: Jeremías 29:11; Proverbios 23:7 y Efesios 3:20-21
Introducción:
Aprende a pensar, tienes que hacer tuyos los pensamientos del Señor, para que se multiplique en tu vida y se hagan realidad, uno de los mayores problemas que tenemos dentro del cuerpo de Cristo, es que todavía seguimos pensando como muy naturales y poco espirituales.
1. Así como piensas, será tu vida
Dios es poderoso y constantemente vemos muestras de su poder, por Fe comprendemos que hizo el universo con Su palabra, por eso sabemos que las palabras tienen poder porque vienen de nuestros pensamientos, ellas son capaces de crear o destruir, de sanar o enfermar, propiciar la paz o la guerra y darnos amigos o enemigos, las palabras.
Él escritor de este pasaje no exagera cuando dice que Dios puede hacer mucho más abundantemente, así como no es exageración hablar de Su inmenso amor que lo movió a entregar a Su Hijo por nosotros, y tampoco se exagera sobre Su misericordia que es nueva cada mañana, o Su perdón que toma nuestros pecados y los envía al fondo del mar para no recordarlos nunca más.
Entonces, debemos convencernos de que no hay palabras para describir Su poder que es capaz de hacer mucho más de lo que entendemos y pensamos, por eso es importante que pensemos, nuestros pensamientos son el punto de partida de la obra del Señor, Él no puede hacer más sino tiene con qué, primero debes darle la materia prima para que haya punto de comparación.
Si piensas que Dios puede sanarte, seguramente te dará salud en abundancia, si piensas que Dios te bendecirá y te levantará, ten por seguro que Él tomará ese pensamiento y lo hará palpable de forma sorprendente, piensa bien porque Su obra se basa en ello, nunca he visto a Dios bendecir a alguien que piensa mal de sí mismo.
Quienes dicen soy un inútil no le dan al Señor material para hacer algo útiles en sus vidas, por el contrario, aquellos que no se disfrazan de falsa modestia y dicen: Dios está conmigo, son levantados.
David no dijo: Soy rubio de hermoso parecer y hermosos ojos, por eso no podré vencer a ese gigante que nos amenaza, al contrario, creía en Dios y en él, por eso le explicó a Saúl cómo peleaba contra leones y osos por defender las ovejas de su padre.
Dios le da la victoria a quienes confían en Sus promesas y en las capacidades que les ha dado para salir adelante, Sus Pensamientos deben ser los tuyos. (Salmo 139:17) dice sobre los pensamientos de Dios: ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo.
Los pensamientos que Dios tiene sobre nosotros son preciosos y se multiplican, el salmista hizo suyos los pensamientos de Dios, fíjese que dijo: Cuán preciosos me son tus pensamientos, es decir que debemos apropiarnos de los maravillosos pensamientos del Señor y pensar como Él.
Ahora el profeta dijo: Tus pensamientos no son mis pensamientos, tus caminos no son los míos, eso significa que debemos hacer nuestros los pensamientos del Señor para poder caminar en bendición, Dios piensa bien de ti, toma esos pensamientos y hazlos tuyos, debes ser capaz de enumerar esos buenos pensamientos que tiene Dios sobre ti,
Porque solamente así podrán multiplicarse en tu vida, escríbelos, léelos en las escrituras, proclámalos y medítalos para que Él los tome y multiplique, si crees que tiene una promesa para ti, las convertirá en tres; si piensas que son tres, las convertirá en nueve; si estás convencido de que son nueve promesas, Él te sorprenderá con ochenta y una, es decir: Siempre el Señor te sorprenderá con mas.
2. Siempre el Señor te sorprenderá con más
Todo lo bueno se incrementa cuando nos apropiamos de Sus pensamientos de bien para nosotros, el día que le entregué mi vida, sabía muchas cosas de mí y también sabía algunas sobre Él, pero ignoraba todo lo bello que Él pensaba de mí, lo que cambió mi vida y cambiará la tuya es conocer y aceptar lo que piensa de nosotros, cuánto anhela bendecirnos y hasta dónde puede llevarnos.
No basta saber de Dios y de ti mismo, es imprescindible que sepas y hagas tuyos los pensamientos de bien que el Señor tiene sobre ti, piensa en lo bueno (Filipenses 4:8) nos aconseja lo que debemos pensar: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
Él consejo es claro, no llenes tu cabeza de pensamientos de fracaso y pecado, sé positivo y piensa en todo lo bueno, evalúa tu pensamiento, mire estas palabras y clasifícalas según sean de buen nombre o de mal nombre, suicidio, enfermedad, divorcio, hijos en drogas, robo, corrupción, injusticia, chismes, pobreza, inmoralidad sexual, ahora escuche éstas: Hogar, esposa, amor, paz, sana economía, justicia, salud, trabajo, servicio.
Definitivamente las primeras nueve son de mal nombre y no debes pensar en ellas para no atraerlas a tu vida, por eso, ten cuidado con quien conversas porque dice la Palabra que las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres, evita a las personas que no pueden ayudarte a llenar tu mente con pensamientos positivos, todo lo que hablas y escuchas influye en tu forma de pensar y actuar.
Mire cual es la perfecta voluntad de Dios (Romanos 12:2-3) aconseja: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de Fe que Dios repartió a cada uno.
La voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta, créelo, no es exageración, pero de tus pensamientos depende que lo experimentes, nunca dudes de ello, cuando te sientes derrotado y preguntas: ¿Por qué Dios permite esto, por qué me pasa a mí?, no estás pensando como deberías y le demuestras al Señor que dudas de Él, en la iglesia podemos interceder por ti, llorar, orar y aconsejarte, pero nadie, ni Dios, puede pensar por ti.
Esa es tu tarea y mientras no pienses como Él, no leas las Escrituras y te convenzas de Sus promesas, no podrás pensar y hacer tuya Su voluntad de bien, acércate al Señor y busca Su consejo, los libros de Eclesiastés y Proverbios son muy prácticos y te enseñan sobre el pensamiento de Dios en cada situación.
3. No hay mejores recomendaciones que las de tu Padre Celestial.
Llena tu mente y corazón de Fe, no de duda, temor o cuestionamiento, la biblia dice que todos tenemos una medida de Fe diferente y podemos incrementarla, demuestra tu Fe y piensa bien de ti porque la gente que piensa mal de otros está proyectando lo que lleva dentro, persevera en pesar las cosas que Dios te dio para que se multipliquen en tu vida.
Debes aprender a pensar (Hebreos 4:12) describe la Palabra: Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
La eficacia se relaciona con acciones, sólo una acción puede ser eficaz, aprende a ser eficaz en lo que piensas, aprende a pensar, pues somos lo que pensamos.
Somete tus pensamientos a la Palabra del Señor, haz tiempo para pensar si lo que estás pensando es correcto, piensa sobre tus pensamientos, parece difícil pero no lo es, evalúalos, si lo que tienes en mente es correcto, bueno, puro, noble y digno de alabanza, tómalo y ponlo en práctica, de lo contrario deséchalo y busca renovarte, Proverbios dice: Como es el pensamiento del hombre, así es el.
Mire, porque es la perseverancia que da paz (Isaías 26:3) dice: Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Persevera en Sus pensamientos y no desconfíes nunca de Él, aunque lo que anhelas no venga en el momento que quieres.
No te desesperes ni permitas que la desconfianza entre en tu corazón, porque esa duda te robará la paz, Dios sólo puede guardar en completa paz a quienes siempre piensan bien de Él aunque la circunstancia sea adversa.
Él Señor no puede bendecir al de doble ánimo, que un día piensa una cosa y otro día cambia de parecer, hemos aprendido a pensar por reacción y no proactivamente, nuestra mente no descansa, todo el día pensamos, tenemos ideas, somos bombardeados por lo que vemos y escuchamos, esa transacción de pensamientos no se detiene, pero debes hacer tiempo para detenerte y aprender a pensar bien.
Muchas veces nos arrepentimos de los que decimos y hacemos porque no pensamos bien las cosas y actuamos por reacción, entonces debemos pedir perdón por los errores que cometemos, cambia tu sistema, reflexiona sobre tu forma de pensar y aprende a hacerlo proactivamente, con calma y mirando siempre hacia el futuro.
Detente a pensar, aparta un tiempo para estar a solas con Dios y Su palabra, pídele que te enseñe a hacerlo, que te ayude a hacer tuya Su voluntad buena y perfecta, que te muestre Sus promesas y las aceptes antes que las malas noticias, Él puede ayudarte a entender que está a tu lado, que tú y el Él son mayoría y que si se cierra una puerta, Él siempre abrirá otra.
Con esos pensamientos, sabrás que ante la crisis, no te despedirán y si lo hacen, tendrás otra puerta abierta ante ti, pensando así podrás enfrentarte a todo, si llegas a tu oficina y el gerente te llama porque tiene una noticia que darte sobre el despido de personal, puedes pensar dos cosas, que te despedirán a ti, o que serás de los que se quedan.
Y si la noticia es que te vas, puedes decir que agradeces la oportunidad y pensar que así como se cierra esta puerta, Dios abrirá nuevas, nuestros pensamientos nos ponen frente a las bendiciones o al borde del fracaso, adórale y dale gracias, entrégale tu corazón y mente, confía en Él porque tus pensamientos en el Señor te harán fuerte.
Su fidelidad te llevará más allá de lo que imaginas y Su mirada te llenará de paz, lleva cautivo todo pensamiento a Su obediencia, piensa bien, piensa como el Señor y haz tuyas Sus promesas, permítele a Dios que en este momento su mano poderosa venga sobre tu vida con una renovación total de todo tu ser.
Y que tú puedas ser fuerte hoy, honra a Dios, cuando lo haces tú le estás diciendo: Señor tu eres fuerte, tu eres suficiente, tu eres todo lo que yo necesito, no hay nadie más que pueda ponerse en tu sitio y en tu lugar delante de mi vida, tu eres mi sustento, tu eres mi proveedor, en ti estoy confiado Señor, eso honra a Dios y Dios honra a los que le honran. Atrévete a confiar en Dios, dale la oportunidad.
Él nunca te dejará, Él nunca te va a desilusionar, Él nunca te va a defraudar, nunca te traicionará, Él estará siempre allí, y Él es suficiente.
Él es fuerte, y Él es el padre amoroso, puedes confiar en Él, aprende a confiar en Él, Él te ayuda y Él te sustenta, nada te va a faltar. ¿Por qué te abates, por qué te afliges tanto, por qué te turbas en el corazón? Espera en Dios.
Él tiene cuidado de los suyos, Él tiene cuidado de los que confían en Él, Él tiene cuidado de sus hijos, no hay nadie, nadie en la historia de la humanidad que haya puesto su confianza en Dios y que no haya visto la mano del Señor sobre su vida.
Él es y será Tu Fortaleza. ¡Cambia Tu Mañana Hoy!
© Daniel Tomas. Todos los derechos reservados.





